La secretaria general del PSOE de Andalucía y candidata a la Presidencia de la Junta, María Jesús Montero, en un acto de campaña
Elecciones Andalucía 2026
Todos los patinazos y exabruptos de una campaña electoral que a Montero se le hizo demasiado larga
La candidata socialista enterró todas sus opciones al decir que la muerte de dos guardias civiles en Huelva fue un «accidente laboral», pero la campaña ha dado para mucho más
La campaña electoral ha tocado a su fin. Han sido 15 días intensos desde que el periodo oficial para pedir el voto diera comienzo el pasado 1 de mayo. Como suele suceder en estos casos, no ha estado exenta de polémicas y grandes titulares, y prácticamente todos los candidatos y partidos han incurrido en algún patinazo, cuando no exabrupto, que a buen seguro habrían rectificado de poder rebobinar en el tiempo.
Sin embargo, la campaña se le ha hecho especialmente larga a la candidata María Jesús Montero por la simple razón de ser la aspirante y la que debía utilizarla para revertir tanto las encuestas en contra como las sensaciones. Lejos de ello, la secretaria general de los socialistas andaluces se ha visto incapaz de dar la vuelta a un escenario complicado como el que partía, y entre sus filas ya empiezan a asumir que el 17 de mayo les espera un mal resultado.
«Accidente laboral» de los guardias civiles
La carrera electoral estuvo marcada por una tragedia que provocó que algunos partidos, entre ellos el PP y el PSOE, suspendieran su campaña al día siguiente: la muerte de dos guardias civiles en las costas de Huelva mientras perseguían una narcolancha.
Si bien el primer patinazo vino después desde las filas del Gobierno, con la ausencia del ministro de Interior Fernando Grande-Marlaska del funeral, la candidata Montero acabó de enterrar sus opciones al calificarlo en el debate televisivo 'a cinco' de «accidente laboral».
Sus palabras levantaron una honda indignación entre las filas del instituto armado, que aún lloraba y llora a sus caídos. Montero quiso matizar sus palabras en redes sociales al día siguiente: «Por supuesto, estamos hablando de muertes en acto de servicio. Así lo sentimos y así debe reconocerse siempre a quienes arriesgan su vida por la seguridad de todos y todas», escribió.
Sin embargo, en vez de expresarse con la misma contundencia en las entrevistas que concedió a partir de entonces, volvió a enredarse ella sola. Primero dijo que no debería haber tachado la tragedia con esas palabras con el argumento de que ella no tenía «ni opinión ni conocimiento»sobre el tema. Lo que vino después fue peor, y endosó al candidato de Por Andalucía Antonio Maíllo el comentario que provocó que a ella se le malinterpretara.
No fue de tanta importancia, pero la campaña ya la había comenzado con mal pie la socialista. Todavía en precampaña y durante una visita a Antequera, llamó «enfermos mentales» a los usuarios de una asociación para la discapacidad intelectual. «Ayer no visitó usted ADAPI, estuvo en ADIPA y sus usuarios no son personas con enfermedad mental, son personas con diversidad funcional. Una cosa es venir sin enterarse de nada y otra, faltar el respeto», le reprochó el alcalde de la ciudad malagueña, Manuel Barón (PP).
Tampoco estuvo lo que se dice afortunada la portavoz del PSOE, Montse Mínguez, que lejos de ayudar a Montero, la hundió otro poco más al deslizar en un mensaje la eterna carga de vaguería que se le achaca a los andaluces. «Yo estoy convencida que Andalucía se levantará del sofá», publicó en X, lo que provocó intensas reacciones. «Qué falta de respeto tan grande a los andaluces. El sanchismo solo sabe robar, mentir e insultar. El 17 de mayo los andaluces le dirán en masa a Montero lo que opinan de la corrupción y los desprecios de su partido», respondió el secretario general del PP, Miguel Tellado.
El PP se lía con Jerez...y con el Carnaval
Fiel a su estrategia de perfil bajo y tono y estilo comedidos, el candidato 'popular' a la reelección Juanma Moreno ha evitado dejarse mal con un gran titular del que arrepentirse, pero no así su equipo de campaña.
Moreno supo esquivar las balas en los dos debates televisados donde si acaso pecó de un nada enternecedor victimismo cuando se quejó de que eran «cuatro contra él» y en los mitines y actos públicos no se ha dejado llevar por la euforia.
Ahora bien, entre el Partido Popular no todos pueden decir lo mismo. Su equipo se lío con la ciudad de Jerez en el famoso videoclip 'Kilómetro Sur', himno de sus mitines donde él mismo da el cante. Se incluyeron imágenes de la ciudad extremeña de Jerez de los Caballeros cuando obviamente, deberían haber aparecido las de la gaditana Jerez de la Frontera.
Tampoco estuvieron finos los asesores ‘populares’ que denunciaron la actuación de agrupaciones del carnaval en Alcalá de Guadaíra prevista para este sábado, jornada de reflexión antes de las elecciones andaluzas, por las letras ácidas y críticas contra la sanidad andaluza.
Entendían los populares que en plena jornada de reflexión no había lugar para «letras con alusiones políticas», tal y como dicta el artículo 50 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG).
Aunque la Junta Electoral de Sevilla aceptó dicha denuncia, alguien puso sentido común y se procedió a la «retirada inmediata» de la misma después del aluvión de críticas por un posible intento «de censura». El PP lo resolvió explicando que se debió «a un problema de descoordinación interna».
Montero hizo leña del árbol caído. «Cómo puede ir tan sobrado alguien que piense que puede censurar al Carnaval de Cádiz, eso no lo consigue nadie», dijo en un mitin precisamente en Cádiz este jueves, donde se cuestionó «dónde va a llegar el afán de control y de no dar cuentas, de hacer lo que les da la gana» en el PP.
Abascal llama a Sánchez «chulo putas»
Envalentonado por los intentos de boicot a sus mítines al inicio de la campaña, el presidente de Vox, Santiago Abascal, subió el tono varios decibelios desde el estrado.
Abascal llamó «mierda» al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y «rata» al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska por no garantizar la seguridad en los actos de su partido, que se tuvo que enfrentar a protestas que rayaron lo violento en Cádiz o Granada.
Unos exabruptos que fueron a más en Jaén, donde calificó a Sánchez como el «puto amo» que se comporta como un «chulo de putas» entre los insultos del público, pero no a él, sino al presidente del Gobierno.