Debido al sobrepeso del paciente, sacarle de su casa no fue una tarea sencillal
Cádiz
Un ejemplo de tesón: el gaditano que tuvo que ser sacado de su piso por los bomberos adelgaza 180 kilos
La historia de su rescate dio la vuelta al mundo: como pesaba 350 kilos, tuvieron que sacarlo por la ventana gracias a una grúa y una camilla especial
José María Fernández, un vecino de San Fernando (Cádiz), pesaba en octubre 350 kilos. Tal era su condición que, cuando tuvo que ser trasladado al hospital, los bomberos de la ciudad solo pudieron hacerlo sacándolo de su piso con una grúa. Ahora, este gaditano se ha convertido en un ejemplo de tesón y lucha, puesto que ha sido capaz de perder hasta 180 kilos.
La obesidad afecta, según algunas estimaciones, al 21 % de los andaluces. José María era uno de ellos, en una versión extrema pero ahora, gracias al tratamiento –continúa ingresado en el Hospital Puerta del Mar– ve la luz al final del túnel: ya puede, incluso, levantarse de la cama. Según ha contado este hombre a Canal Sur, «si me lo dicen hace un año, que ahora iba a estar así, es que no me lo creo». Si todo continúa igual, podrá someterse a una operación de reducción de estómago una vez alcance el peso recomendado por los médicos para esta intervención.
Complicado rescate
Pero para llegar al hospital para poder ser atendido, los bomberos se las vieron y se las desearon para poder sacarlo de su casa, dado que con sus más de 300 kilos que entonces pesaba, este hombre de 49 años no podía moverse de su casa.
Por ello, sus salvadores accedieron a través del balcón de su casa con la ayuda de una auto grúa, que cargaba con una camilla especial diseñada para soportar su gran peso. La situación fue compleja, pero no quedó más remedio ya que era necesario su ingreso.
«Cuando llegamos a su vivienda e hicimos una inspección, nos dimos cuenta de que no iba a ser posible que saliera por el pasillo ni las escaleras comunitarias», explicaba el jefe de la Zona de la Bahía del Consorcio de Bomberos, Ignacio Pérez Prado.
«Los facultativos nos habían advertido de que había que sacarlo en horizontal porque, al tener un sobrepeso tan importante, no podía ser sacado en vertical, así que lo único que se nos ocurrió fue sacarlo por las ventanas».
Una empresa de Madrid facilitó la camilla especial, mientras que otras firmas, como la malagueña Max Prevent, aportó las lonas de evacuación. La compañía Edificarte de San Fernando facilitó el andamiaje que hubo que ser montado.