Los 183 agentes de la Guardia Civil saldrán de Roquetas en diciembre, donde solo habrá 85 policías para empezar

Los 183 agentes de la Guardia Civil saldrán de Roquetas en diciembre, donde solo habrá 85 policías para empezarAUGC

Almería

Roquetas, el municipio con más de mil detenidos al año que dice adiós a la Guardia Civil: «Es un desalojo»

Inquietud en Roquetas de Mar ante los planes del Ministerio de Interior. El despliegue de la Policía Nacional en la localidad almeriense se producirá el 1 de diciembre, pero con una cifra muy inferior a la anunciada inicialmente: de los 210 agentes que se anunciaron en julio, ahora ese número se ha reducido a los 85. A cambio, 183 guardias civiles saldrán del Puesto Principal para dejar de ejercer las competencias en seguridad ciudadana.

Roquetas es un municipio de más de 110.000 habitantes. Según datos policiales, registra más de 12.000 diligencias y más de mil detenidos al año, lo que le convierten en uno de los más inseguros de toda Andalucía. Sin embargo, afrontará las Navidades con menos agentes sobre el terreno de los que actualmente tiene. «Eso no es reforzar la seguridad ciudadana: es vaciarla y confiar en que nadie haga la resta. Un cambio de uniforme no añade una sola patrulla en la calle», lamentan las fuentes.

«Desalojo en Navidad»

La decisión de Marlaska de ordenar la salida de la Benemérita de esta localidad almeriense ha sido criticada duramente por la AUGC (Asociación Unificada Guardias Civiles). «A más de 160 guardias civiles y a sus familias se les va a comunicar, en vísperas de Navidad, que deben abandonar el municipio en el que han construido su vida. Esa es la realidad: no es una reorganización, ni una transición ordenada. Es un desalojo con fecha», añaden.

«El 1 de diciembre es el peor momento posible para mover a cientos de personas», continúan, al tiempo que detallan los problemas a los que se enfrentarán los agentes afectados. «Los hijos de estos guardias civiles llevan tres meses de curso escolar. Las familias tienen hipotecas, alquileres, trabajos y arraigo en Roquetas de Mar. Y lo que se les ofrece a cambio es un reparto por demarcaciones que puede llevarlos desde Adra hasta Laujar de Andarax, en la Alpujarra, con desplazamientos diarios que en algunos casos superan la hora».

«¿Y el acuartelamiento de Vícar, que se presentó como la solución? Está previsto para 2029 y tiene capacidad para 50 agentes. Tres años de espera para un edificio donde no cabe ni la tercera parte de los afectados. Mientras tanto, la oferta real sobre la mesa son unas dependencias municipales cedidas con carácter provisional por el Ayuntamiento de Vícar, un gesto que AUGC agradece a quien lo ha hecho, pero que retrata la magnitud del fracaso: la Administración del Estado no tiene dónde meter a sus propios agentes y ha tenido que ser un alcalde quien ofrezca una Casa de la Juventud».

Acuartelamiento ruinoso

Para la AUGC, la decisión de entregar la seguridad de Roquetas «es política», al tiempo que lamentan que sus mandos superiores no les han defendido: «Ni una sola voz se ha alzado desde la cúpula para discutir la necesidad operativa de esta medida, para exigir garantías antes de aceptar el cierre o para reclamar un calendario compatible con la vida de las familias afectadas».

La asociación recuerda que en 2023 denunció «el estado ruinoso del acuartelamiento, hasta el punto de pedir que se declarase en ruina». Según su versión, «no hubo presupuesto para arreglar el cuartel más saturado de la provincia. (…) Primero se deja morir una unidad y luego se presenta su sustitución como única salida».

Por su parte, las asociaciones profesionales Jucil, APC, Aegc, IGC y UniónGC han asegurado que la llegada de la Policía Nacional «no resolverá por sí sola las necesidades de seguridad de Roquetas de Mar», por lo que defienden que ambos cuerpos deberían «sumar fuerzas» con «un despliegue coordinado que permita aprovechar los recursos disponibles y la experiencia de los guardias civiles que conocen el municipio».
​
​Las asociaciones consideran «especialmente grave» que se «prescinda del conocimiento del territorio, la experiencia operativa y la relación con los vecinos» que han desarrollado los guardias civiles destinados en Roquetas. Para las asociaciones, la mejor solución «sería mantener la presencia del cuerpo en Roquetas, coordinarla con el despliegue de la Policía Nacional y ofrecer soluciones claras a los agentes afectados». «La seguridad de los vecinos y el futuro de quienes llevan años protegiéndolos merecen una planificación que esté a la altura», han reivindicado.
comentarios
tracking

Compartir

Herramientas