Olivos talados en una finca donde se prevé la instalación de una planta solar
Jaén pierde aceite: la incertidumbre en los precios y la tala de olivos lastran la producción
La provincia líder del olivar afronta una campaña marcada por la caída productiva, el impacto del clima y el avance de proyectos solares
Jaén, principal productor mundial de aceite de oliva, encara una campaña marcada por la incertidumbre y los cambios que afectan directamente al corazón de su economía. La previsión de una caída en la producción nacional para la campaña 2025/2026 se suma a un contexto complejo en el que confluyen factores como la volatilidad de los precios, las condiciones climáticas adversas y la transformación del territorio agrícola.
El sector observa con preocupación cómo estos elementos empiezan a impactar no solo en la producción, sino también en el futuro del olivar y del empleo rural en la provincia.
Producción a la baja y previsiones
Según los últimos datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, la producción de aceite de oliva en España se situará en torno a 1,29 millones de toneladas en la campaña 2025/2026. Esta cifra supone una caída del 9 % respecto a la campaña anterior y un 6 % menos que las previsiones iniciales realizadas en octubre.
Las condiciones meteorológicas han sido determinantes en esta revisión a la baja. Las lluvias persistentes y los episodios de viento registrados durante los meses de invierno han provocado retrasos en la recolección y daños en el fruto en distintas zonas olivareras.
Aunque el ritmo de comercialización se mantiene positivo, el ajuste en la producción introduce un elemento de incertidumbre en un sector especialmente sensible a las oscilaciones del mercado.
La polémica por las plantas solares
A este escenario se suma otro factor que está generando una creciente preocupación en la provincia: la expansión de proyectos fotovoltaicos sobre terrenos agrícolas. En diferentes municipios jiennenses, agricultores y plataformas llevan meses denunciando la tala de miles de olivos, en algunos casos centenarios, para la instalación de plantas solares.
Según ha recogido este periódico, estos proyectos podrían afectar a amplias superficies de cultivo tradicional, con la consiguiente pérdida de producción y de actividad económica ligada al olivar.
Además, el conflicto ha ido en aumento en los últimos meses, con iniciativas judiciales y movilizaciones en defensa del territorio agrícola frente al avance de estas instalaciones energéticas. Este debate enfrenta la necesidad de avanzar en la transición energética con la defensa del olivar como eje económico, social y cultural de Jaén.
Un sector clave ante un futuro incierto
El conjunto de estos factores dibuja un escenario de transformación en el campo jiennense. La caída de la producción, unida a la pérdida de superficie de cultivo en determinadas zonas, plantea dudas sobre la sostenibilidad del modelo actual.
El olivar sigue siendo el principal motor económico de la provincia y un elemento esencial para fijar población en el medio rural. Por ello, el sector reclama estabilidad, medidas de apoyo y una planificación que permita compatibilizar el desarrollo energético con la protección de uno de los cultivos más emblemáticos de Andalucía.