Vehículo de la Policía Nacional.Policía Nacional

Fue perseguido y recibió tres navagazos

Segundo apuñalamiento en Málaga en cuatro días: asestan varias cuchilladas a un camarero por la espalda

El joven de 19 años trabajaba en un establecimiento en pleno centro de la ciudad, evoluciona favorablemente tras recibir tres navagazos

Ha vuelto a ocurrir. En esta ocasión, en la plaza Mitjana, el pleno centro de Málaga. Un camarero de 19 años se disponía a atender una mesa cuando, sin mediar palabra, recibió una puñalada por la espalda. No era la única. El agresor, tras perseguirle a la carrera, le asestó dos más, clavándole el arma en el hombro y el antebrazo.

La víctima cayó al suelo entre la sorpresa y el pánico de los clientes. Eran las 23.25 horas del domingo 7 de junio cuando los servicios de emergencias recibieron la alerta. Enseguida se movilizó un amplio dispositivo policial, pero el atacante ya había salido huyendo calle arriba, con la navaja aún en la mano.

«Sangraba mucho», relataban después algunos testigos a los agentes. Un equipo de sanitarios del 061 logró estabilizar al joven en el mismo lugar de la agresión antes de trasladarlo de urgencia a un hospital de la capital.

La peor parte se la llevó la clavícula, una zona delicada donde el filo puede causar daños irreparables. Pero, contra todo pronóstico, los médicos transmitieron un mensaje de tranquilidad: el joven está fuera de peligro. La rápida intervención sanitaria evitó males mayores.

Dos apuñalamientos en cuatro días

Lo cierto es que este no es un hecho aislado en el calendario malagueño. Apenas cuatro días antes, el miércoles 3 de junio, otro joven de 25 años fue acuchillado en plena Alameda de Colón, una de las arterias más concurridas de la capital. Ocurrió a las 19.50 horas, a plena luz del día y con decenas de personas paseando por allí.

En esta ocaisión, los hechos de la Alameda no fueron fruto de un atraco ni de una pelea callejera. La víctima y los ahora detenidos tenían un juicio pendiente por un incidente con armas de fuego, y aquella misma tarde se habían citado con sus abogados.

Casualmente, los despachos estaban situados a escasos metros de distancia, y ambas partes habían recibido la misma hora de reunión. El encuentro en la vía pública fue inevitable, y lo que podía haber sido un careo judicial terminó convertido en una sangrienta reyerta.

En el caso del camarero de la plaza Mitjana, la investigación todavía no ha permitido identificar al agresor. La Policía Nacional baraja varias hipótesis, desde un intento de robo a un ajuste de cuentas personal, pero por ahora no se conoce ningún dato novedoso.