El vicepresidente primero de la Junta y consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, en la estación de Santa Justa tras el accidente ferroviario ocurrido en Urda (Toledo)Joaquín Corchero / Europa Press

La Junta de Andalucía ve «mezquino» el intento de culpar al trabajador de Adif por parte del Gobierno

El vicepresidente primero y consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, ha calificado este jueves de «mezquino» culpar a un trabajador del accidente ferroviario este pasado miércoles en Urda (Toledo) que ha dejado, por el momento, 68 muertos como consecuencia de un choque entre un AVE Madrid-Sevilla y un tren Iryo.

Dicho operario ha quedado señalado desde el Ministerio de Transportes, que dirige Óscar Puente, con la filtración a medios afines, posiblemente parcial e interesada, de los audios de las llamadas que mantuvo con los maquinistas del Iryo y Renfe siniestrados.

En una entrevista en Canal Sur, Sanz ha arremetido igualmente contra el hecho de que el AVE Madrid-Sevilla sea el «único» con un «sistema de seguridad antiguo». «Estamos profundamente preocupados y nos rebelamos. Hay muchas preguntas que necesitan respuestas».

El vicepresidente primero ha insistido en que el AVE Madrid-Sevilla es el «único» con un sistema de seguridad antiguo y que, ante esto y las dos tragedias ferroviarias registradas en nueve meses –Adamuz (Córdoba) y Urda (Toledo)–, «no se puede uno cruzar de brazos y mirar para otro lado».

Sanz ha calificado esta nueva tragedia ferroviaria de un «golpe durísimo otra vez» para Andalucía. «Un golpe increíble» para el que, en palabras de Sanz, se requieren explicaciones y respuestas porque «algo pasa» para que en nueve meses hayan muerto más de 100 personas en accidentes de tren en la misma línea (Alta Velocidad entre Sevilla y Madrid).

Chivo expiatorio

El operario del centro de control de Adif en Atocha está siendo investigado por la Guardia Civil y la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) debido a su presunta implicación en el trágico accidente de tren ocurrido en Urda (Toledo).

Sindicatos como CSIF y UGT han defendido la presunción de inocencia del trabajador, argumentando que unas condiciones de «desgaste extremo» –jornadas de hasta 12 horas y falta de personal–, sumadas al caos informático de la red, habrían provocado una situación de estrés insostenible. Así, los sindicados acusan al Ministerio de Transportes de utilizar al operario como un «chivo expiatorio».

Víctimas de los accidentes ferroviarios de Angrois, ocurrido en Santiago en julio de 2013, y de Adamuz (Córdoba), en enero de este año, han divulgado este jueves un comunicado conjunto en el que lamentan la tragedia de Urda (Toledo) con el saldo de, al menos, 68 muertes y critican que «volverá a pasar».

«No es un hecho aislado ni una desgracia imprevisible», señalan en esa nota, y achacan lo acontecido a mirar «para otro lado», por lo que su convencimiento es que si esto va a continuar así, «ha vuelto a suceder y volverá a pasar».

En el escrito, unos y otros denuncian lo que interpretan como no asunción de responsabilidades a nivel político, técnico y judicial, porque se puede elegir entre culpar o aprender y la prioridad no debe ser señalar «a quien no tiene autoridad» en lugar de sacar lecciones de los «numerosos fallos de gestión».

La seguridad y la vida de los pasajeros ha de ser lo que prime, prosiguen, e invitan a observar a Japón, donde la alta velocidad empezó a operar en 1964 y no hay ni una sola muerte, así como tampoco lesiones de gravedad.

Mientras, España ostenta, con diferencia, «el récord mundial» de siniestros y fallecidos y el error humano no es «la causa» en el seno de un sistema «complejo y regulado» como es el ferroviario, destacan.