Alcazaba de la Alhambra
Granada
Los terremotos pasan factura a la Alhambra: 700.000 euros para reparar la Alcazaba
La Junta impulsa una intervención de emergencia de nueve meses para reparar las grietas detectadas en dos torres del monumento tras los seísmos de agosto
Los terremotos que sacudieron Granada el pasado mes de agosto siguen dejando consecuencias, incluso en uno de los monumentos más emblemáticos de España. La Alhambra tendrá que afrontar una intervención de emergencia valorada en más de 700.000 euros para reparar los desperfectos que los movimientos sísmicos provocaron en la Alcazaba, una de las zonas más antiguas y visitadas del conjunto monumental.
El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía ha tomado conocimiento de las actuaciones promovidas por el Patronato de la Alhambra y Generalife, cuyo presupuesto asciende a 702.738,64 euros. Los trabajos se prolongarán durante aproximadamente nueve meses y estarán dirigidos a garantizar la estabilidad de varios elementos arquitectónicos que resultaron dañados por los terremotos del 15 y el 18 de agosto, ambos de magnitud 4,8.
Grietas en dos torres de la Alcazaba
Las inspecciones realizadas después de los seísmos permitieron detectar daños en la Torre del Homenaje y la Torre Quebrada, dos construcciones situadas junto a una de las principales zonas de paso de los visitantes.
Los técnicos del Patronato, con la colaboración de especialistas de la Universidad de Granada, localizaron fracturas y grietas en las almenas y los parapetos que coronan ambas estructuras, lo que obligó a adoptar medidas preventivas para evitar posibles desprendimientos.
Una de las particularidades de estos elementos es su sistema constructivo. Aunque forman parte de una fortaleza de origen medieval, las zonas afectadas fueron levantadas durante las restauraciones realizadas entre 1920 y 1922, utilizando una técnica conocida como 'tapia careada'.
Este procedimiento presenta una mayor vulnerabilidad que la 'tapia calicostrada' empleada originalmente en las construcciones medievales, lo que ayuda a explicar las diferencias de resistencia de los distintos elementos del monumento.
Nueve meses para reparar los daños
La intervención prevista no se limitará a cubrir las grietas visibles. El proyecto contempla reforzar las estructuras afectadas mediante materiales compatibles con las técnicas tradicionales de construcción, además de reparar aquellos elementos que puedan comprometer su conservación.
Entre las actuaciones figuran el sellado y cosido de las fracturas, la utilización de morteros de cal para consolidar los muros y la reparación de cubiertas y gárgolas. También se protegerán las superficies deterioradas para evitar que los daños continúen avanzando.
Los especialistas realizarán un estudio de las características estructurales y un levantamiento fotogramétrico que permitirá disponer de una representación precisa del estado de las zonas afectadas.
Dada la importancia histórica del recinto, las obras contarán con seguimiento arqueológico y se desarrollarán con medidas específicas para proteger tanto el patrimonio como a los visitantes.
Un monumento que todavía arrastra las consecuencias de agosto
La actuación llega después de que la Alcazaba permaneciera cerrada durante más de un mes como consecuencia de la serie sísmica que afectó a Granada durante el verano.
El recinto tuvo que restringir las visitas después del terremoto del 18 de agosto, cuando las revisiones técnicas llevaron a limitar el tránsito por determinados espacios ante el riesgo que podían representar los elementos dañados.
No fue hasta el 23 de septiembre cuando la Alcazaba recuperó el acceso del público, aunque mediante un itinerario adaptado para garantizar la seguridad de los turistas y la conservación de las estructuras.
Ahora, el proyecto de emergencia contempla la instalación de andamios y pasos protegidos para compatibilizar los trabajos con el recorrido de los visitantes, siempre que las condiciones de seguridad lo permitan.
La inversión confirma que los efectos de los terremotos de agosto siguen presentes meses después. Aunque la actividad turística ha regresado a la Alcazaba, la recuperación de sus estructuras dañadas exigirá todavía una intervención que se prolongará durante buena parte de 2027, si se cumplen los plazos previstos.