Montero defiende el aborto y la eutanasia, a pesar de declararse abiertamente católica
Elecciones Andalucía 2026
La izquierda andaluza abandera la 'cultura de la muerte' con promesas para blindar el aborto y la eutanasia
El PSOE, Por Andalucía y Adelante apuestan por garantizar el aborto «libre, seguro y gratuito» en la sanidad pública, así como la eutanasia
Los partidos de izquierdas abanderan la cultura de la muerte, y eso se refleja en sus respectivos programas para las elecciones andaluzas de este próximo domingo. Tras el eufemismo de la interrupción voluntaria del embarazo se encuentra la realidad del aborto, una palabra que –por su dureza– el PSOE prefiere evitar, al igual que Adelante, no así Por Andalucía, que habla sin tapujos. Las tres formaciones se refieren igualmente a la eutanasia y defienden su aplicación.
Según las encuestas, tienen muy difícil gobernar y, por ende, poder cumplir tras el 17-M todas las promesas que realizan en relación con el aborto y la eutanasia en Andalucía. No obstante, se trata de toda una declaración de intenciones, como el blindaje del aborto en la Constitución.
Aborto
En cuanto al aborto, el PSOE promete «garantizar el derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo, asegurando la prestación de la interrupción voluntaria del embarazo en la sanidad pública en todas las provincias andaluzas, en condiciones de acceso efectivo y libres de acoso».
Por Andalucía, la coalición integrada por Izquierda Unida, Sumar y Podemos, también quiere «garantizar el acceso universal a métodos anticonceptivos y al aborto en la sanidad pública». Además, a diferencia del PSOE, habla abiertamente de «retirar la financiación de dinero público a las asociaciones abiertamente contrarias al desarrollo de derechos y libertades y, en particular, contrarias al libre ejercicio del aborto libre, seguro y gratuito».
Por su parte, Adelante, tanto en su propuesta 103 como en la 1222 (son la misma, un copia y pega), promete «garantizar en toda la red sanitaria pública la atención a la interrupción voluntaria del embarazo, realizándose éstos en los centros públicos y sin que exista ningún tipo de copago».
Eutanasia
En cuanto a la eutanasia, el PSOE se compromete a «desarrollar plenamente la Ley de Eutanasia con los recursos humanos, materiales y formativos necesarios». Además, quiere poner en marcha «un Observatorio de la Muerte Digna para evaluar el cumplimiento de los derechos al final de la vida». Su candidata, María Jesús Montero, defiende estas medidas, a pesar de declararse abiertamente católica.
Por Andalucía habla de «garantizar el acceso efectivo a la prestación de Ayuda a Morir en Andalucía», mientras que Adelante promete un Plan de Cuidados Paliativos para «ofrecer una respuesta adecuada a las necesidades de las personas enfermas en estado terminal y a sus familiares, con respeto a su dignidad y garantizando el cumplimiento de su voluntad vital anticipada en ejercicio del derecho a una muerte digna recogido en el Estatuto de Autonomía de Andalucía».
Medidas provida
Frente a esta cultura de la muerte se sitúan el PP y Vox, aunque los populares pasan de puntillas por estos temas y se limitan a proponer más «financiación de programas dirigidos al asesoramiento, apoyo y acompañamiento de mujeres embarazadas de familias más vulnerables», cediendo a los de Santiago Abascal la bandera provida.
Vox se compromete a «emplear los recursos públicos en defensa de la vida, terminando con todas las políticas y medidas que están hoy al servicio de la cultura de la muerte». Además, a diferencia de los partidos de izquierdas, los de Abascal quieren impulsar «la colaboración con las asociaciones que tengan por objeto la defensa de la vida y de la familia, junto con aquellas que promueven la igualdad real entre hombres y mujeres».
En este sentido, también prometen «políticas de apoyo a todas las madres, ofreciendo alternativas reales, con redes de apoyo socioeconómico para mujeres embarazadas en situaciones difíciles y coordinación con servicios sociales», así como un Plan Integral de Apoyo a la Mujer Embarazada que incluya «información, ayudas y asistencia necesarias a las jóvenes embarazadas, con especial atención a las que se encuentren en una situación de vulnerabilidad y soledad, para que puedan salir adelante junto a su hijo».
Andalucía ha pasado de 80.633 nacimientos en 2015 a 60.177 en 2025. A esta caída de la natalidad, que sería mayor de no ser por la inmigración, se le une la promoción del aborto. En 2024 (último dato disponible) se acabó con la vida de 19.787 nasciturus andaluces. Además, las peticiones de eutanasia (72) se duplicaron en Andalucía hace dos años, aunque solo se ejecutaron 30.