Roquetas vive inmersa entre la posible salida de la Guardia Civil, la futura llegada de la Policía Nacional y la incertidumbre sobre el modelo de seguridadAUGC

Almería

Sánchez y Marlaska tumbaron un protocolo firmado por Rajoy para reforzar a la Guardia Civil en Roquetas de Mar

El Ayuntamiento acordó con el anterior Ejecutivo un plan en el que se contemplaba la construcción de nuevas instalaciones para la Guardia Civil y un incremento de la plantilla: «Me dan ganas de quitar el Escudo de Oro que tiene Marlaska de la ciudad», dice su alcalde

El plan de seguridad proyectado para Roquetas de Mar ha quedado en una especie de limbo después de que la Justicia haya frenado la salida de la Guardia Civil de este municipio almeriense de casi cien mil habitantes. La Audiencia Nacional ha estimado parcialmente un recurso de la Unión de Oficiales (UO) de la Benemérita, anulando la creación de la Comisaría de la Policía Nacional, el cuerpo que iba a sustituir en sus funciones a los agentes del instituto armado.

El tribunal ha considerado que la implantación de esta citada comisaria, que de facto supondría la salida forzosa de unos 180 guardias civiles –y sus familias– de una localidad con la que el instituto armado está estrechamente ligado desde hace años, era una decisión «arbitraria».

Acuerdo con el Gobierno de Rajoy

En el Ayuntamiento almeriense hay inquietud. La resolución judicial abre un conflicto competencial en torno a un asunto capital como la seguridad, un municipio muy poblado con un gran porcentaje de inmigración que además, se multiplica durante parte del año debido al turismo.

Su alcalde, Gabriel Amat (PP) lleva tiempo predicando en el desierto. Su ciudad necesita más recursos, y desde el equipo de gobierno abogan por la coexistencia entre la Guardia Civil y la Policía Nacional, una fórmula que ya existe en otras poblaciones de la provincia.

El primer edil ha rescatado el protocolo que fue firmado durante el Gobierno de Mariano Rajoy, por el que se contemplaba la construcción de nuevas instalaciones para la Guardia Civil y un incremento de la plantilla, que ahora, además no sabe si continuará en este destino. Sin embargo, según Amat, el proyecto inicial quedó bloqueado tras la llegada de Pedro Sánchez al poder, por lo que nunca llegó a materializarse hasta que Grande-Marlaska decidió la salida del instituto armado.

«Me dan ganas de quitar el Escudo de Oro que tiene Marlaska de la ciudad de Roquetas porque no está atendiéndola», ha asegurado al alcalde, que reprocha al Ejecutivo central la falta de explicaciones sobre el futuro despliegue de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en el municipio.

En la misma línea se ha expresado Carmen Crespo, que lidera la candidatura del PP en Almería y ha defendido que Roquetas debe mantener una demarcación compartida entre Guardia Civil y Policía Nacional, una fórmula que, ha recordado, ya funciona en otros municipios españoles incluso con menor población.