Arsenal de armas incautado por la Policía Nacional en una operación en Málaga (archivo)
Málaga
«¡Nos quieren matar!»: el grito que llevó a la Policía hasta una sala de torturas en Estepona (Málaga)
Una llamada de la mujer de uno de los retenidos al 091 desencadena una operación con siete detenidos vinculados con una mafia del Cáucaso
La Policía Nacional ha desmantelado una sala de torturas en una vivienda de Estepona (Málaga) y ha detenido a siete ciudadanos de Georgia, presuntamente vinculados a una organización criminal del Cáucaso. Durante la operación, los agentes liberaron a dos hombres que presentaban lesiones y signos de haber sido duramente torturados.
Según ha publicado en exclusiva El Español, la investigación comenzó después de que la pareja de uno de los hombres retenidos alertara a la Policía. El hombre, de nacionalidad marroquí, le había comunicado que iba a una vivienda por un asunto de trabajo y le pidió que avisara a la Policía si no tenía noticias suyas en 20 minutos. Al pasar 40 minutos, la mujer llamó al 091.
Una patrulla acudió inmediatamente al inmueble ante el temor de que estuviera produciéndose una situación de peligro. Al no obtener respuesta, los agentes saltaron la valla de la vivienda. En ese momento, un hombre salió desnudo, cubierto de sangre y gritando «¡Nos quieren matar!». Los policías entonces solicitaron refuerzos y entraron en la casa.
En el interior encontraron una habitación completamente cubierta con plásticos en paredes y suelo. El espacio contenía diversos objetos que podrían haber sido utilizados para torturar, entre ellos tenazas y martillos. En una silla había otro hombre, de nacionalidad española, atado y con heridas visibles. Tanto este como el marroquí fueron liberados por los agentes y recibieron asistencia médica.
La presencia de los plásticos habría tenido como finalidad evitar que quedaran restos biológicos de las agresiones. Según la investigación, los responsables podían así retirar y quemar posteriormente el material para eliminar posibles pruebas, con el objetivo de dificultar la labor de la Policía Científica y la localización de restos de sangre mediante técnicas forenses como el luminol.
La gravedad de la situación llevó a movilizar a numerosos efectivos policiales de Estepona y Marbella. Durante el registro de la vivienda, los agentes localizaron también armas de fuego, entre ellas dos fusiles AK-47 y varias pistolas, y reforzaron las medidas de seguridad durante el operativo ante la peligrosidad de los sospechosos.
La Brigada de Policía Judicial de Málaga arrestó a los siete ciudadanos georgianos, a quienes los investigadores sitúan presuntamente dentro de una mafia de origen caucásico, y ya han ingresado en prisión provisional por delitos de pertenencia a organización criminal, torturas, secuestro y tentativa de homicidio.
Las pesquisas apuntan a que las víctimas podrían haber sido sometidas a torturas por un posible ajuste de cuentas relacionado con actividades de narcotráfico, aunque esta hipótesis todavía debe ser confirmada por la investigación judicial. De hecho, la operación continúa abierta.
La Policía trabaja para identificar y localizar a otros posibles integrantes de la organización y no descarta solicitar la colaboración de la Interpol para avanzar en la investigación y determinar si existen conexiones de los detenidos con otros delitos cometidos fuera de España.