El presidente del PP andaluz y candidato a la reelección, Juanma Moreno, en una imagen de archivo

El presidente del PP andaluz y candidato a la reelección, Juanma MorenoEuropa Press

Entrevista | Juanma Moreno

«El caso del ex 'tres' de Montero es gravísimo, le pedimos explicaciones desde el minuto uno y no quiere hablar»

  • «No me planteo llegar a un acuerdo con Vox porque aspiro a tener una mayoría suficiente»

  • «Si concentramos el voto en el PP, estamos en el camino de salida de Sánchez del Gobierno»

Moreno Bonilla para sus adversarios. Juanma para su Andalucía, donde se presenta a las elecciones del domingo 17 de mayo como alguien normal, moderado, sin aspavientos, cuando reina el ruido y el fuego cruzado de las trincheras políticas. El candidato del Partido Popular a la presidencia de la Junta de Andalucía intenta que no le salpique el fango ni tener que gobernar con Vox, y espera que el lógico desgaste de sus casi ocho años en San Telmo, con la Sanidad en el punto de mira, no le aleje de su meta.

En la recta final de la campaña andaluza, el motor de sus días le lleva en furgoneta a recorrer su tierra, su kilómetro sur, con el tiempo tasado milimétricamente entre un acto y otro, y atiende a El Debate en el trayecto de Sevilla a la Feria del Caballo de Jerez a días de las elecciones donde se juega la mayoría absoluta por un puñado de votos.

–A pocos días de las elecciones andaluzas, ¿su mayor lío es mantener la mayoría absoluta?

–El mayor riesgo es la falta de vinculación de una parte de los electores: que se queden en casa, que sea un día bueno de playa, que se dé por hecha la mayoría suficiente, y al final tenga una abstención blanda, que son personas que quieren votar al PP, pero que consideran que el objetivo ya está cumplido. El mayor riesgo es el exceso de confianza como consecuencia del deterioro que tiene la candidata adversaria, María Jesús Montero.

–La formación de Santiago Abascal ya ha anunciado que no se abstendrá ni siquiera si usted se queda muy cerca de la absoluta.

–No sorprende nada, la señora Montero lo dijo hace tres semanas y ahora lo dice el señor Abascal. Al final quieren sillones en el Gobierno, en consejos de administración, en órganos de actuación parlamentaria, y van a buscarlos hasta el final. Por mi parte, voy a intentar por todos los medios alcanzar una mayoría que nos dé independencia, libertad y trabajar con estabilidad como hasta ahora. Ese es el gran objetivo, que es difícil, pero que lo podemos conseguir.

Sánchez busca de manera desesperada el voto emocional de Vox para provocarlo

–Si necesitara a Vox, ¿formaría Gobierno al estilo de María Guardiola en Extremadura y de Jorge Azcón en Aragón, o convocaría de nuevo elecciones?

–Convocar de nuevo elecciones es la última de todas las opciones, porque los ciudadanos están agotados de campañas electorales y esto no es gratis. Cuesta decenas de millones de euros unas elecciones en una comunidad de 9 millones de habitantes. Por tanto, sería la última opción. No me planteo llegar a un acuerdo con Vox porque aspiro a tener una mayoría suficiente. Ese va a ser el objetivo y nos vamos a dejar la piel hasta el último minuto. Si el resultado final está muy próximo a la mayoría, creo que Vox tendrá que pensar y reflexionar. Los ciudadanos de Andalucía han visto qué ha sucedido en otros territorios de España y tienen muy claro que la opción es gobierno o desgobierno, que nos puede llevar a una parálisis.

–O a acuerdos cerrados con Vox, donde la prioridad nacional esté incluida, como forma ya parte de esos Gobiernos.

–Ellos tienen un eslogan de campaña que han definido y es muy efectiva en términos electorales. A veces buscan soluciones fáciles a problemas que son tremendamente difíciles, pero les funciona, y van a seguir en esa línea. Nosotros no prometemos imposibles, no hacemos como si tuviéramos una varita mágica donde todos los problemas se solucionan por el hecho de votarnos, sino que ponemos empeño, trabajo y un programa bastante riguroso en todos los ámbitos.

Estoy convencido de que podemos alcanzar esa mayoría suficiente, incluso porque muchos de los votantes de Vox son conscientes de que ahora mismo no tienen equipos con experiencia en gestión y esa gestión es tremendamente compleja. Ante un mundo de incertidumbre, muchos votantes de Vox que he conocido en esta campaña, personas vinculadas al sistema productivo, agricultores, ganaderos, profesiones liberales, quieren estabilidad y saben que la mejor manera de tener esa estabilidad es precisamente votando al Partido Popular. Todo lo que sea un voto indirecto, no va a permitir la investidura.

No me planteo llegar a un acuerdo con Vox porque aspiro a tener una mayoría suficiente

–¿La prioridad nacional tuvo mayor relevancia cuando se inició el proceso de regularización extraordinaria del Gobierno de Pedro Sánchez?

–Es muy sorprendente siempre la correlación, la coincidencia que hay entre acción-reacción entre Vox y Sánchez. Sánchez busca de manera desesperada el voto emocional de Vox para provocarlo. Sabe cuál era el periodo electoral desde diciembre hasta junio. ¿No podría haber hecho esa regularización antes o después? Ha querido hacerla justamente en este momento porque intenta activar al votante de Vox y, a su vez, a sus propios votantes. Es el juego político en el que nos ha metido a lo largo de esta legislatura de retroalimentación de ambos, que es muy peligroso para los ciudadanos y muy poco efectivo en términos de mejora. Ambos buscan el mismo objetivo, en Andalucía, romper la mayoría de estabilidad que ahora mismo tenemos.

–¿Cree que le ha dado la puntilla a la campaña de María Jesús Montero calificar de «accidentes laborales» las muertes en acto de servicio de dos guardias civiles?

–María Jesús Montero lleva una campaña mala por muchas razones. Ella tiene una mochila muy pesada, porque tiene un pasado que no ha sido precisamente brillante como consejera de Sanidad y como consejera de Hacienda, donde nos frio a impuestos, como hizo también en España como ministra. Y porque sigue siendo la mano derecha del sanchismo en su versión orgánica en el partido y en su versión institucional como vicepresidenta. Por tanto, venía de por sí con mucha rémora y esto ha sido definitivo. Creo que ha demostrado una enorme falta de sensibilidad, de compasión y de empatía hacia unos servidores públicos tan venerados y admirados como son la Guardia Civil, no solamente en España, de manera muy especial en Andalucía, porque en Baeza tenemos la Academia de la Guardia Civil, donde tenemos un vínculo muy especial y fraternal con un cuerpo que tanto servicio ha dado a España.

Son muchos los desaires que lleva haciendo este Gobierno a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado

–Ella ha rectificado en redes sociales. Lo que no se puede rectificar es que no acudiera al funeral el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska.

–La rectificación ha sido un tanto sui generis, porque no ha sido clara ni contundente. El pecado original viene desde hace años, de la falta de interés por parte del ministro de Interior y del Gobierno hacia los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad de Estado, hacia la Policía Nacional y la Guardia Civil. La obligación moral y profesional del ministro de Interior es acudir a ese funeral. El hecho de que coja un Falcon y se vaya a Canarias, pero no pase por el funeral es un desprecio a la Guardia Civil. Y doble desprecio que el presidente tenga tiempo para venir a un mitin a escasos kilómetros de donde se produce el funeral y no quiera venir. Son muchos los feos, los desaires que lleva haciendo este Gobierno a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.

–O tampoco se tramita en el Congreso que se consideren profesiones de riesgo.

–No se puede llevar 70 veces una iniciativa y no tramitarla. Oiga, usted tramítela, después se vota, y vote lo que quiera, pero no puede negar el derecho democrático a un grupo político, en este caso el PP, a llevar una iniciativa al Parlamento. Este es el gran problema en términos de debilidad de calidad democrática que nos está imponiendo el señor Sánchez. Demuestra que no tiene ningún interés ni ninguna voluntad por reforzar a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y dotarlos de más seguridad. Especialmente en Andalucía, donde en ocho años han pasado de tener una actuación en el Campo de Gibraltar, donde el operativo OCON-Sur había hecho un gran trabajo, a que ahora el narco campe a sus anchas desde Almería hasta prácticamente Ayamonte, 900 kilómetros de costa.

El presidente del PP andaluz y candidato a la reelección, Juanma Moreno

El presidente del PP andaluz y candidato a la reelección, Juanma MorenoEuropa Press

–Usted arrancó la precampaña con Felipe González, mientras a Montero le acompañó Carmen Romero, quien ha afirmado que su gestión «ha supuesto un retroceso y un deterioro muy notable de los servicios públicos». ¿Funciona realmente su cambio en Andalucía?

–El Partido Socialista se ha instalado machaconamente en un mantra de que estamos desmantelando y privatizando los servicios públicos. Todo lo contrario, porque precisamente en Sanidad hemos incrementado un 50 % desde que gobernamos, hasta tal punto de que éramos los últimos en inversión por habitante y ahora estamos por encima de la media. Andalucía sí avanza y progresa. Llevamos cinco años consecutivos bajando el paro de manera interanual. Hemos conseguido ser líder en trabajadores autónomos. Somos la segunda comunidad con más empresas de España, y la tercera exportadora. Hemos crecido un 30 % de la renta en los hogares. No aceptar que Andalucía ha cambiado a mejor, es negar la realidad.

–Según Santiago Abascal, usted «lleva ocho años sin cambiar nada». Le llama el «método Rajoy».

–En primer lugar, el señor Abascal debería saber que no llevo ocho años, sino siete años y cuatro meses porque tuve que adelantar las elecciones cuando Vox me tumbó un presupuesto que habíamos negociado con Vox Andalucía. Alguien desde un despacho de la sede de Vox lo tumbó sin razón justificada alguna. O nos tumbó la Ley de Ordenación del Territorio y cuatro decretos. Personas que no conocen Andalucía deciden por Andalucía, porque Vox Andalucía no tiene ninguna capacidad de decisión. La legislatura no la pude concluir porque Vox empezó a tumbar todo sin ninguna causa aparente, sin ninguna justificación lógica, simple y llanamente por bloquear al Gobierno.

Dimitió la cúpula entera de Sanidad. ¡Fíjese qué diferencia con el apagón o el accidente de Adamuz!

–María Jesús Montero le acusa de «violencia institucional» por negar la existencia de víctimas por el fallo en los cribados de cáncer de mama. ¿No se ha explicado lo suficiente?

–Hemos explicado hasta la saciedad, y lo vuelvo a repetir: hubo un problema serio, no le quitamos ni un ápice de gravedad. En un 90 % de los casos de las 2.317 mujeres afectadas ocurrió un fallo en la cadena de información, no tenían un resultado concluyente, y había que hacer una segunda prueba. Nosotros hicimos lo que hay que hacer. Primero, pedimos perdón a las entidades; segundo, llamamos antes del 30 de noviembre, en escasamente dos meses, a todas y cada una de las mujeres para que se hicieran la prueba; tercero, hicimos un plan de choque dotado de 100 millones y la contratación de 550 nuevos profesionales precisamente para los cribados; y, cuarto, dimitió la cúpula entera de Sanidad. Fíjese usted qué diferencia con el apagón, que hubo siete muertos, 1.600 millones de euros de pérdidas, y nadie ha asumido ninguna responsabilidad o más reciente el accidente de Adamuz, donde hubo 46 fallecidos y muchos accidentados y, absolutamente nadie ha asumido tampoco la responsabilidad. Ellos sí hacen una utilización maniquea y vergonzosa de las mujeres que sufren cáncer, que me parece fuera de lugar por parte de la señora Montero.

–¿Tiene pendiente una reunión con la asociación AMAMA? El día del debate de Canal Sur estaban en la puerta de los estudios.

–Con AMAMA hubo dos reuniones con el consejero de Sanidad y a partir de ahí quise reunirme y no quiso reunirse con nosotros. Nos lo negó, además lo tenemos por escrito. En otras provincias hemos tenido relación fluida con otras entidades, pero en el caso de Sevilla, no. Es más, hemos visto a integrantes de AMAMA participar de manera activa en la campaña electoral con el Partido Socialista, en ese sentido cada uno puede hacer lo que estime oportuno, pero creo que no es lo más razonable para una asociación que representa a muchas mujeres que imagino serán diversas y plurales en sus opiniones políticas.

–¿La Sanidad sigue siendo el talón de Aquiles de su gestión?

–La Sanidad tiene problemas en Andalucía, pero como lo tiene en toda España. Es un problema global que deberíamos de asumir como Estado, porque la población ha envejecido, el baby boom de los años 50 y 60 ya se ha jubilado, y tenemos más necesidades de consumo sanitario. El sistema no está preparado para una mayor población con necesidades sanitarias, con fármacos de última generación y con una falta de recursos profesionales. No coincido en absoluto con el diagnóstico. El Hospital Reina Sofía de Córdoba es el segundo hospital en trasplante de pulmones del mundo. Se hacen cosas bien en Andalucía, pero solo salen las más negativas. E insisto en los datos: 9 mil millones de euros más de inversión, 32.000 profesionales nuevos y 113 nuevas infraestructuras sanitarias en Andalucía. Si eso no es apostar por la Sanidad pública, que venga Dios y lo vea.

Es el señor Puente quien está permanentemente junto al Partido Socialista usando a las víctimas

–¿Se ha acabado la tregua con el accidente de Adamuz?

–Hemos sido muy prudentes y hemos cooperado y colaborado con la Administración del Estado en todo momento. El primero que nos acusa y le pide a la jueza que nos solicite la información del 112 es el señor Puente, que la jueza dice que esa información no es determinante. Al final, es el señor Puente quien está permanentemente junto con el Partido Socialista usando a las víctimas. Según los indicios, hubo una rotura en la vía que pudo ser causada por la falta de mantenimiento de la red ferroviaria española y en este caso concreto en Andalucía. Eso es muy grave y nadie nos ha dado ninguna información. Pero más grave todavía es que nadie ha renunciado, nadie ha dimitido, ni el presidente de Adif ni el presidente de Renfe ni el ministro. No puedo estar callado permanentemente. Hasta algunas de las víctimas con las que he tenido la ocasión de reunirme me han dicho: «Presidente, usted tiene la responsabilidad también de defendernos. Nosotros queremos saber la verdad». Y eso es lo que trasladé a la señora Montero.

–Dicen que usted instrumentaliza la tragedia.

–Tiene la piel muy fina el PSOE. A mí me llaman asesino desde septiembre del 2025 por el caso de los cribados. De manera descarnada. Me han insultado en las redes, han dicho barbaridades en televisión, han mentido, han exagerado. Y ahora en un accidente como este, ¿no puedo pedir información y responsabilidades? Pues mire, lo voy a seguir exigiendo hasta el final. Por eso la Junta de Andalucía se ha personado en el caso. Imagínese usted si esto hubiera sido al revés, si el titular del Ministerio de Fomento hubiera sido un miembro del Partido Popular. Tendríamos en Andalucía las calles llenas toda la semana de manifestaciones pidiendo la dimisión del ministro, del presidente y de todo el mundo. Ese es el doble rasero que la izquierda habitualmente utiliza y en este caso el Partido Socialista.

Montero es el máximo exponente del sanchismo después del propio Sánchez

–María Jesús Montero no ha presentado presupuesto tres años consecutivos e incluso se ha desviado más de 10 millones de euros de fondos europeos para otros gastos. ¿Cómo se compagina esa hoja de ruta con la promesa de inyectar 3.000 millones anuales en Sanidad en Andalucía?

–El problema que tiene la señora Montero es que no tiene credibilidad, porque ha dicho una cosa y la contraria durante tantos años. Ella es el máximo exponente del sanchismo después del propio Sánchez y la escuela del sanchismo es la mentira. Ella funciona con invenciones. Al final, vemos a una señora que ha sido vicepresidenta que improvisa de manera permanente y lo que es más grave, que miente de manera descarada. Esas promesas son irrealizables. La mayoría de las promesas no están tasadas económicamente. En definitiva, una falta de gestión y de coherencia que la inhabilita, por así decirlo, para ser presidenta de la Junta de Andalucía.

–Incluso reubica en la Delegación Especial de la Agencia Tributaria de Valencia al que fue su número tres, José Antonio Marco Sanjuán, y como El Debate ha publicado, creó un entramado donde se cobraba mordidas a cambio de anular pleitos fiscales. ¿Qué opina de este caso?

–A mí me parece un caso gravísimo. Este es un caso en el que la señora Montero debería dar explicaciones, pero desde el minuto uno, y aquí en Andalucía se las hemos pedido, pero la señora Montero no quiere hablar. Ella está siempre en el cruce de camino de todos los casos de irregularidades. En ese cruce de caminos, como número dos del PSOE y como número dos del Gobierno, es una persona que ha puesto la mano en el fuego por su jefe de Gabinete, por el señor Cerdán, secretario de organización, y se ha quemado de manera reiterada. Ella está en el epicentro de donde han pasado todas esas supuestas corrupciones. Por tanto, me sorprende que ella no tenga ninguna información ni nada que decir, especialmente en ese caso, que es muy grave. Espero que la Justicia actúe con diligencia para saber realmente qué sucedió.

Juanma Moreno, por las calles de Huelva

Juanma Moreno, por las calles de HuelvaFrancisco J. Olmo / Europa Press

–Llama la atención con el tema de la corrupción del PSOE, que tiene usted un perfil intencionadamente bajo, incluso en los debates…

–Por una razón, los ciudadanos están sobradamente informados a través de los medios de comunicación de manera reiterada a lo largo de más de un año. También notamos en los estudios sociológicos que los ciudadanos están muy cansados de la corrupción, y desconectan hasta tal punto de que pasan a la abstención o a fórmulas más populistas. Como no queremos contribuir a ello, es un asunto del que hablamos, pero no lo llevamos a los debates a la primera línea de confrontación política, porque lamentablemente ya es inútil, aporta un nivel de desafección que tenemos que tratar de evitar en estas elecciones.

Si concentramos el voto en el PP y tenemos un resultado contundente, estamos en el camino de salida de Sánchez del Gobierno

–Pedro Sánchez afirma que España «necesita ocho años más de Gobierno progresista». ¿Piensa que Alberto Núñez Feijóo tiene alguna oportunidad de llegar al Gobierno de España?

–Alberto Núñez Feijóo tiene todas, porque hay un agotamiento absoluto por parte de la población española con el sanchismo. Estamos cansados de mentiras, de un Gobierno que no tiene rigor, y de un Gobierno que no gobierna. ¡Es que no hay gestión! No hay ningún Gobierno en Europa que lleve tres años, una legislatura entera, sin aprobar la ley más importante y obligatoria que es la Ley de Presupuestos. Es un Gobierno que no se toma en serio las políticas de Estado, que utiliza todos los resortes del Estado en beneficio propio. Creo que eso al final provoca un agotamiento y las propias encuestas así lo trasladan. Estoy convencido de que cuando convoque elecciones, el señor Sánchez irá a la oposición, y precisamente por eso no las convoca, porque sabe que no goza de una mayoría social que respalde su política.

–¿Cree que los resultados de las elecciones andaluzas pueden marcar el camino?

–Sin duda alguna, Andalucía es la tercera economía de España y es la comunidad más poblada de España y, por tanto, lo que sucede en Andalucía impacta de manera directa en la realidad del conjunto de nuestro país. Estoy convencido de que, si el resultado es contundente por parte del Partido Popular, si tenemos una mayoría suficiente y sobrada, y el Partido Socialista tiene un mal resultado, el señor Sánchez va a ir pensando en elecciones, porque va a tener movimientos internos que no va a poder controlar. Por eso estas elecciones también son muy importantes en clave nacional. Si concentramos el voto en el Partido Popular y existe un resultado contundente, le digo que más pronto que tarde estamos en el camino de salida del señor Sánchez del Gobierno del país.

–Andaluces, levantaos… del sofá –según la portavoz del PSOE–, ¿siguen de forma inconsciente con los mismos tópicos trillados de que los andaluces somos unos vagos?

–Ese es el problema que tiene el Partido Socialista y es lo que piensa de Andalucía. Ese comentario viene del subconsciente colectivo de ese Partido Socialista que cree que los andaluces son unos vagos y que no trabajamos, cuando somos la segunda comunidad con menos absentismo laboral de toda España. Al final el problema es el de siempre, a Andalucía la han utilizado como un sumidero de votos, pero nunca en beneficio de Andalucía. Y esta gran plataforma electoral en la que creían que se iba a apoyar siempre a favor del Partido Socialista, ha cambiado. Y cambia cada vez más cuando ve que la señora Montero es incapaz de levantar la voz, ni siquiera a una compañera suya que ha metido la pata. Si no es capaz de hacer eso, cómo va a ser capaz de levantar la voz para que Andalucía tenga una financiación justa como la que debería tener y no esté sometida a los privilegios que se les dan diariamente a los independentistas catalanes.

–Su objetivo es Andalucía. ¿Alguna vez ha pensado en una proyección más nacional?

–No, por dos razones. Me siento feliz en Andalucía. Aquí están mis raíces, mi familia. Este es el sueño en términos políticos que tenía en mi vida, ser presidente de mi tierra, y desde aquí contribuir a mejorar España. Además, he estado en Madrid 18 años en la dirección del partido a nivel nacional. Y, por encima de todo, estoy convencido de que vamos a tener un presidente como Alberto Núñez Feijóo en menos de un año. Deseo seguir siendo presidente del Gobierno de Andalucía con un presidente, ya no digo amigo, sino que nos trate de igual a igual, que sea razonable, que no nos rechace, que no nos margine, esa es mi máxima aspiración y ese sueño quiero verlo cumplido.

–¿Por cuántas legislaturas más?

–En principio por esta, ya veremos qué sucede. En política mejor no autolimitarse, porque los proyectos políticos y los tiempos de la administración son muy lentos. Y también porque nos ha costado 40 años ser los preferidos de los andaluces, tener un proyecto de amplia mayoría social, y no podemos jugar con eso. Cualquier anuncio que hiciera en una u otra dirección podría llevar a la inestabilidad política interna, y eso ni lo deseamos, ni lo queremos, ni voy a contribuir a ello.

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