Alfarnate, ubicado en la comarca malagueña de la Axarquía, es uno de los pueblos que participan en el proyecto
'Vente a vivir a un pueblo'
La Andalucía rural se publicita como alternativa a la ciudad para luchar contra la despoblación
Más de medio centenar de pueblos andaluces, la mayoría de Málaga, participan ya en un proyecto que facilita el asentamiento de nuevos vecinos con bolsas gratuitas de vivienda, trabajo y traspaso de negocios
La despoblación rural sigue siendo uno de los grandes desafíos demográficos de España. En Andalucía, 55 pueblos participan en el proyecto Vente a vivir a un pueblo, que facilita el asentamiento de nuevos vecinos mediante bolsas gratuitas de vivienda, trabajo y traspaso de negocios. Además, ofrece formación por internet en nuevas tecnologías para mejorar las oportunidades laborales en zonas rurales.
El proyecto está muy implantado en Málaga, la provincia andaluza con mayor número de pueblos adheridos a la iniciativa, un total de 36 (incluida la comarca de la Axarquía), lo cual no es casualidad, ya que su Diputación fue la primera institución en apostar por esta idea, nacida en el año 2020 bajo el lema 'Repoblemos los pueblos de España'. Desde entonces ha liderado la implantación del programa en Andalucía.
En total, la red ya cuenta con 230 localidades en toda España. La mayoría de ellas son pueblos pequeños, con baja densidad de población y una fuerte identidad cultural y comunitaria. Castilla y León es la comunidad con mayor oferta, con cerca de 60 municipios; seguida muy de cerca por Andalucía, que continúa aumentando su presencia en la plataforma, con el objetivo de revitalizar el mundo rural.
Una de las claves del éxito de la plataforma es la oferta de herramientas gratuitas que facilitan el proceso de mudanza y asentamiento. Entre ellas destacan las bolsas de vivienda, trabajo y traspasos de negocios, todas accesibles sin coste alguno. Estas herramientas permiten a quienes buscan un nuevo comienzo en un entorno rural disponer de recursos clave para encontrar casa, empleo o incluso adquirir comercios locales que buscan continuidad.
Por otro lado, el proyecto incorpora un valor añadido de gran utilidad en la actualidad, como es la formación online en nuevas tecnologías, una herramienta —también gratuita— que se desarrolla en colaboración con IBM. Gracias a esta alianza, los nuevos pobladores pueden acceder a cursos acreditados que los preparan para optar a empleos digitales o teletrabajar, una opción cada vez más valorada tras los cambios impulsados por la pandemia.
Empresas y emprendedores también han encontrado un aliado en esta iniciativa. El menor coste de instalación en estos municipios y las ventajas fiscales de algunas zonas rurales hacen que muchas compañías apuesten por instalarse en pueblos que forman parte del proyecto. Esto genera un círculo virtuoso que dinamiza la economía local y aumenta las oportunidades para los nuevos vecinos.
Además, la plataforma no solo ofrece recursos prácticos, sino también visibilidad. Cada pueblo participante cuenta con un perfil en el sitio web del proyecto, donde se detallan sus recursos, estilo de vida, clima, accesos y servicios. Esto permite a los interesados tomar decisiones informadas y encontrar un lugar que se ajuste a sus necesidades personales y profesionales.