Imagen de los dos trenes siniestrados en Adamuz

Imagen de los dos trenes siniestrados en AdamuzAFP

¿Qué provocó el accidente de Adamuz? Las dos hipótesis sobre la causa del siniestro ferroviario

El presidente de Renfe asegura que no se va a tener una respuesta hasta que pasen varios días

No fue un fallo humano. Los maquinistas del Iryo y del Alvia circulaban a una velocidad adecuada, permitida para el tramo de la vía: uno a 250 km/h y el otro a 210. Descartada esta opción, elpresidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, ha planteado dos posibles escenarios como origen del siniestro: el primero, que tuviese algún fallo el tren Iryo y, el segundo, que hubiese un mal mantenimiento de las vías, es decir, de las infraestructuras que debería cuidar el ministerio de Transportes, el de Óscar Puente.

¿Por qué se fija la vista en el Iryo? Porque es este tren el que descarrila en la recta de Adamuz. Se sale de la vía justo cuando viene de frente el Alvia que choca y se lleva la peor parte. ¿Choca el Alvia con el último coche del Iryo? No termina de estar claro. Lo que se sospecha es que, al descarrilar el tren de origen italiano, algún elemento se desprende y el Alvia impacta contra este objeto que bien podría ser las ruedas del tren, a las que se conocen como bogie.

Los trenes Iryo pesan mucho, eso desgasta las vías. Se ha multiplicado el tráfico ferroviario por tres desde la liberalización

Las fuentes consultadas argumentan lo siguiente sobre la posibilidad de que el tren tuviese algún fallo: «Si se detecta alguna anomalía en el tren, directamente se lleva al taller, ese tren no sale. Si ocurre algo durante el viaje y salta alguna alarma, se baja la velocidad por seguridad, pero circulaba con normalidad. Hay que tener en cuenta que, si hubiese algún defecto en el tren, el maquinista es el primero que declara que el aparato está inútil y se niega a ponerlo en marcha, porque él es el máximo responsable de lo que ocurra si saca esa unidad a las vía».

Además el tren Iryo, fabricado en 2022, había salido de talleres de pasar la revisión cuatro días antes del accidente. Si decrece y casi se descarta la posibilidad del error en los trenes, solo queda la opción de que la culpa del siniestro que se ha llevado tantas vidas por delante se deba a un manifiesto abandono en el cuidado de las infraestructuras.

Así fue el accidente de Adamuz

Así fue el accidente de AdamuzKindelán

Así fue el accidente de Adamuz

Así fue el accidente de AdamuzKindelán

Han sido numerosos los usuarios que en los últimos meses y desde 2023 han denunciado vibraciones y traqueteo en ese tramo y en otros. «Cuando un tren vibra se debe a que el suelo no es capaz de absorber esa fuerza y eso ocurre, sin duda, porque hay un mal mantenimiento de las vías», apuntan las mismas fuentes.

«Los trenes Iryo pesan mucho, eso desgasta las vías. Se ha multiplicado el tráfico ferroviario por tres desde la liberalización lo que amplifica ese fenómeno. La sensación es que las vías se abrieron y el tren cayó. Puede ser que se abrieran o que hubiese garrotes y baches. Los garrotes son las vías deformadas por el calor y el frío que forman un zigzag. Eso es peligroso. Todo apunta a eso. O también a una posible mala soldadura, pero siempre acabamos en lo mismo. Falta de mantenimiento, falta de inversión y de cuidado. Es que un tren no se sale así como así».

Las fuentes consultadas apuntan además una pregunta para reforzar la tesis de el descuido en las infraestructuras: «¿Por qué se ha pasado de indemnizar al pasajero cuando se retrasaba el tren 5 minutos a indemnizar con más de una hora de falta de puntualidad? Sencillo, las vías cada vez están peor y hay limitaciones a la velocidad por una cuestión de seguridad, eso ralentiza los trayectos y por eso se llega tarde».

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