Nuevo atasco en la A-7 hacia la AxarquíaDGT

Málaga

Enésimo atascazo en la ratonera A-7: otro camión averiado colapsa la conexión entre Málaga y la Axarquía

La autovía del Mediterráneo vive un colapso recurrente tras la inmovilización de un vehículo pesado en el túnel de Cerrado de Calderón durante la hora punta matutina. El PP recoge firmas para exigir Gobierno una ampliación de carril y el subdelegado minimiza el problema

Los malagueños que transitan cada mañana hacia la capital desde la Axarquía han vuelto a sufrir en sus carnes el colapso total de la A-7. Un camión se quedó inmóvil alrededor de las 5:30 horas del miércoles 12 de noviembre en el kilómetro 978, sentido Málaga, ocupando el carril derecho. La pesadilla se repite. Según el Centro de Gestión del Tráfico, las retenciones se alargaron hasta el kilómetro 966, colapsando doce kilómetros de autovía. Y es que la sensación entre los conductores es de total frustración.

Aunque la grúa retiró el vehículo sobre las 7:15 horas, la normalidad no llegó. La enorme afluencia de coches en hora punta mantuvo la carretera saturada durante mucho tiempo. Lo cierto es que este incidente es un golpe más para una vía que parece no dar más de sí. La paciencia de los usuarios se agota. «Es el mantra que con resignación se repiten cada mañana», describen las crónicas locales.

Cuatro grandes atascos en dos semanas

La avería de este miércoles no es un caso aislado, sino el cuarto episodio grave en apenas dos semanas. Tan solo el día anterior, otro camión portacoches con remolque colapsó la vía a la altura de Rincón de la Victoria. La historia se repite: vehículos inmovilizados, carriles cortados y kilómetros de retenciones. El problema de fondo es estructural. La A-7, en su estado actual, es incapaz de absorber el tráfico habitual sin colapsar ante el mínimo imprevisto.

La tensión política se recrudece

Esta situación crónica ha avivado el enfrentamiento político. El PP de Málaga, con el alcalde de Rincón de la Victoria, Francisco Salado, al frente, ha cargado contra la Subdelegación del Gobierno. Salado llegó a exigir la dimisión del subdelegado, Javier Salas, «por la incompetencia que está demostrando». La recogida de firmas para exigir un tercer carril ha sido reactivada, señalando al Gobierno central por su «desidia».

Desde la Subdelegación, Javier Salas respondió minimizando el problema. Aseguró que «la sobreactuación y la demagogia del PP no tiene límites» y recordó que el Ministerio «ya está trabajando en la ampliación». Además, acusó a los populares de pedir algo que «ellos nunca hicieron ni pidieron a los gobiernos del PP». Frente a esto, el alcalde Salado defendió que «no es confrontación, sino reivindicación de algo que es de justicia».

Mientras, los conductores siguen atrapados en sus coches. Muchos han asumido que deben salir de casa con una hora y media de antelación para un trayecto que, en condiciones normales, no llega a los 40 minutos. La solución definitiva, con la ampliación de la vía y la construcción del tren litoral, se percibe aún lejana. Hoy, la A-7 sigue siendo una lotería diaria para miles de personas.