Pérgola de los Jardines del Duque de Rivas en los años 30 del siglo XX
La Pérgola de los Jardines del Duque de Rivas renacerá del abandono y el deterioro
La casi centenaria construcción albergará la sede del Instituto Municipal de Turismo de Córdoba
Después de años de abandono y deterioro, de proyectos culturales y de hostelería fallidos para ocupar ese espacio, de ver vandalizadas sus instalaciones, al fin la Pérgola de los Jardines del Duque de Rivas va a tener un uso concreto: será la nueva sede del Instituto Municipal de Turismo (Imtur) y todo apunta que, al llegar la primavera, será el renacimiento de esta construcción municipal inaugurada en 1929. (Por cierto, ¿dónde quedó lo del punto de información turística que se iba a instalar en el antiguo despacho de loterías del Bulevar de Gran Capitán?)
Los orígenes de su construcción se remontan al tiempo en el que se encargó la estatua del Duque de Rivas al escultor Mariano Benlliure. La ubicación fue elegida por el propio Benlliure, y como apunta artencordoba, no le gustó la vista que ofrecía el monumento, con los antiguos pabellones militares a su espalda, y pidió al Ayuntamiento que lo «tapara». Por esta razón, Carlos Sáenz de Santamaría, que era el arquitecto municipal, recibió el encargo, que cristalizó en la construcción de la pérgola, de estilo neoclásico, inaugurada en 1929.
Portada de La Voz del 27 de julio de 1929
El alcalde de entonces era Rafael Cruz-Conde, hermano de José, que también fue regidor de la ciudad. Como su hermano, también se encomendó a las obras públicas: bajo su mandato de apenas dos años se instalaron once kilómetros de tuberías de riego por toda la ciudad, se restauró la Puerta del Puente, amplió los jardines de la ciudad, se construyeron los evacuatorios de señoras en la Plaza de Cánovas (actual Tendillas) y se erigió la estatua en honor del Duque de Rivas en los jardines que llevarían su nombre.
El 5 de mayo de 1929, Miguel Primo de Rivera, presidente del directorio que gobernaba España llegó a Córdoba para asistir a la inauguración del monumento en honor al estadista y literato cordobés, autor, entre otras obras de Don Álvaro o la fuerza del sino o El desterrado. El alcalde Cruz-Conde anunció en el acto que la pérgola que se erigía a sus espaldas «albergaría la biblioteca del mismo nombre» y que "contendría las magníficas colecciones de sus romances y de sus poemas teatrales”.
Tan solo unos meses después, en septiembre, se procedió a la inauguración de la «hermosa pérgola» levantada en los Jardines del Duque de Rivas por parte de José Sanz Noguer, que ocupaba el sillón de la alcaldía, ya que Cruz-Conde desempeñaba desde hacía un mes la presidencia de la Diputación de Córdoba.
26 de septiembre de 1929. Inauguración oficial de la Pérgola
Según la crónica de La Voz del evento, fue un acto oficial que contó con la presencia de próceres municipales y la del propio arquitecto del conjunto, Carlos Sáenz de Santamaría. Se abrieron las cancelas y los asistentes y numeroso público visitaron esta obra municipal. Durante la visita, las autoridades «estudiaban el lugar de colocación de las vitrinas que albergaría la Biblioteca del Duque de Rivas», que fue su inicial destino. Hasta se celebró una comida-homenaje al perito aparejador Rafael González Salinas, por la construcción de la pérgola, ya que fue su primera obra.
Varias vistas de la pérgola publicadas en La Voz
Desde entonces, la pérgola ha sido escenario de conciertos benéficos, como el organizado en mayo de 1930 por la Asociación Apostolado de señoras para el mejoramiento moral y social de la clase obrera, de actividades militares, además de cumplir su función como biblioteca durante un puñado de años. Con el discurrir del tiempo, se vació de contenido y sentido, permaneciendo como mudo testigo de la arquitectura cordobesa de entreguerras, para después convertirse en caseta de feria para los trabajadores de Westinghouse, el colegio La Salle o de los militares que, por cierto, provocaron serios desperfectos en su fachada que quedaron patentes tras la finalización del sarao festivo de mayo de 1986.
Pérgola con la estatua del Duque de Rivas en primer plano (1955)
La pérgola de los Jardines del Duque de Rivas, la que estaba destinada a ser la biblioteca que albergara, entre otras, las obras del inmortal literato cordobés que la vigila desde su pedestal, tendrá esta vez un uso institucional, ajeno a concesiones a particulares y empresas, incumplimientos de contratos y vandalización. Casi a los 100 años de su construcción. Mejor eso que la nada a la que estaba condenado el inmueble.