Albert Boadella, pregonero taurino del Circulo de la Amistad de Córdoba

Albert Boadella, pregonero taurino del Circulo de la Amistad de CórdobaSamira Ouf

Albert Boadella: «Nada hay más incorrecto políticamente que la tauromaquia en la España de la progresía»

El 35º pregón taurino del Círculo de la Amistad de Córdoba reivindica la fiesta nacional como ejercicio de libertad

El dramaturgo Albert Boadella ha pronunciado este martes en el salón Liceo del Real Círculo de la Amistad de Córdoba el 35º pregón taurino de la entidad, con una intervención que ha situado la tauromaquia no como tradición a la defensiva, sino como acto de resistencia cultural frente a lo que a su juicio constituye una «moralidad pueril» instalada en buena parte de la sociedad española.

Alrededor de 500 personas han llenado el salón, con presencia del presidente del Parlamento Andaluz, Jesús Aguirre; el delegado del Gobierno de la Junta, Adolfo Molina, y la teniente de alcalde de Cultura, Isabel Albás, entre otras autoridades. En representación de los toreros, únicamente Finito de Córdoba. El acto, aplazado una semana por indisposición del pregonero, ha arrancado con la Banda de Música del Cristo del Amor interpretando el pasodoble Nerva ante un escenario presidido por los bustos de los cinco califas del toreo.

Homenaje y presentación

Antes de ceder la palabra al pregonero, Manuel Vázquez Silva, director de la Tertulia Taurina El Castoreño y encargado de la presentación, ha dedicado unas palabras de recuerdo a los dos guardias civiles asesinados recientemente en Huelva. Ha trazado después un recorrido por la trayectoria artística de Boadella y los galardones recibidos, con especial mención a su cargo como 'presidente de Tabarnia' y a su defensa de la fiesta nacional «como elemento de la cultura y la identidad española», así como a su condición de «defensor de la libertad, la independencia y la verdad». La banda ha interpretado a continuación el pasodoble Ópera flamenca antes de dar paso al pregón.

El Salón Liceo del real Círculo de la Amistad de Córdoba durante el pregón taurino de Albert Boadella

El Salón Liceo del real Círculo de la Amistad de Córdoba durante el pregón taurino de Albert BoadellaSamira Ouf

Boadella ha abierto su intervención evocando su primera visita al Círculo, en 1972, cuando pese a los «tiempos difíciles» pudo representar allí una obra. Sobre esa referencia ha construido una reflexión acerca de los 54 años transcurridos y de las transformaciones —y la notable ausencia de ellas— que ha vivido el ritual taurino: «La corrida podría parecer idéntica a la que yo contemplaba hechizado a mis cinco años en la Plaza Monumental de Barcelona», ha señalado.

El dramaturgo catalán no ha ido, sin embargo, a la nostalgia. Su diagnóstico ha sido el de un conflicto de naturaleza moral. A su juicio, la tauromaquia no afronta hoy una simple disputa estética ni una controversia popular más, sino un cuestionamiento que convierte al aficionado, al ganadero o al torero «en caricaturas morales al servicio de un relato previamente construido con el objetivo de su liquidación».

El animalismo y la inversión jerárquica

En el centro de su análisis ha situado Boadella la expansión de una doctrina de raíz anglosajona que, según ha sostenido, ha ido más allá de la protección animal para instalarse como ortodoxia moral. Vegetarianos, veganos y animalistas, ha dicho, «no son simples opciones dietéticas». A su juicio, la legislación europea y española sobre protección animal fundamenta sus principios bajo «un concepto de igualdad entre el animal y el ser humano en el plano verbal de sus derechos», equiparación que ha calificado de «agravio hacia las personas y un disparate respecto a la propia naturaleza de los animales».

Público asistente

Público asistenteSamira Ouf

Boadella ha relacionado esta deriva con lo que ha descrito como la sustitución de las carencias afectivas entre personas mediante la relación con el animal, «colocado ya casi al mismo nivel que el ser humano», y la ha vinculado al abandono de «nuestra cultura cristiana y humanística mediterránea, una tradición que siempre estableció una jerarquía legítima entre el hombre y el animal». España, ha señalado, cuenta ya con más de 25 millones de mascotas, una cifra que, junto a la legislación correspondiente, marca, a su juicio, «una tendencia peligrosa».

Resistencia, no defensa

Frente a quienes sostienen la tauromaquia desde argumentos económicos, medioambientales o históricos, Boadella ha reclamado una posición distinta y ha sintetizado el diagnóstico en una frase: «Nada hay más incorrecto políticamente que la tauromaquia en la España de la progresía». Todo lo demás —los puestos de trabajo, las dehesas, el peso de la tradición— es, a su juicio, «real, pero subsidiario». La razón esencial es que «un hombre libre tiene derecho a elegir sus ritos, sus emociones y también sus riesgos». Su propuesta no ha sido la del ataque ni la de la defensa, sino la de la firmeza sin complejos: «Nosotros, los taurinos, debemos permanecer inmóviles en el centro de la plaza como don Tancredo».

Boadella, durante su intervención

Boadella, durante su intervenciónSamira Ouf

El aficionado, ha sostenido, es «muchas veces sin saberlo, un pertinaz resistente al pensamiento dominante actual», y la tauromaquia, la plataforma de resistencia cultural más nítida frente a una sociedad que, a su juicio, pretende «dulcificarlo todo hasta volverlo inofensivo».

Ha defendido también llevar a los niños a los toros «sin complejos y desde muy pequeños», al considerar que la plaza es «una de las pedagogías más directas y eficaces para iniciarse en la sustancia de la vida», donde se manifiestan «la vida y la muerte, el miedo, la astucia, el ingenio, la dignidad, la bravura, la belleza, las vacilaciones, el coraje y el temple ante la adversidad».

Boadella ha cerrado su intervención con un «¡Viva España taurina!» recibido con una larga ovación.

Tras el pasodoble Manolete, ha tomado la palabra el presidente del Real Círculo de la Amistad, Nicolás de Bari Millán Cruz. que ha abierto su intervención señalando que este pregón «quedará en la hemeroteca y, sobre todo, en nuestra retina. No olvidaremos esta noche. Esta noche el Círculo se gusta». Del pregonero ha destacado que es un hombre «honesto, íntegro, sincero y libre».

Público asistente

Público asistenteSamira Ouf

Millán Cruz ha relativizado el diagnóstico pesimista del pregonero con una nota histórica: «Si sabemos que los toros llegaron a estar prohibidos por un papa, todo lo demás es poco». Ha reivindicado que el taurino no odia al toro: «Lo quieren ver bravo luchando en el ruedo». Y ha cerrado con una apelación a la identidad: «Los toros están presentes en nosotros más allá de lo que percibimos. Están presentes desde que somos niños, conforman nuestra identidad y, si algún día perdemos nuestra identidad, no sabremos quiénes somos».

El himno de España ha puesto fin al acto.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas