Presa de Siles (Jaén)
Jaén
Una presa de 53 millones lleva una década fuera de servicio: «El agua se va río abajo sin aprovecharse»
Esta infraestructura se ha convertido en un símbolo de promesas incumplidas, retrasos administrativos y desesperanza entre los regantes
Diez años después de su inauguración, la presa de Siles, situada en la comarca jiennense de la Sierra de Segura, continúa sin cumplir su propósito: llevar agua a los cultivos de la zona. Lo que se concibió como una gran obra hidráulica para impulsar la economía rural se ha convertido en un símbolo de promesas incumplidas, retrasos administrativos y desesperanza entre los regantes.
El pasado 19 de octubre se cumplió una década desde que se finalizó esta infraestructura, construida con una inversión de 53 millones de euros. La presa se levanta en el curso alto del Guadalimar, con 30,5 hectómetros cúbicos de capacidad, 52 metros de altura y 271 metros de coronación. Sin embargo, esos números apenas significan nada sin las conducciones necesarias para transportar el agua a los cultivos.
La presa de Siles comenzó a construirse bajo el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero y fue inaugurada el 19 de octubre de 2015 por la entonces ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina (PP). No obstante, una década después, nada ha cambiado. El agua continúa embalsada y sin un sistema que permita su aprovechamiento agrícola.
En diciembre de 2019, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) encargó una asistencia técnica para fijar las bases del concurso que debía asignar la reserva de agua. En junio de 2020, la Junta de Andalucía definió la zona regable del embalse. Más tarde, en marzo de 2021, se publicó en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el anuncio del concurso de riego. El proceso continuó con la apertura de sobres a finales de septiembre de ese mismo año.
En abril de 2022 se abrió un primer plazo para corregir duplicidades en las solicitudes de riego. Sin embargo, el procedimiento quedó paralizado tras una denuncia ante la Audiencia Nacional. Ya en enero de 2024 se activó un segundo plazo, pero no hay noticias al respecto un año y medio después. Los agricultores aseguran que la situación es «incomprensible».
Concentración de protesta
Así las cosas, la Unión de Pequeños Agricultores (UPA) de Jaén realizó una concentración de protesta junto a la presa para reivindicar su puesta en servicio. Exigen a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica, que autorice «de una vez por todas» las concesiones necesarias para que los olivareros de la comarca comiencen a regar con el agua de la presa.
«Estamos hasta las narices de ver en la zona cómo el agua se marcha río abajo sin poder sacarle provecho», denunció el secretario general de UPA Jaén, Jesús Cózar, durante la protesta.
«No es lógico que una infraestructura tan demandada y necesaria, que lleva diez años construida, siga sin poder utilizarse, pero que sirva para que el agua embalsada en ella sí la puedan aprovechar en otras zonas del Bajo Guadalquivir. Ya está bien de la pasividad y la lentitud de las administraciones», concluyó Cózar, reflejando el sentir de los regantes y la urgencia de una solución que permita, por fin, aprovechar el agua de la presa de Siles.