Trabajar en hostelería es duro y sacrificado, por eso cada vez cuesta más encontrar buenos profesionales
La rutina diaria de un hostelero en Sevilla: «Trabajo 70 horas semanales, no veo a mis hijos de lunes a viernes»
La dureza de la hostelería es bien conocida. A los empresarios hosteleros cada vez les cuesta más encontrar camareros o cocineros bien formados que estén dispuestos a aguantar la crudeza del oficio. Se trabajan muchas horas, y los turnos de mayor frenesí suelen coincidir cuando el resto de la gente descansa o disfruta del ocio.
En ese contexto, un «pequeño» empresario de la hostelería en Sevilla ha compartido su rutina con todos sus seguidores, donde muestra la cantidad de horas que hay que echar a su trabajo. «Unas 70 horas semanales», resume en un vídeo de TikTok. El sacrificio personal es alto: «No veo a mis hijos de lunes a viernes».
«Mi mujer y yo trabajamos de lunes a domingo», comenta el protagonista del vídeo, Juan Antonio Martínez Rivera, que es el dueño de la cafetería Aromas de San Román que, situada en pleno Casco Antiguo de la capital hispalense, es famosa por sus desayunos. «Abrimos por la mañana y estamos aquí hasta las 14,30», cuenta.
Unas 70 horas «mal contadas»
«Yo a las 12 me voy al Rincón», explica, en referencia a su otro negocio, una tienda de productos selectos, conocida por ser una referencia para las delicatessen. «Cerramos ambos negocios sobre las 14,30 o 3 de la tarde. Llegamos a casa, almuerzo, y me voy a hacer las compras, porque todos los días, la hago, y luego me vuelvo a abrir otra vez El Rincón, hasta las 23. Yo llego todos los días a casa a las 23:30 o 00 de la noche».
El hostelero cuenta que a sus hijos «no los veo de lunes a viernes» y que sus jornadas de descanso quedan limitadas «a las tardes del sábado y del domingo». Además, «las tardes del sábado las dedico a hacer compras también, tanto para casa como para lo que haga falta para el domingo». «Y esa es la realidad de mi día a día y de las horas que yo hecho, unas 70 semanales, mal contadas», ironiza.