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Las cinco maniobras de Sánchez en las urnas

Las cinco maniobras de Sánchez en las urnasEl Debate

Contra el relato: las 5 maniobras de Pedro Sánchez en las urnas

Sánchez ha reconfigurado el Estado por la puerta de atrás. Lo ha hecho con sordina, sin la imprescindible deliberación pública, sin auditorías y sin trazabilidad

El título de esta crónica semanal que hoy inicia su andadura es una declaración de intenciones. En un tiempo donde todo es relato, contar lo que realmente ocurre se ha convertido, paradójicamente, en una forma de resistencia. Ir contra el relato es un acto de higiene democrática. La verdad no es irrelevante, es lo que importa.

El sanchismo no se limita a gestionar la realidad: la reescribe. Impone un filtro que convierte un cambio de criterio electoral de cesión a los independentistas en «avance histórico», la corrupción que le rodea en «bulo de la oposición», a la oposición en «ultraderecha» y al periodismo en «máquina del fango».

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Las cinco maniobras de Sánchez en las urnasEl Debate

La realidad no se deja maquillar

Su maquillaje oculta algo más grave aún: las cinco maniobras para modificar el censo y perpetuarse en el poder de quien llegó a la secretaría general del PSOE con la sombra del pucherazo y lo intentó en su propia Ejecutiva Federal.

Pedro Sánchez ha reconfigurado el Estado por la puerta de atrás. Lo ha hecho con sordina, sin la imprescindible deliberación pública, sin auditorías y sin trazabilidad. Este deliberado cerrojazo informativo antidemocrático debería hacer saltar todas las alarmas. La redefinición del perímetro político de España es la nueva frontera del poder sanchista.

El objetivo es modificar el resultado de las urnas otorgando la nacionalidad española a troche y moche por dos vías diferentes en paralelo a tres maniobras determinantes.

DNIs digitales sin pisar España

La primera vía no es tanto la Ley de Memoria Democrática, sino la forma de otorgar la ciudadanía española que introdujo el decreto del DNI digital 255/2025.

En la rueda de prensa en la que el Gobierno presentó el decreto, los responsables de Interior y Exteriores ocultaron que establece un disruptivo procedimiento de concesión de nacionalidad inédito en la historia de España.

Por primera vez se habilita a toda la red consular en el exterior para expedir DNIs digitales a millones de personas que jamás han puesto un pie en España y sin mayores controles que los dispuestos por ambos ministerios, sin siquiera dar cuenta en el Parlamento. Hasta ahora, toda persona que adquiría la nacionalidad española tenía que pasar un arduo control de la Policía en España. El nuevo DNI digital lo cambia todo. Ya no hace falta venir a la Madre Patria para convertirse en español.

La conocida como ´Ley de Nietos´ ha convertido ya en españoles a medio millón de personas. La avalancha de solicitudes ante el maná prometido con la carta de ciudadanía española ha devenido en un auténtico tsunami: casi 2,5 millones de personas de presunto origen español han solicitado beneficiarse de ella.

La tasa de rechazo a estas solicitudes es mínima. Solo un 2 %. En La Moncloa se frotan las manos: si nadie lo impide –más bien pronto que tarde– habrá 2.400.000 españoles nuevos que gozarán de todos los derechos.

Un cambio de tan profundo calado merecía debates parlamentarios sobre la forma y el fondo en la sede de la soberanía nacional. Por el contrario, el silencio intencionado de Albares y Marlaska abre una interrogante inquietante: ¿quién garantiza la veracidad de la identidad? Solo el personal habilitado por ambos ministerios en el exterior. Sin luz ni taquígrafos. Y sin la menor explicación.

El turbo de la IA de Bolaños

La segunda ruta la proporciona una Inteligencia Artificial instalada por el Ministerio de Justicia para automatizar los expedientes de nacionalidad por residencia, que genera 3.000 propuestas de concesión de nacionalidad al día, según reveló también en El Debate.

El acelerón de Bolaños ha llevado a la propuesta de concesión de 780.000 nuevas nacionalidades por residencia solo entre agosto de 2022 y enero de 2025. En total, 3,87 millones de procesos robotizados entre agosto de 2022 y enero de 2025. Si el robot continúa con este ritmo, habría que añadir al menos un millón más de propuestas de nacionalizados en 2027.

El problema es que el Gobierno ofrece solo algunos datos y están fragmentados. El INE acaba de confirmar que España no solo envejece, también crece. Y lo hace, sobre todo, por la llegada de población nacida en el extranjero. La población residente dentro de nuestras fronteras alcanzó ya los 49,68 millones a 1 de abril de 2026, máximo histórico, tras crecer en 459.462 personas en términos anuales.

Cruzando datos

A 1 de enero de 2025, España registraba 9.464.210 residentes nacidos en el extranjero. De ellos, 2.308.073 —el 24,4 %— llegaron en los dos años anteriores. La zona oscura está en la conversión estadística y electoral de la inmigración: de residente extranjero a nacionalizado; de nacionalizado a inscrito en el CER o el CERA; y de expediente tramitado por robots a elector efectivo. Ahí es donde hoy no existe una trazabilidad pública, unificada y territorializada.

¿Qué auditorías externas examinan estas concesiones automatizadas? Ninguna. Y lo que es peor: el Gobierno se niega incluso a ofrecer los datos actualizados en el Congreso. Lo que es seguro es que todos los nuevos ciudadanos que adquieran la nacionalidad tienen derecho a voto en las elecciones generales. Lo único que le importa a Pedro Sánchez.

La tercera vía de procedimiento «secreto»

El tercer cauce es la regularización masiva de un millón de inmigrantes. Fue también aprobado al margen del Congreso e interesadamente pactada con Podemos «para barrer de fachas este país» (Irene Montero dixit). Lo más grave: el Gobierno ha declarado «secretos» o «reservados» los documentos de Interior sobre el proceso de regularización.

Aunque los regularizados no influyen de manera inmediata en los comicios que le puedan llevar a La Moncloa, a medio plazo sí cambiarán el color de muchos ayuntamientos.

Su objetivo no es humanitario. Es generar tensión en la sociedad española utilizando de forma torticera a los inmigrantes. Prueba de ello son los seis años que tuvo en el cajón la ILP de Cáritas conjunta con más de 900 organizaciones.

La trampa de la identificación digital

A las tres vías para fabricar nacionalidades y regularizados se suma una cuarta estratagema: la identificación digital en las urnas. Comenzó en 2023. Interior vendió como un avance pionero en Europa su carné de conducir en el móvil.

Cinco meses antes de las elecciones anticipadas del 23-J solicitó de forma prácticamente imperceptible a la Junta Electoral Central que lo admitiera como método válido de identificación en las urnas sin autenticación dinámica segura. Una artimaña en toda regla. Dos años después, lanzó su DNI digital y repitió la jugada. Ambas aplicaciones se utilizaron en nueve elecciones. Hasta que El Debate destapó el pastel.

El sanchismo tachó su trampa descubierta de «bulo». Pero no coló. Con buen tino, la JEC dejó las identificaciones digitales fuera de juego en las elecciones andaluzas del próximo domingo «por falta de seguridad». Los resultados, ahora sí, auguran un auténtico batacazo para el PSOE de Sánchez.

El cambio del censo

La quinta derivada que completa el puzle es el cambio de paradigma realizado en el censo de población en 2021. Supone que en España ya no se contrasta el censo con identidades físicas. Se alimenta solo de bases de datos. El censo electoral se nutre del censo de población. En 2023 el INE dio la puntilla. Introdujo una metodología con la que las alertas clásicas del censo dejan de saltar: el control ya no descansa en hechos verificables, sino en un sistema puramente estadístico.

Un escenario que suscita preguntas incómodas: ¿qué garantías hay de que no se infle el censo poco a poco con personas ficticias fuera o dentro de España y use esas identidades para votar con el DNI digital? ¿Y si fuera una potencia extranjera?

Estos son los hechos y las sensibles cuestiones que suscitan. Las 5 maniobras en las urnas para permanecer en el poder de Pedro Sánchez le delatan. Sus tretas del ocultismo al secreto por decreto, la reacción de sus prohombres amplificada por su cinturón mediático y su relato tras destapar el verdadero alcance del DNI digital, también. Una ingeniería del engaño quirúrgica y lentamente implementada con una peligrosa penumbra institucional.

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