El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, abraza al ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, durante el acto de demolición de la Verja
Primer 'National Day' sin Verja
Picardo presume de no ceder ante España: «La soberanía de Gibraltar es exclusivamente británica»
El ministro principal del Peñón reivindica el tratado firmado entre la Unión Europea y el Reino Unido, que proporciona «fluidez a nuestra frontera y seguridad jurídica a nuestra economía»
Gibraltar celebra este jueves, 10 de septiembre, su primer National Day sin la Verja, retirada el pasado 15 de julio en virtud del acuerdo firmado entre la Unión Europea y el Reino Unido para sacar al Peñón del limbo jurídico en el que se encontraba tras el Brexit. Fabián Picardo, en su último National Day como ministro principal de Gibraltar, ha alardeado de no haber hecho ni «una sola concesión sobre nuestra soberanía –ha subrayado– exclusivamente británica».
El National Day conmemora el referéndum celebrado el 10 de septiembre de 1967, cuando los gibraltareños rechazaron de forma contundente la propuesta de que España asumiera la soberanía del Peñón, desafiando la Resolución 2.231 (XXI) de la ONU, que instaba al Reino Unido que acelerara la descolonización del territorio en consulta con el Gobierno español. El 96 % de los votantes optó por mantener los vínculos con su potencia administradora.
En un mensaje oficial con motivo del National Day, Picardo ha reivindicado la celebración de dicho referéndum frente a la amenaza franquista: «No votaron en circunstancias cómodas. Votaron con un dictador en España esperando castigarles por tener el valor de hacer lo correcto. Votaron con el corazón y la cabeza por lo que creían que era lo mejor para sus hijos».
A renglón seguido, el dirigente llanito ha vinculado su trayectoria de 15 años al frente del Gobierno colonial con la defensa de aquella voluntad expresada en las urnas. «Todo lo que he hecho como vuestro ministro principal, cada negociación en la que he participado, cada larga noche en Bruselas, Madrid, Londres y Nueva York, ha estado al servicio de aquella decisión», ha asegurado, antes de recordar también la ratificación de esa posición en el referéndum celebrado en 2002.
Además, Picardo ha situado el Brexit como uno de los mayores desafíos de su etapa de gobierno. «No fue decisión nuestra marcharnos, pero se convirtió en nuestro problema, un problema que ha consumido una década del tiempo de este Gobierno, ha afirmado, en referencia a la salida del Reino Unido de la Unión Europea, que sumió al Peñón en un limbo jurídico durante estos años, al ser expresamente excluido del acuerdo comercial del Brexit.
Picardo ha recordado que durante las negociaciones del Gibrexit prometió que no aceptaría ningún acuerdo que implicara un menoscabo de la soberanía británica sobre el Peñón. «Dije que no se cedería ni una sola pizca de nuestra tierra, ni una sola gota de nuestra agua ni una sola bocanada de nuestro aire», ha señalado pomposamente, antes de reprochar a quienes pronosticaron que Gibraltar tendría que pagar con concesiones territoriales el precio de recuperar la fluidez en la frontera.
El ministro principal ha asegurado que el tratado firmado el 14 de julio y aplicado provisionalmente desde el día siguiente proporciona «fluidez a nuestra frontera y seguridad jurídica a nuestra economía». Todo ello, ha insistido, sin modificar la soberanía del Peñón, uno de los principales argumentos con los que defiende el acuerdo alcanzado entre Londres y Bruselas.
El político gibraltareño ha reivindicado además el papel de la colonia en las negociaciones, al destacar que España, Gibraltar, la Unión Europea y el Reino Unido se sentaron conjuntamente para alcanzar un acuerdo. «Pensad en lo que eso significa y, sobre todo, pensad qué habrían opinado nuestros antepasados. Estarían muy orgullosos, sin duda, de un Gibraltar que se representa a sí mismo en la mesa más alta de la diplomacia internacional», ha planteado.
Picardo ha aprovechado su último National Day para agradecer públicamente a quienes le han acompañado durante las negociaciones, entre ellos el viceministro principal, Joseph García, y el fiscal general, Michael Llamas. También ha reconocido la labor del equipo negociador y del ex ministro principal Joe Bossano, a quien atribuye haberle enseñado «lo que realmente exige de un pueblo la autodeterminación».
El ministro principal ha dedicado igualmente unas palabras a los ciudadanos llanitos, a quienes ha atribuido buena parte de la fortaleza negociadora del territorio durante los años posteriores al Brexit. «Me disteis algo que pude llevar a cada negociación y que ningún argumento jurídico podría haberme dado», ha afirmado, antes de definir ese respaldo como la certeza de que Gibraltar sabe «lo que quiere y lo que nunca aceptará».
Pese a la entrada en vigor provisional del tratado y a la retirada de la Verja, Picardo ha advertido de que todavía quedan reivindicaciones pendientes. De hecho, el mes que viene viajará a Nueva York para intervenir ante la Cuarta Comisión de Naciones Unidas por última vez como ministro principal. «Debemos seguir defendiendo nuestra postura hasta que Gibraltar sea finalmente retirado de la lista de territorios no autónomos», ha señalado.
En la parte final de su mensaje, Picardo ha asumido que este será su último National Day al frente del Gobierno colonial: «Pronto otra persona tendrá el cargo de ministro principal, y habrá muchos más después. Cada uno de ellos estará donde yo he estado y dirá lo que yo he dicho. Ese es el sentido de lo que somos».
Igualmente, el todavía ministro principal de Gibraltar ha reivindicado la resistencia histórica del Peñón ante conflictos y presiones externas. «Hemos sobrevivido a asedios, dictadores, fronteras cerradas y a las seguras predicciones de personas que jamás han puesto un pie aquí. Sobreviviremos a lo que venga después. Porque el suelo de Gibraltar no pertenecerá a nadie salvo al pueblo de Gibraltar», ha proclamado.
Por último, ha llamado a los gibraltareños a vestir de rojo y blanco y celebrar el National Day «con orgullo». Llevad a vuestros hijos a Casemates y contadles lo que ocurrió en 1967. Cantad el himno alto y con orgullo. Yo lo haré. Este y todos los años, hasta mi último aliento. Os deseo a todos en Gibraltar un muy feliz National Day.