Concentración en memoria de Antonio CamposMANUEL / AYUNTAMIENTO DE BERJA

Almería

O móvil sexual o un chantaje con el padrón: la Guardia Civil, cerca de esclarecer el crimen de Antonio Campos

Un marroquí de 23 años permanece en prisión como principal sospechoso de este funcionario ejemplar en el Ayuntamiento de El Ejido

El pasado 28 de octubre, la parroquia de la Anunciación de Berja acogió una misa con motivo del primer mes de la muerte de Antonio Campos, el funcionario del Ayuntamiento de El Ejido cuyo crimen conmocionó a toda la provincia de Almería.

El cadáver de este vecino virgitano apareció en el maletero de su propio vehículo la madrugada del 29 de septiembre. Estaba maniatado y ensangrentado. Un hallazgo que causó un hondo impacto en toda la comarca del Poniente almeriense, donde Antonio era muy apreciado tanto por su trabajo en el padrón del consistorio ejidense como por su vinculación con la vida cofrade de su entorno ya que también era historiador.

Pasado este primer mes, el entorno de la víctima aún desconoce qué fue lo que le pudo suceder. Antonio había cenado con su madre, con la que vivía, esa noche y todo estaba en orden. Tan en orden que al día siguiente se había citado con varios amigos en Granada para asistir a los actos en honor a la Virgen de las Angustias. Fue precisamente su ausencia lo que dio la voz de alarma.

Hasta el momento, permanece detenido como presunto autor un joven marroquí de 23 años que permanece en el Centro Penitenciario El Acebuche por orden judicial, mientras los investigadores continúan recabando pruebas del caso, que permanece bajo secreto de sumario. Así, pocas novedades han trascendido desde entonces.

Dos hipótesis

La investigación se afana en conocer el móvil del crimen y para ello se han centrado tanto en la agenda de contactos de este funcionario municipal como su historial de los recorridos de Google Maps, especialmente cuando abandonó el domicilio familiar y cogió su coche para desplazarse hasta el polígono la noche previa a su viaje a Granada.

Las fuentes policiales apuntarían hacía una hipótesis concreta que solo deja vía a dos motivos: o hay un móvil sexual, o el motivo estaría relacionado con su trabajo en el padrón y más concreto, en el área de inmigración, en un municipio, recordemos, con fuente vinculación a ella como El Ejido. Un trabajo clave para solicitar permisos de residencia, ayudas públicas o acceso al mercado laboral.

La Guardia Civil ha sopesado en las últimas semanas varias posibilidades. Sabían, a través del rastreo de su teléfono móvil, que Antonio mantenía perfiles en varias aplicaciones de citas y fue quizás algún tipo de juego sexual que acabara mal, lo que le llevó a citarse para conocimiento de nadie con el marroquí que ahora permanece en prisión como principal sospechoso.

Una hipótesis que su entorno apenas da credibilidad, como recogía recientemente El Español. Por ello, la investigación tampoco descarta que el acusado de su muerte violenta, que hasta el momento se ha negado a contar por qué lo mato, tuviera interés en la influencia de Antonio como funcionario del padrón para beneficio propio. Sin embargo, ambas teorías son de momento solo eso, teorías ya que la investigación no se ha cerrado y él no ha declarado nada o si actuó solo, aunque hasta el momento no ha habido más detenciones. La familia solo quiere que esta espera sirva por fin para conocer la verdad y que se haga justicia.