La Vega de Mestanza en Alhaurín de la Torre, vista de lejos

Málaga

La Junta seguirá pagando millones de euros en multas tras el fallo del TSJA sobre una depuradora en Málaga

La sentencia da la razón a los vecinos que se opusieron a la expropiación forzosa en un enclave agrícola de la provincia. Sin ella se siguen vertiendo sin tratar al río Guadalhorce las aguas residuales de varias poblaciones, por lo que la Junta acumula pagos de multas millonarias a Europa desde hace años

No es una victoria cualquiera. La Asociación de Vecinos Mestanza y Lomas de Cantarranas acaba de asestar un golpe casi definitivo a la EDAR Norte de Málaga. El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha anulado todas las expropiaciones sobre la Vega de Mestanza, al considerar que carecen de validez jurídica por estar ligadas a un proyecto que ya fue tumbado en junio de 2025. La administración autonómica, además, ha sido condenada a pagar las costas del proceso, que ascienden a 2.000 euros.

Y es que el alto tribunal andaluz ya paralizó las obras el año pasado, después de que los vecinos recurrieran la aprobación del anteproyecto. Aquella sentencia fue un aviso serio. Esta segunda, en cambio, liquida cualquier intento de seguir adelante con la ocupación de los terrenos. El procedimiento que ahora se anula se había iniciado a finales de 2024, cuando la Consejería de Agricultura convocó a los propietarios para levantar las actas previas a la expropiación forzosa.

«Nos eligieron por ahorrarse dinero»

El argumento judicial es demoledor. El TSJA reprocha a la Junta que descartara otras ubicaciones posibles «por motivos exclusivamente de tipo económico», sin valorar «los efectos del proyecto sobre el medio ambiente». En concreto, la alternativa considerada más idónea desde el punto de vista técnico, que situaba la depuradora en una parcela no inundable, fue rechazada por resultar «mucho más costosa», tanto por la longitud de los colectores como por el precio de las expropiaciones.

Proyecto de la macrodepuradora en un enclave agrícola importante para Málaga

Lo cierto es que la Vega de Mestanza no es un descampado cualquiera. Este enclave fue nombrado oficialmente «Kilómetro Cero del Sur de Europa del Corredor Biológico Mundial» por su altísimo valor ecológico. Allí habitan nutrias, camaleones y decenas de especies de aves migratorias. Es, según los ecologistas, uno de los pulmones naturales más importantes de la ciudad. Y también la última gran zona de cultivo tradicional de frutales que sobrevive dentro del término municipal de Málaga.

Multa millonaria que no deja de crecer

Mientras los tribunales dirimen el futuro de la infraestructura, el dinero público sigue volando. Cada año que pasa sin que la EDAR Norte entre en funcionamiento, la Junta paga a Europa una sanción anual de casi 1,3 millones de euros, esto es, 634.000 euros al semestre. En lo que va de legislatura, el Gobierno andaluz ha abonado ya 8,5 millones de euros por la falta de depuración en esta zona. Y las cifras históricas, sumando expedientes anteriores, superan ampliamente los 20 millones de euros.

«No depurar las aguas de Alhaurín el Grande nos cuesta una fortuna», admiten fuentes de la Consejería, que no obstante insisten en la necesidad de mantener la ubicación elegida. Su argumento es contundente: cambiar de emplazamiento ahora supondría retrasar la obra al menos siete años más. Pero los vecinos responden que esa cuenta no sale. Sostienen que la multa europea se circunscribe únicamente al municipio de Alhaurín el Grande, y que el verdadero problema es otro: el dinero ya pagado en sanciones supera con creces el sobrecoste de construir en una parcela no inundable.

El Supremo, último árbitro

Mientras tanto, en la Vega de Mestanza la vida sigue su curso. Este mismo invierno, con las lluvias torrenciales, el Guadalhorce se desbordó y anegó los terrenos «al menos cuatro veces», según denuncian los vecinos. Una prueba de fuego para cualquier infraestructura. La macrodepuradora, diseñada para tratar las aguas residuales de cinco municipios y cerca de 250.000 habitantes, seguirá en el aire hasta que el Supremo se pronuncie.