Las cucarachas son vectores transmisores de bacterias y otros patógenosPixabay

Piden una desinfección integral

La plaga de cucarachas que llevan años soportando en un centro de salud de Málaga: «Es un entorno insalubre»

El CSIF denuncia la presencia de insectos en dormitorios, consultas y la cocina del centro de Torre del Mar, donde los tratamientos puntuales no han servido de nada

El centro de salud de Torre del Mar tiene un inquilino que no está en el contrato de alquiler. Y no es uno cualquiera: son cientos. Las cucarachas llevan años campando a sus anchas por pasillos, consultas y hasta por la cocina, donde los profesionales tienen que hacer pausas para comer rodeados de estos bichos.

Lydia García, delegada del CSIF en Sanidad Málaga, lo cuenta con una mezcla de hartazgo y perplejidad. «Esto no es de ahora. Llevamos viéndolas en varias zonas del centro desde hace muchísimo tiempo», asegura. Los intentos por acabar con ellas han sido tímidos y, sobre todo, ineficaces.

Un problema que no se va con parches

Los insectos se han instalado en dormitorios, salas de curas y hasta en el interior de la campana extractora de humos. Es decir: en cualquier sitio donde puedan encontrar calor, humedad y oscuridad. Y ahí se quedan. El sindicato sostiene que las medidas aplicadas hasta ahora no han servido para atajar el problema de raíz.

«Poner trampas o fumigar cada vez que salta la alarma no soluciona nada. Es como poner una tirita en una hemorragia», explica la delegada. A su juicio, hay que ir a la raíz: localizar los focos, sellar las vías de entrada y revisar el mantenimiento del edificio.

Una cucaracha en una de las salas para pacientes

Riesgos para la salud

No es cuestión de asco, aunque también. Es cuestión de salud pública. Las cucarachas arrastran bacterias y microorganismos allá por donde pasan, y sus excrementos o restos de piel pueden provocar alergias y afecciones respiratorias. En un centro sanitario, eso no es solo incómodo: es inaceptable.

«Hablamos de un lugar donde se atiende a cientos de personas al día, muchas con defensas bajas», recuerda García. El CSIF ya ha comunicado a la dirección que estas condiciones no son compatibles con una asistencia digna. Y piden que se actualice la evaluación de riesgos laborales, algo que hasta ahora no ha ocurrido.

«Tienen que responder»

«No es de recibo que los profesionales tengan que trabajar en estas condiciones», insiste la delegada. «La administración tiene la responsabilidad de cuidar de quien cuida». Y añade un dato que hace pensar: no es la primera vez que una plaga obliga a cerrar dependencias públicas en la provincia. Hace poco ocurrió con un centro cívico de la capital.

Una solución, y ya

El CSIF no pide milagros, sino un plan. Un plan serio con limpieza a fondo, revisión de tuberías y conductos, y actuaciones que impidan que las cucarachas vuelvan a instalarse. «No queremos que nos vendan humo. Queremos que actúen», zanja García. La pelota está ahora en el tejado de la Junta de Andalucía.