María Jesús Montero asiste al funeral de los guardias civiles en Huelva como candidata socialista
Huelva
Sánchez y Marlaska se borran del funeral de los guardias civiles en Huelva y dejan sola a Montero
La candidata socialista recibe reproches de los vecinos a su llegada a la capilla ardiente: «No te queremos en Andalucía»
Ni el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ni el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, han asistido este sábado al funeral de los dos guardias civiles que fallecieron este viernes en la persecución de una narcolancha a unas 80 millas de la costa de Huelva. De hecho, ningún miembro del Consejo de Ministros ha estado presente, dejando sola a la exministra María Jesús Montero.
La excusa de su ausencia ha sido la crisis del hantavirus. Marlaska se había programado una rueda de prensa sobre este asunto en Madrid para la misma hora en que estaba previsto el inicio del funeral (12:00 horas). Desde la capital de España, a más de 600 kilómetros de Huelva, el ministro del Interior ha defendido España cuenta actualmente «con más medios de los que ha tenido nunca para luchar contra el narcotráfico».
Por su parte, Sánchez no tenía agenda programada hasta las 16:00 horas, cuando se reunirá con el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom; pero ha decidido no coger el Falcon esta vez. Sí lo hará para viajar luego a Tenerife, acompañado de la ministra de Sanidad, Mónica García, y del propio Marlaska. Desde allí coordinará el operación desplegado ante la llegada del Hondius al puerto de Granadilla.
María Jesús Montero, a su llegada a la capilla ardiente, acompañada del delegado del Gobierno, Pedro Fernández
Montero ha llegado a la capilla ardiente instalada en la Comandancia de la Guardia Civil de Huelva poco después de las 10:30 horas. Lo ha hecho ya no como vicepresidenta del Gobierno, papel con el que acudió al reciente funeral por el accidente de Adamuz, sino exclusivamente como candidata socialista a la Presidencia de la Junta de Andalucía, a solo ocho días de las elecciones autonómicas.
Desde los balcones de las viviendas ubicadas sobre la Comandancia de la Guardia Civil se han escuchado algunos reproches dirigidos a María Jesús Montero, con gritos como «No te queremos en Andalucía» o «Estarás contenta…». Minutos después, y bajo una intensa lluvia, la dirigente socialista ha puesto rumbo a la iglesia de la Purísima Concepción, donde el obispo de Huelva ha oficiado la misa funeral en memoria de Germán Pérez y Jerónimo Jiménez, los dos guardias civiles fallecidos.
Al funeral sí han asistido representantes de segundo nivel del Gobierno. Marlaska ha mandado a la secretaria de Estado de Seguridad, Aina Calvo. También ha estado presentes la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, y el delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández.
La representación del Gobierno andaluz ha sido más nutrida y ha estado encabezada por el propio presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, acompañado de su número dos, Antonio Sanz; la consejera de Igualdad, Loles López, y el delegado de la Junta en Huelva, José Manuel Correa, entre otros. También han asistido la alcaldesa de Huelva, Pilar Miranda, y el presidente provincial del PP, Manuel Andrés González.
Por parte del PSOE andaluz, además de María Jesús Montero, han acudido al funeral su vicesecretaria general, María Márquez; la secretaria general del PSOE de Huelva, María Eugenia Limón, el secretario general del PSOE de la capital, Enrique Gaviño, y el exalcalde Gabriel Cruz, entre otros miembros.
Además de responsables políticos, a la despedida han acudido efectivos de la Armada Española, Bomberos de Huelva y miembros de la Guardia Nacional Republicana de Portugal, que hace unos meses perdía a un compañero –como en el caso de Barbate– arrollado por una narcolancha en el río Guadiana, junto a la frontera con la provincia de Huelva.
La ceremonia ha estado cargada de emoción desde la llegada de los féretros al templo. Cerca de 200 vecinos de Huelva, junto a compañeros de los agentes y representantes de distintos cuerpos de seguridad, han recibido los ataúdes con largos aplausos mientras sonaba el himno nacional. Los féretros han sido portados a hombros por guardias civiles en un ambiente de silencio y respeto.
Uno de los fallecidos era el capitán Jerónimo Jiménez, natural de Villanueva del Rosario, en Málaga. Ingresó en la Guardia Civil en 1994 y desarrolló parte de su carrera en Guipúzcoa antes de incorporarse a la Comandancia de Málaga como alférez. El segundo agente, Germán Pérez, nacido en Teruel, acumulaba casi 34 años de experiencia en el Servicio Marítimo tras ingresar en el cuerpo en 1989.
«La droga no es un negocio inocente»
En su homilía, el obispo de Huelva, Santiago Gómez Sierra, ha querido hacer hincapié en que «la droga no es un negocio inocente», ya que «detrás del narcotráfico hay muerte, corrupción, familias destrozadas, jóvenes perdidos, violencia y desprecio por la vida humana». «El dinero de la droga parece fácil, incluso admisible; pero siempre está manchado de lágrimas y sangre, y sería una grave irresponsabilidad mirar hacia otro lado», ha añadido.
El prelado también ha lamentado que la provincia de Huelva «se ha convertido en los últimos años en una de las principales puertas de entrada de la droga al mercado nacional y europeo» y que «el narcotráfico está sostenido por una delincuencia organizada, y cada vez más poderosa y violenta», de forma que «la lucha contra esta plaga corresponde a las fuerzas de seguridad, a las que el Estado tiene la obligación de dotar de todos los medios necesarios y proporcionados para hacer frente a esta poderosa y tecnificada red criminal de la droga».
«No podemos resignarnos ante este fenómeno, que pervierte a nuestros jóvenes y familias, y corrompe nuestra convivencia. Cada alijo interceptado, cada red desmantelada, cada noche de vigilancia en el mar o en las carreteras, no es solo una operación policial, es una defensa de la dignidad humana, por cuya causa Germán y Jerónimo han entregado su vida», ha señalado en sus exequias.