El portavoz de Vox en Andalucía, Manuel Gavira, en la sesión constitutiva de la XIII legislatura del Parlamento, con Juanma Moreno al fondo

El portavoz de Vox en Andalucía, Manuel Gavira, en la sesión constitutiva de la XIII legislatura del Parlamento, con Juanma Moreno al fondoJulio Muñoz | EFE

Andalucía

Vox apremia a Moreno con un documento con sus exigencias, desde la ‘prioridad nacional’ a la batalla cultural

El candidato a la reelección estaría dispuesto a aceptar todos los requisitos de los de Abascal a cambio de dos cosas: evitar su entrada en el Gobierno y el compromiso de apoyar los presupuestos

PP y Vox siguen manteniendo en absoluto mutismo y con una más que buscada discreción sus negociaciones de cara al pacto de investidura para Moreno Bonilla, que este jueves aseguraba que Andalucía «seguirá siendo un referente de estabilidad, confianza y avance» si «todos aplicamos la sensatez tan necesaria en estos tiempos».

El presidente en funciones, que hacía un llamamiento en un acto organizado por ABC a anteponer «el interés general por encima del legítimo interés particular», ya sabe que el apoyo de los de Santiago Abascal se cotiza al alza. En tiempos donde los ‘populares’ han necesitado mirar hacia su derecha para sacar adelante las investiduras en Extremadura, Aragón y Castilla y León, Andalucía no iba a ser la excepción, pese a que al PP solo le han faltado dos diputados para alcanzar una mayoría absoluta que se les escapó por los pelos.

Tras haber transcurrido ya más de un mes desde el veredicto de las urnas, Vox se ha movido durante estas semanas para hacerle llegar al aspirante a la reelección sus exigencias. La formación de la derecha ha elaborado un documento con sus propuestas y sus líneas rojas. La Cadena SER asegura, además, que los de Gavira incluso ‘amenazan’ con entrar en el Gobierno andaluz si fuera necesario para garantizarse el cumplimiento de lo firmado. No olvidan lo sucedido en 2018, cuando Moreno se aseguró la investidura tras pactar con Ciudadanos y lograr el apoyo externo de Vox, que posteriormente lamentaría que la gran mayoría de los asuntos pactados entre ambas fuerzas acabarían siendo papel mojado.

Por ello, si Moreno desea volver a ser el presidente sabe lo que hay: el PP ya dispone del documento con sus exigencias, que van desde la famosa 'prioridad nacional', que ya ha sido aceptada en otras autonomías, a la batalla cultural.

Para Vox, esta es la oportunidad de empezar a disputar el relato hegemónico de la izquierda en Andalucía, buscando imponer lo que ellos llaman «sentido común» y los valores sociales, que vayan desde la identidad nacional frente al globalismo, pasando por combatir el feminismo institucional, las políticas lgtbi y leyes como las de la memoria de mocrática, todas ellas tildadas de ingeniería social. «Abascal ya le ha pasado (a Moreno) una lista de cositas», ha ironizado al respecto este viernes la portavoz adjunta del PSOE-A, Ángeles Férriz.

Otra línea roja: los presupuestos

Por parte del PP, tampoco desean variar un ápice su postura. Creen que es perfectamente posible atender a las reivindicaciones de Vox sin tener que ceder, en cambio, sillones en el futuro Ejecutivo. Moreno, tal y como ha proclamado, desea seguir gobernando sin consejeros de Vox. Y están dispuestos a asumir sus exigencias siempre y cuando Vox se comprometa con la aprobación de los presupuestos, empezando por los de 2027, indispensables para seguir vendiendo «la estabilidad andaluza» que tanto pregona.

El PP-A recuerda que a Moreno solo le faltaron para la mayoría absoluta dos diputados, una distancia notablemente menor que el escenario que se encontraron sus compañeros en Extremadura, Aragón y Castilla y León, por lo que creen perfectamente compatible unas y otras reivindicaciones.

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