Entrada de la cárcel de Alhaurín de la Torre (Málaga), en una imagen de archivo
Málaga Una disputa por unos papelillos impregnados con droga desata una batalla campal en la cárcel de Alhaurín
La reyerta, ocurrida este martes, deja varios internos heridos y seis en aislamiento
La cárcel malagueña de Alhaurín de la Torre ha sido escenario de una batalla campal entre presos que se ha saldado, por el momento, con varios internos heridos y seis en aislamiento. El origen de la trifulca parece ser una discusión por el control de papelillos impregnados con sustancias tóxicas, una de las nuevas formas de introducción y distribución de droga en las prisiones españolas.
Los hechos sucedieron este martes sobre las 19:00 horas en el módulo 9 del centro penitenciario y, según el sindicato 'Tu Abandono Me Puede Matar' (Tampm), en el enfrentamiento habrían participado más de una decena de internos, por lo que el número de personas en aislamiento podría aumentar.
En el transcurso de la pelea, los participantes se propinaron golpes, se lanzaron lejía y se rompió alguna silla de plástico del mobiliario. Como resultado, varios internos precisaron asistencia sanitaria y tuvieron que ser trasladados a la enfermería, debido a las heridas sufridas, que no pasaron de magulladuras o hematomas. Afortunadamente, ningún funcionario resultó lesionado.
El sindicato Acaip-UGT también ha denunciad la «grave reyerta», cuyo origen sería –como se ha dicho– una disputa por el control de papelillos impregnados con sustancias tóxicas. Al respecto, la organización ha recordado que llevan «meses denunciando la expansión de este fenómeno» y advirtiendo de que estos papeles, impregnados con sustancias que van desde fentanilo hasta productos químicos de uso industrial, son «prácticamente imposibles de detectar con los medios de control actuales».
El sindicato ha denunciado que la Administración no dote a los centros penitenciarios de tecnología específica para localizar estas sustancias, «permitiendo que continúen entrando en prisión y alimentando un mercado ilegal que genera violencia, deudas y enfrentamientos entre internos».
Por su parte, el sindicato Tampm ha destacado que «la rápida y profesional intervención de los funcionarios de prisiones y de los jefes de servicio evitó una tragedia de mayores dimensiones» y que se produjeran «consecuencias irreparables». No obstante, lamenta que, «una vez más, queda de manifiesto la crítica situación que atraviesan nuestros centros penitenciarios», debido a «la falta de medios», por lo que consideran «imprescindible una profunda modernización del sistema» y la creación de un grupo V3 de funcionarios especializados.