Pablo presenta hematomas y contusiones en su rostro tras la agresiónRedes Sociales

Málaga

Propinan una brutal paliza a un joven tras salir de una discoteca en Málaga: «¿Tú eres antifascista?»

El chico, de 21 años, salía de la discoteca BRO y recibió varios puñetazos de dos individuos. Los agresores le hicieron una fotografía mientras yacía en el suelo. La Policía investiga el suceso como posible delito de odio

Pablo, un joven malagueño de 21 años, salía de fiesta el sábado por la noche, como lo hacen otros muchos de su misma edad. Lo que no podía imaginar es que dos individuos le abordaran a la salida de la discoteca par propinarle una brutal paliza. Antes que los puñetazos impactaran en su rostro, los agresores le hicieron una pregunta: «¿Tú eres antifascista, verdad?»

Los hechos ocurrían frente a la entrada principal de la discoteca BRO, situada en el distrito Cruz de Humilladero. Pablo había salido para coger un poco de aire y orinar en un descampado cercano. Fue ahí cuando le asaltaron dos personas. Le lanzaron, según su versión, una pregunta, y tras ella una lluvia de golpes que le han dejado con numerosas contusiones.

Mientras uno de ellos lo inmovilizaba por detrás, el otro se ensañó con su cara a base de codazos y puñetazos. «No los conozco de nada. Simplemente estaba orinando y cuando me quise dar cuenta ya estaba en el suelo», explica la víctima, que perdió la noción de la realidad por momentos. Para más inri, le humillaron cuando acabaron de golpearle: el individuo que lo retenía sacó su teléfono móvil y le hizo una fotografía, como si de un trofeo de caza se tratase.

Una huida y una llamada sin respuesta

Tras consumar la agresión, el dúo huyó a bordo de un Renault Clio blanco. Ni Pablo ni los escasos testigos que pasaban por la zona lograron retener la matrícula. Aturdido, sangrando y con un dolor punzante en el cuello por el estrangulamiento, el joven intentó llamar a emergencias. La respuesta que recibió desde la sala del 112 lo dejó helado: le comunicaron que debía acudir por sus propios medios al centro de salud.

Puerta principal que da acceso a la discoteca BRO

Fue así que, tambaleándose y en plena madrugada, Pablo recorrió el camino hasta el centro de Cruz de Humilladero. «Estaba fatal, sangraba, tenía mareos y no me enviaban no una ambulancia, me tuve que ir a pie", lamenta. En el ambulatorio confirmaron sus lesiones: hematomas en rostro y garganta, y un derrame ocular que horas después se complicaría, obligándole a regresar a urgencias.

Al día siguiente, ya con algo más de serenidad pero con el rostro irreconocible, Pablo acudió a la Comisaría de la Policía Nacional para interponer la denuncia. Las autoridades ya manejan posibles sospechosos que encajan con la descripción aportada por la víctima, aunque por el momento se mantiene la máxima cautela. Se investiga como posible delito de odio. El propio Pablo ha preferido no dar más detalles a petición de los agentes para no entorpecer las pesquisas.

El joven ha decidido realizar, además, una denuncia social a través de las redes. En su cuenta de Instagram ha publicado una imagen de su rostro magullado, con los ojos amoratados y la mirada perdida, acompañada de un mensaje que ha calado hondo: «Difundid mi rostro para que no se olvide lo que hace el odio». La fotografía ya ha sido compartida más de 1.600 veces, desatando una ola de solidaridad. Este episodio de violencia no es un caso aislado en la capital, donde recientemente se han vivido otros altercados relacionados con la crispación social y la delincuencia en zonas de ocio.