La calle Pintor Nogales de Fuengirola donde ocurrieron los hechos
Se encontraron la escena por casualidad
La heroicidad de dos policías fuera de servicio al evitar el secuestro de un bebé en Fuengirola
La madre gritó al ver que un desconocido forcejeaba para arrebatarle al niño de 19 meses
El pasado domingo 31 de mayo, sobre las 15:30 horas, una familia vivió escenas de pánico en la céntrica calle Pintor Nogales de Fuengirola. Una mujer paseaba con su marido, su hijo pequeño de 19 meses y otra pareja con su hija. En un momento de juego, la madre se apartó unos instantes del grupo. Fue entonces cuando reparó en un individuo que miraba fijamente al bebé, lo que le generó un mal presentimiento inmediato.
La mujer cogió al niño en brazos para reunirse con los suyos, pero no le dio tiempo. Según fuentes policiales, el sospechoso se abalanzó sobre ella y forcejeó con la clara intención de arrebatarle el pequeño. La madre se resistió como pudo mientras gritaba pidiendo auxilio. Sus alaridos fueron escuchados por los policías fuera de serivicio que, casualmente, se encontraban por la zona.
Dos héroes sin uniforme
Los acompañantes de la víctima resultaron ser dos agentes de la Policía Nacional que estaban fuera de servicio. Al escuchar los gritos, corrieron hacia la escena y se encontraron con el hombre forcejeando violentamente con la madre. A pesar de que se identificaron como policías, el arrestado opuso resistencia y continuó con su intento. Finalmente, lograron reducirlo y detenerlo hasta la llegada de los agentes uniformados.
Fuentes consultadas aseguran que el bebé resultó ileso, aunque la madre quedó visiblemente afectada por la experiencia. Hasta el momento, no ha trascendido cuáles eran las intenciones del detenido. Y es que, según ha podido saber este diario, se desconoce la nacionalidad del presunto atacante. La mujer presentó la denuncia formal en dependencias policiales tras el incidente.
Segundo intento en tres meses
Días después, el juzgado de Fuengirola dejó a ese individuo en libertad provisional. Le impusieron una orden de alejamiento de 500 metros de la menor y la prohibición de residir en Fuengirola y Mijas mientras se le investigaba por un delito de detención ilegal en grado de tentativa. Ahora, vecinos y comerciantes de la zona comercial donde ocurrió el nuevo intento de rapto muestran su inquietud. «Esto pone los pelos de punta, y más siendo de día, porque aquí a veces hay incidentes pero de noche», comenta una dependienta del establecimiento Speak Easy, muy cerca del lugar donde ocurrieron los hechos.