María Jesús Montero, candidata socialista a la Presidencia de la Junta de Andalucía, a su llegada al debate de Canal SurJoaquín Corchero | Europa Press

Elecciones Andalucía 2026

Montero hunde (aún más) su reputación tras el asesinato de los guardias civiles: «No fue un accidente laboral»

Las principales asociaciones de guardias civiles muestran su indignación ante lo que consideran un intento de edulcorar una realidad mucho más violenta y criminal que un simple «accidente laboral»

La candidata del PSOE a la Presidencia de la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, ha hundido (aún más) su reputación, al menos entre los guardias civiles, al despachar como «accidente laboral» la muerte de los dos agentes que el pasado viernes perdieron la vida durante la persecución a una narcolancha frente a las costas de Huelva. Así se desprende de las reacciones de los compañeros de Jerónimo y Germán a sus palabras.

«Mis condolencias a las familias de Jerónimo y Germán. Todo el país se conmociona ante situaciones de este tipo. Los accidentes laborales tienen que ser una prioridad, por supuesto. Hay trabajadores que fallecen por el simple hecho de ganarse la vida y, por tanto, todos tenemos que aliarnos contra esa lacra de los accidentes laborales», afirmó este lunes la candidata socialista en una de sus primeras intervenciones en el último debate antes de las elecciones andaluzas del próximo domingo.

Estas palabras han traído cola y suponen un nuevo lastre para las opciones electorales del PSOE andaluz. De hecho, no se han hecho esperar las reacciones de las principales asociaciones de guardias civiles, que han mostrado su indignación ante lo que consideran un intento de edulcorar una realidad mucho más violenta y criminal que un simple «accidente laboral».

En declaraciones a EFE, la secretaria de Comunicación del sindicato Jucil, Mila Cívico, ha tachado de «despropósito» las palabras de Montero y ha subrayado que, si la investigación confirma que las maniobras de huida de la narcolancha fueron lo que provocaron la colisión entre los dos buques de la Guardia Civil, «no se trata de un simple accidente».

«No eran dos embarcaciones que iban en un mar en calma; estaban luchando contra el narcotráfico, persiguiendo una narcolancha», ha señalado Cívico. Cuando mueren agentes en este tipo de operaciones, «no es un accidente, sino un precio que se paga protegiendo al Estado».

Por este motivo, Jucil exige que se dote al Cuerpo de más medios materiales y humanos, así como de una mayor protección jurídica y de penas más duras para los narcos. «Llevamos muchos muertos a nuestras espaldas como para que encima lo tachen de accidente», ha añadido su secretaria de Comunicación.

El presidente de la asociación Independientes de la Guardia Civil, Daniel Fernández, ha subrayado que la efectividad de estas operaciones y la seguridad de los agentes «depende directamente de la disponibilidad de recursos técnicos, materiales y humanos».

«Los medios actuales son claramente insuficientes para responder a la creciente sofisticación de las redes criminales, lo que sitúa a las fuerzas de seguridad en una posición de clara vulnerabilidad que requiere una revisión urgente de las dotaciones y protocolos de protección», ha manifestado en declaraciones a EFE.

Por su parte, la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) afirma que «hablar de 'accidente laboral' tras la muerte de guardias civiles que se jugaron la vida contra el narcotráfico es una falta de tacto inadmisible. No eran estadísticas. Eran compañeros enfrentándose a mafias cada vez más violentas con medios insuficientes. Merecen respeto, verdad y responsabilidades».

La imagen de María Jesús Montero se encuentra muy deteriorada de por sí, debido a sus vínculos con el Gobierno de Pedro Sánchez, del que ha sido vicepresidenta primera y ministra de Hacienda hasta hace dos telediarios. En el imaginario colectivo están muy presentes estos lazos, como se demostró el pasado sábado a su llegada a la capilla ardiente de los guardias civiles. Desde los balcones se lanzaron gritos como «No te queremos en Andalucía» o «Estarás contenta…».

Según la reciente encuesta electoral del Centro de Estudios Andaluces (Centra), la candidata socialista despierta un «rechazo» mayoritario (56,1 %). La conocía el 93,1 % de los entrevistados, que la calificaron con una media de 3,77 puntos, la peor nota de los cinco principales aspirantes a la Presidencia de la Junta de Andalucía.

Reproches en el debate electoral

En el debate, el candidato de Vox, Manuel Gavira, se erigió en portavoz del malestar de los profesionales y replicó a María Jesús Montero llamando a las cosas por su nombre: «No son accidentes laborales, son asesinatos». Por su parte, el presidente de la Junta y candidato del PP a la reelección, Juanma Moreno, fue crítico con la falta de medios, pero se centró en afear a Vox su decisión de no detener la campaña electoral por respeto a las víctimas.