Un niqab es un velo que cubre el rostro y que usan algunas mujeres musulmanas como parte de su vestido hiyab

Málaga

La moción de Vox contra el burkini en Rincón de la Victoria, semilla para prohibir el burka en toda Málaga

La formación de Abascal, que hace un año propuso vetar el bañador islámico en las piscinas del municipio axárquico, registra ahora mociones en una decena de ayuntamientos malagueños para impedir el acceso a edificios públicos con el rostro cubierto

Rincón de la Victoria encendió la mecha, aunque entonces el foco estaba puesto en el agua. En octubre de 2025 el Grupo Municipal Vox en este ayuntamiento propuso prohibir expresamente el uso del burkini en las piscinas públicas del municipio. La iniciativa, incluida en las alegaciones a la ordenanza fiscal de instalaciones deportivas, encendió todas las alarmas. El portavoz de Vox, Carlos Chinchilla, lo justificó entonces con contundencia: «El burkini no es una prenda de baño, es un símbolo de sumisión de la mujer y de imposición cultural que choca frontalmente con la igualdad y la libertad».

Alegaron también motivos higiénicos y de seguridad. Chinchilla citó incluso un incidente en Lérida donde «una mujer musulmana estuvo a punto de ahogarse por no llevar ropa apta para el baño». La propuesta generó una fuerte polémica política, pero sembró una semilla que ahora, apenas unos meses después, ha germinado con fuerza en toda la provincia. Lo que empezó como una batalla contra un bañador en las piscinas municipales se ha convertido en una ofensiva coordinada para vetar el burka y el niqab en los edificios públicos.

Doce meses después, Vox ha anunciado que registrará mociones similares en distintos ayuntamientos malagueños para regular el acceso y la permanencia en dependencias municipales cuando se oculte total o parcialmente el rostro. La iniciativa ya está sobre la mesa en la capital, Fuengirola, Alhaurín el Grande, Torremolinos, el propio Rincón de la Victoria y Manilva. Y tienen previsto presentarla próximamente en Marbella, Benalmádena y Vélez-Málaga, además de en todas las localidades donde cuentan con representación.

La moción subraya que las dependencias municipales son espacios donde se realizan actuaciones con efectos jurídicos y se gestionan datos personales, por lo que la identificación visual del rostro resulta un requisito funcional imprescindible para prevenir suplantaciones y garantizar la seguridad.

Antonio Sevilla, presidente de Vox Málaga, lo resume con una pregunta que lanza al aire: «¿Qué pasaría si todos fuéramos con la cara cubierta?». Para él, la iniciativa es de «sentido común», porque «es lógico mostrar el rostro en el momento en el que se va a realizar un trámite administrativo».

El espejo de Alcalá de Henares

Mientras Vox despliega su ofensiva en los pueblos y ciudades de Málaga, el espejo en el que se miran está a más de 500 kilómetros. El pasado martes, el Ayuntamiento de Alcalá de Henares, gobernado por el PP de Judith Piquet, aprobó una moción prácticamente calcada para prohibir el acceso a dependencias municipales con el rostro oculto. El equipo de gobierno justificó su apoyo asegurando que no se trata de prohibir símbolos religiosos, sino de garantizar la identificación en los procedimientos administrativos.

Mociones similares

La iniciativa, en todo caso, no es nueva ni exclusiva de Málaga. Vox ya ha registrado mociones similares en municipios como Martos (Jaén), Gijón, Dos Hermanas (Sevilla) o Torrent (Valencia), con resultados desiguales según la aritmética política local. En Mallorca, localidades como Sa Pobla y Felanitx han aprobado regulaciones parecidas con el apoyo del PP, un precedente que la formación de Abascal espera replicar en los ayuntamientos malagueños.

En Alcalá de Henares han blindado su propuesta asegurando que no afecta a la libertad religiosa, sino que regula el funcionamiento del servicio público y la identificación en trámites presenciales. El ayuntamiento encargará ahora a sus servicios jurídicos la redacción de un reglamento interno que desarrolle la normativa sin salirse del ordenamiento jurídico.

En Rincón de la Victoria, aquella polémica por el burkini en las piscinas municipales, que entonces fue una iniciativa aislada y contestada, se ha convertido en el origen de una ofensiva que ahora se extiende por toda la provincia. El debate, que parecía dormido, regresa con fuerza a los Salones de Plenos. Y esta vez no viene solo.