Copa de vino tintoEuropa Press

Málaga

La ruta del vino y las bodegas ocultas de la Axarquía

Son vinos dulces y bodegas familiares que resisten el paso del tiempo. Son los mejores viñedos de la Axarquía malagueña, una región con sabor a historia

La realidad es que perderse en los caminos de la Axarquía malagueña se convierte en una aventura para los sentidos. Más allá de sus playas y pueblos blancos, hay un tesoro vinícola, un legado peculiar que, a través de su paisaje, ha moldeado el carácter. Entre montañas escarpadas y viñedos casi aferrados a pendientes imposibles, el corazón de una tradición late orgullosamente resistente. No es la ruta del vino habitual. La experiencia aquí es íntima y genuina.

El renacer de las bodegas familiares

Hay muchas pequeñas bodegas familiares, y es en la moscatel donde se cultiva como se hacía hace años. «Nuestros abuelos trabajaron estas mismas viñas. Es una herencia que no podemos dejar que se pierda», dice un bodeguero de Cómpeta, mientras muestra sus barricas. Su pasión es palpable, contagiosa.

Interior de la bodegaBodega Dimobe

Para vivirla, se debe visitar la Bodega Dimobe en Cómpeta. Permiten recorridos y saborear sus modernas instalaciones junto a métodos tradicionales, y lo más importante, terminar la visita en su terraza con vistas panorámicas. Es la manera perfecta de entender la unión entre pasado y presente. La Moscatel de «pasificación» es lo mejor que se puede degustar.

Otra joya es la Bodega José García, también en el corazón de Cómpeta, una bodega familiar en la que la atención es tan cálida como el clima. Aún más peculiar es que lozano deja claro por qué esta es la capital no oficial del vino de la Axarquía.

Sabor y tradición

Pero la ruta no estaría completa sin Almáchar, la cuna de la pasa. El Museo de la Pasa está oficialmente ratificado, aunque no es una bodega. Curiosamente, conocer el minucioso trabajo de secado al sol en los famosos paseros enriquece enormemente la degustación posterior. Y para beber, un trago en cualquier bar de la plaza principal sabrá a gloria.

Muse de la Pasa de AlmácharDiputación de Málaga

Maridaje con sabor local

Para el viajero curioso, la experiencia se satisface en las tabernas más tradicionales. El Restaurante El Pilón tiene como ejemplo en Cómpeta, maridar vino con un menú mediterráneo es casi un ritual diario obligatorio. Un placer sencillo y profundamente arraigado que une el fruto de la vid con la cocina de la tierra.

Interior del restauranteRestaurante El Pilón

Lo cierto es que esta ruta no solo sabe, sino que se comunica con el estilo de vida. Un viaje pausado, un camino para disfrutar a placer donde cada bodega es una historia por descubrir y donde cada cata es un brindis a la exigencia de una tierra que sigue escribiendo nuestra leyenda, gota a gota.