Sergio Villa, jefe de obra de la empresa energética granadina
Entrevista
El gran reto energético de Andalucía: «Tenemos capacidad de generación y un recurso renovable extraordinario»
Sergio Villa, jefe de obra de la compañía granadina Cuerva, analiza con El Debate los retos de la transición energética en Andalucía y señala las redes, el almacenamiento y la gestión de la demanda como claves del nuevo sistema
Andalucía tiene sol y capacidad para producir cada vez más energía renovable, pero eso ya no es suficiente. El siguiente gran reto pasa por conseguir que las redes puedan absorber esa electricidad, almacenarla cuando sobra y utilizarla cuando realmente se necesita. Cuerva, compañía energética nacida en Granada en 1939 y con más de 85 años de trayectoria, conoce bien esa transformación. Sergio Villa es jefe de obra de Cuerva y aborda en esta entrevista con El Debate el futuro del sistema eléctrico andaluz, poniendo como ejemplo la nueva instalación fotovoltaica de la EDAR de El Ejido (Almería), diseñada para consumir directamente toda la energía que produce.
–Andalucía cuenta con unas condiciones especialmente favorables para producir energía renovable, particularmente solar. ¿Está creciendo la capacidad de las redes eléctricas al mismo ritmo que la generación renovable?
–No al mismo ritmo. En los últimos años hemos avanzado muy rápido en capacidad de generación renovable, mientras que el desarrollo de las redes eléctricas no ha evolucionado con la misma velocidad.
Y esto es relevante porque la transición energética no depende únicamente de cuánto somos capaces de generar, sino también de que exista una red preparada para integrar esa generación y, al mismo tiempo, atender el crecimiento de nuevas demandas.
Desde Cuerva llevamos tiempo defendiendo que las redes van a tener un papel central en el nuevo modelo energético. Necesitamos inversión para ampliar y reforzar infraestructuras allí donde sea necesario, pero también digitalización y nuevas herramientas de flexibilidad que permitan utilizar de forma más eficiente la capacidad que ya tenemos.
En definitiva, no se trata solo de construir más red, sino de disponer de una red más capaz, más digital y más flexible, preparada para un sistema energético cada vez más electrificado y descentralizado.
–¿Cuál es actualmente el principal reto para seguir aumentando el peso de las renovables en Andalucía: producir más energía, ampliar la capacidad de la red, almacenarla o adaptar mejor el consumo a las horas de generación?
–El reto ya no puede plantearse únicamente en términos de instalar más capacidad de generación. Tenemos que conseguir que generación y demanda evolucionen de forma coordinada.
Eso implica avanzar simultáneamente en varios ámbitos: electrificar más consumos —en la industria, la movilidad o los hogares—, desarrollar almacenamiento, reforzar y digitalizar las redes y dotar al sistema de mayor flexibilidad para adaptar mejor la demanda a la disponibilidad de energía.
Tenemos capacidad de generación y un recurso renovable extraordinario. El siguiente paso es conseguir que esa energía pueda integrarse y utilizarse de forma eficiente allí donde existe demanda.
Por eso, desde Cuerva entendemos que el reto es de sistema: coordinar generación, demanda, almacenamiento y red para garantizar un modelo energético competitivo, flexible y seguro.
–¿Qué ocurre cuando se produce más electricidad renovable de la que puede consumir o absorber el sistema? ¿Se está desaprovechando actualmente energía renovable en Andalucía y cómo podría evitarse?
–Cuando en determinados momentos existe más generación disponible que demanda o capacidad para integrarla en el sistema, esa generación puede tener que limitarse.
Es una de las señales que muestran que el sistema energético está cambiando. Hemos avanzado mucho en generación renovable y ahora necesitamos avanzar también en las herramientas que permitan aprovecharla mejor. Ahí el almacenamiento desempeña un papel fundamental, pero también la electrificación de nuevos consumos, la flexibilidad de la demanda, unas redes con mayor capacidad y mejor digitalizadas y una mayor interconexión entre sistemas. La solución, por tanto, no pasa por una única tecnología. Pasa por conseguir que generación y consumo estén cada vez mejor coordinados y por dotar al sistema de capacidad para desplazar energía y demanda en el tiempo cuando sea necesario.
Plantación fotovoltaica en El Ejido
–¿Qué papel tendrá el almacenamiento mediante baterías en los próximos años y hasta qué punto puede solucionar el desajuste entre las horas de mayor producción solar y las de mayor demanda?
–El almacenamiento con baterías va a ser fundamental. En un sistema con una presencia creciente de generación solar y eólica, ya no siempre coinciden los momentos en los que existe mayor disponibilidad de energía con aquellos en los que se concentra la demanda. El almacenamiento permite guardar parte de esa energía y utilizarla posteriormente, aportando además flexibilidad y capacidad de gestión al sistema.
El coste de las baterías ha caído drásticamente en los últimos años y seguirá bajando. En los próximos cinco a diez años veremos almacenamiento integrado en diferentes niveles del sistema: desde instalaciones industriales y autoconsumo hasta grandes sistemas conectados directamente a la red.
–Cuerva gestiona más de 900 kilómetros de red y alrededor de 18.000 puntos de suministro. Desde esa experiencia, ¿cómo imaginan la forma en la que un hogar andaluz producirá y consumirá electricidad dentro de diez años?
–El cambio más importante será que el consumidor tendrá un papel mucho más activo dentro del sistema energético.
Cada vez veremos más hogares con autoconsumo, almacenamiento, vehículo eléctrico y dispositivos capaces de gestionar automáticamente cuándo consumir, almacenar o intercambiar energía en función de las necesidades del usuario y también de las condiciones del sistema.
Pero probablemente el cambio más profundo no será únicamente tecnológico. Será la capacidad de millones de pequeños consumidores y recursos distribuidos para participar de forma coordinada en el funcionamiento de la red.
Sistemas automáticos que podrán gestionar todo para minimizar la factura: pondrán la lavadora cuando el sol esté en su punto más alto, cargarán el coche cuando la luz sea más barata y compartirán la energía sobrante con los vecinos. La flexibilidad más barata y eficaz está en baja tensión: en los barrios, en las comunidades, en nuestras casas.
–Cuerva participa actualmente en 17 proyectos europeos de innovación. ¿Hay alguna tecnología o solución que estén probando ahora y que pueda acabar llegando a empresas o consumidores en los próximos años?
–Si, tenemos ya 17 proyectos activos y otros 4 ya concedidos. Estamos trabajando precisamente en muchas de las tecnologías que van a permitir gestionar ese nuevo sistema energético: flexibilidad, almacenamiento, digitalización de redes, gestión de recursos distribuidos y nuevas herramientas basadas en datos e inteligencia artificial.
Una parte importante de nuestra actividad de innovación se desarrolla además sobre red real. Desde nuestro Living Lab podemos probar tecnologías en condiciones operativas y analizar cómo pueden integrarse posteriormente en el funcionamiento cotidiano de las redes.
Para nosotros, la innovación tiene sentido precisamente cuando consigue salir del proyecto piloto y convertirse en una herramienta útil para operar mejor el sistema o aportar valor al consumidor.
–En la EDAR de El Ejido se han instalado 876 módulos fotovoltaicos, con una producción estimada de 935,4 MWh anuales. ¿Qué porcentaje de las necesidades eléctricas de la depuradora permitirá cubrir y por qué se ha optado por un modelo de autoconsumo sin excedentes?
–La instalación está dimensionada para cubrir una parte muy significativa del consumo eléctrico de la depuradora, reduciendo de forma notable su dependencia de la red y el coste de su factura energética. En este caso, se ha optado por el autoconsumo sin excedentes: toda la energía que generan los paneles se consume directamente en las instalaciones, sin inyectar nada a la red exterior, lo que elimina trámites administrativos adicionales y facilita la puesta en marcha.
Instalación fotovoltaica de autoconsumo en la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de El Ejido
–La actuación de El Ejido ha supuesto una inversión de 112.535,19 euros. ¿Qué ahorro económico anual se estima que permitirá conseguir y en cuánto tiempo podría amortizarse? ¿Es un modelo trasladable a otras grandes infraestructuras andaluzas?
–Con una producción de 935.400 kWh anuales y un precio medio de la electricidad de unos 0,12 euros por kilovatio-hora, el ahorro estimado ronda los 112.000 euros al año. Eso significa que la inversión inicial se recupera en aproximadamente un año, lo que convierte a esta instalación en un ejemplo muy claro de rentabilidad rápida en infraestructura pública. Aun así, es importante aclarar que el autoconsumo permitirá reducir de forma significativa la compra de electricidad de red, pero que el ahorro y el periodo de retorno dependen del perfil real de consumo, el precio de la energía y la operación efectiva de la instalación.
El modelo es perfectamente trasladable a otras depuradoras, estaciones de bombeo o potabilizadoras en Andalucía: son instalaciones que consumen mucha energía de forma constante, y eso las hace ideales para el autoconsumo solar.