Ramón Cantillo, vecino de Castilblanco de los Arroyos, explica con un esquema cómo se hacían los contrafuegos
Sevilla
Un vecino de la Sierra Norte de Sevilla explica cómo apagar los incendios sin agua: «Es un método eficaz»
Ramón Cantillo defiende la necesidad de recuperar métodos tradicionales como los contrafuegos para detener el avance de las llamas
La oleada de incendios que asola el noroeste de España, con especial incidencia en las provincias de Orense, León, Zamora y Cáceres, ha arrasado ya más de 200.000 hectáreas. En este contexto, y ante la falta –en muchos casos– de medios humanos y técnicos, los vecinos de las zonas afectadas se han organizado para hacer cortafuegos con desbrozadoras o refrescar el terreno con sulfatadoras.
Hubo un tiempo en el que no había hidroaviones ni los bomberos podían acceder por tierra a zonas remotas como las hoy afectadas, por lo que los vecinos debían sofocar el fuego por sus propios medios. Así lo recuerda Ramón Cantillo, vecino jubilado de Castilblanco de los Arroyos, pueblo de la Sierra Norte de Sevilla, en un vídeo publicado en la cuenta de 'X' @castilblanco24h.
Los únicos medios que tenían para enfrentarse a los incendios forestales eran los cortafuegos y los contrafuegos, una técnica que «se ha transmitido de padres a hijos a través de los siglos» y que en el actualidad se denomina fuego técnico. «Para aquellos que dicen que no se puede apagar un fuego sin agua, que sepan que no íbamos a llevarla a cubos», afirma Cantillo, de 77 años.
Para explicar su funcionamiento se basa en un esquema del último incendio en el que intervino, ocurrido mientras talaba unos pinos. «Una de las motosierras prendió fuego sobre las dos de la tarde e inmediatamente vimos la dirección del viento y fuimos al primer cortafuegos. Le cortamos el paso con otro fuego y, cuando se juntaron los dos a las seis de la tarde, el fuego quedó totalmente extinguido», relata.
El contrafuego consiste en encender un fuego controlado contra la dirección del viento y con matorral detrás. De esta forma, las llamas necesitarían alcanzar alturas de hasta 40 metros para propagarse. «Es un método totalmente eficaz», según Cantillo, quien apunta que su aplicación es vital cuando el incendio amenaza núcleos urbanos. «Como no lo hagas, cuando el incendio haya quemado el matorral, se llevará las casas por delante», insiste.
Advertencias ignoradas
En 2021, este vecino de Castilblanco de los Arroyos envió cartas a los Gobiernos autonómicos, al Ejecutivo central y a la Fiscalía General del Estado en las que defendía la idea de obligar por ley a cortar los incendios mediante fuego técnico «en el primer carril, carretera o cortafuegos». Sin embargo, su reclamación ha caído en saco roto. Cantillo asegura que, mientras no se aplique este método, continuarán quemándose «miles de hectáreas innecesariamente».
«Es imposible que los bomberos y retenes apaguen con una manguera un fuego a gran escala que avanza a toda velocidad», concluye Ramón Cantillo, subrayando la necesidad de recuperar los métodos tradicionales para proteger tanto el patrimonio natural como las viviendas de las poblaciones afectadas.