El exalcalde de Linares Juan Fernánez, durante una rueda de prensa (archivo)

El exalcalde de Linares Juan Fernánez, durante una rueda de prensa (archivo)Europa Press

Jaén

Juan Fernández, el alcalde socialista indultado por Sánchez que llamó «babosas» a los jueces que lo condenaron

El exregidor linarense emitió mensualmente cheques al portador por valor de 1.700 euros con cargo a las cuentas de su grupo municipal para destinarlos a su propio beneficio

Juan Fernández fue durante casi dos décadas uno de los grandes referentes municipalistas del PSOE andaluz. Alcalde de Linares entre 1999 y 2017, construyó una imagen de político cercano que le hizo ganarse el cariño del pueblo incluso en los momentos más difíciles. Sin embargo, su trayectoria terminó marcada por una condena por malversación de caudales públicos que ahora el Gobierno de Pedro Sánchez ha decidido aliviar con un indulto parcial.

La medida aprobada por el Consejo de Ministros conmuta la pena de tres años de cárcel por otra de dos años, lo que evita su ingreso efectivo en prisión, aunque mantiene intacta la condena de siete años de inhabilitación. El Ejecutivo se ampara en el informe favorable del tribunal sentenciador, en el respaldo de un jurado popular que ya sugirió un indulto parcial y en el amplio apoyo institucional y vecinal que recibió la petición.

Ese respaldo no fue menor. La solicitud fue avalada por el Pleno del Ayuntamiento de Linares, la dirección del PSOE local –que lo expulsó tras la condena–, 16 asociaciones vecinales que reunieron miles de firmas y, también, por el PP linarense. Incluso quienes fueron adversarios políticos de Fernández defendieron que su ingreso en prisión resultaría desproporcionado. Ese consenso local explica en parte una decisión que fuera de Linares resulta mucho más polémica.

Porque los hechos por los que fue condenado distan de ser una mera irregularidad administrativa. Un jurado popular lo declaró culpable en 2023 tras considerar probado que, siendo portavoz del Grupo Municipal Socialista entre 2011 y 2017, emitió mensualmente cheques al portador por valor de 1.700 euros con cargo a las cuentas del grupo para destinarlos a su propio beneficio. Aquellos fondos procedían exclusivamente de las asignaciones económicas abonadas por el Ayuntamiento.

Inicialmente fue condenado a cuatro años de prisión y diez de inhabilitación. Posteriormente, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía redujo la pena a tres años de cárcel y siete de inhabilitación, resolución que quedó ratificada cuando el Tribunal Supremo rechazó el recurso de casación. Con ello, la condena adquirió firmeza y únicamente quedaba pendiente su ejecución, suspendida por la Audiencia de Jaén mientras se resolvía la petición de indulto.

«Si tengo que ir a prisión, iré a prisión, pero no doblaré las rodillas ni me arrastraré como ustedes, babosas de dos patas», manifestó el exalcalde socialista tras conocer el fallo del Supremo, asegurando que estaba dispuesto a llegar «hasta donde sea menester» hasta encontrar justicia, porque «la tiene que haber en algún sitio».

El Supremo fue especialmente contundente al desmontar la principal línea de defensa del exalcalde. Fernández alegaba desconocer el carácter público de los fondos, pero la Sala rechazó ese argumento y afirmó que «destinar los fondos del grupo municipal a un sobresueldo para quien ostenta, con dedicación exclusiva, el cargo de alcalde, es un desvío ilícito de tales fondos».

No se trataba de gastos puntuales o dietas, sino de «una autoasignación mensual, por una cantidad constante, lo que aleja la finalidad del gasto de las atenciones propias del grupo municipal», según la sentencia del Supremo.

Pese a esa resolución judicial, Fernández nunca ha asumido el relato de los tribunales. Durante años ha sostenido que fue víctima de una persecución política desencadenada por haber antepuesto los intereses de Linares a los del PSOE. Habla de una «vendetta» impulsada por «personas concretas dentro de la política y no por siglas de partidos», y presenta todo el proceso como una traición personal antes que como la consecuencia de una conducta penalmente reprochable.

En declaraciones a Europa Press, Juan Fernández ha expresado su profunda satisfacción y alivio tras confirmarse el indulto, que ha calificado como una «cuestión de justicia», y ha agradecido los apoyos recibidos en favor de la medida de gracia. Emocionado y «sin palabras» tras haber sufrido «tantas decepciones», ha subrayado el «cariño y apoyo enorme» que sigue recibiendo diariamente en la calle, a pesar del tiempo que lleva fuera del Ayuntamiento.

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