Dos nuevas grúas de gran tonelaje se incorporaban a las tareas para el levantamiento de los vagones

Dos nuevas grúas de gran tonelaje se incorporaban a las tareas para el levantamiento de los vagonesJoaquín Corchero | Europa Press

Granada

Grúas Alhambra, la empresa granadina que moviliza dos colosos de acero para enderezar los vagones del Iryo

Estas máquinas se emplean normalmente para llevar a cabo trabajos industriales y mover palas para plantas eólicas

Los trabajos en la zona del accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba) continúan. Este martes, dos gigantescas grúas de 400 y 300 toneladas, provenientes de Granada, han sido las encargadas de enderezar los tres vagones descarrilados del tren Iryo siniestrado. Dos técnicos y dos camiones han actuado como contrapeso, con la ayuda de personal de la Unidad Militar de Emergencias.

El domingo, en cuanto Renfe supo las horribles consecuencias que había tenido el accidente ferroviario ocurrido en esta localidad cordobesa, llamó a la empresa granadina Grúas Alhambra, para encargarle esta operación. Hasta Adamuz se desplazó Rafael Marín, jefe del operativo de la empresa, el lunes a las cuatro de la madrugada, con el objetivo de «poner derechos» los vagones descarrilados del tren Iryo, ya que en el Alvia se están llevando a cabo «labores manuales». Previamente, se había tenido que explanar el terreno y darle una superficie en la que apoyarse.

El dispositivo de Grúas Alhambra se compone de máquinas que habitualmente son empleadas para llevar a cabo trabajos industriales, especialmente relacionados con las plantas eólicas y las energías renovables, aunque también han sido requeridas con anterioridad para labores de rescate de personas por inundaciones o el descarrilamiento de trenes, según ha explicado Marín a La Razón.

Analizar relación con causas accidente

Además, e relación con el tren Iryo, la Guardia Civil ha pedido inmovilizar el vagón 6 para analizar su posible relación con las causas del accidente ferroviario. La Benemérita se está centrando en recabar todas las evidencias, incluyendo las roturas de los raíles y también posibles desperfectos en las rodaduras o sistemas de anclajes de los trenes.

Las pruebas en la zona cero están siendo recopiladas desde el primer momento por el Equipo Central de Inspecciones Oculares de Criminalística, en coordinación con el juzgado de Montoro que estaba de guardia cuando ocurrió el accidente. El informe preliminar y las conclusiones dependerán del Comité de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), un órgano adscrito al Ministerio de Transportes.

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