Varias personas hacen cola en los mostradores del aeropuerto de Málaga para volar hacia Madrid

Varias personas hacen cola en los mostradores del aeropuerto de Málaga para volar hacia MadridEFE

Sevillanos y malagueños, ante el trastorno de estar otra vez sin AVE: «En autobús a Madrid son 6 o 7 horas»

A la incomodidad por dejar de poder contar con la alta velocidad se une el miedo a usarla cuando regrese: «Yo ahora mismo no lo cogería», llegó a confesar el presidente de la Junta, Juanma Moreno

Andalucía ha vuelto a quedarse desconectada de la alta velocidad. El accidente de Urda (Toledo) ha provocado que la circulación por la línea de alta velocidad del corredor sur se encuentre, como ya pasó con la tragedia de Adamuz, completamente interrumpida. La compañía estatal Renfe ha paralizado la venta de billetes hasta el mes de diciembre, y las privadas Ouigo e Iryo han suspendido sus trayectos temporalmente pero sin concretar fecha de vuelta. De hecho, todo dependerá de los trabajos de Adif en la zona del siniestro, para los que de momento no hay anuncio de finalización.

Ante esa tesitura, muchos andaluces que necesitan llegar a Madrid en las próximas fechas, a sabiendas de que no habrá opción de usar la alta velocidad, buscan alternativas. Además, está el miedo. No son pocos los que no se fían ya del AVE tras los dos accidentes mortales en un plazo de nueve meses. «Yo ahora mismo no lo cogería», ha dicho incluso el presidente de la Junta, Juanma Moreno.

La carretera: mínimo, 6 horas

La opción de la carretera se convierte en la principal posibilidad para muchos, bien en coche privado, o bien en transporte público. El problema es que, si antes la alta velocidad garantizaba llegar a la capital de España en menos de tres horas, si se hacía desde Sevilla, o en algo más de dos, si se partía de Córdoba, ahora el tiempo empleado, sin contar trayectos internos, será mucho mayor.

Para el autobús, las principales operadoras son las compañías Socibus y Alsa, que operan rutas clave que conectan Andalucía con el resto de España, especialmente tras el incremento de la demanda y los refuerzos de servicio por la interrupción de la alta velocidad ferroviaria. Una usuaria habitual del AVE, que vive en Madrid pero visita a su familia en Sevilla, declara que: «El problema es que desde aquí, se tarda una media de 6 horas, aunque hay servicios que, por las paradas, se van más allá de las 7 y pico», lamenta.

Desde la capital cordobesa, la media del servicio puede quedar fijada en unas 5 horas, mientras que los usuarios de Málaga, la otra gran urbe afectada por esta situación, tendrían que afrontar un viaje de algo más de 7 horas, que en algunos de sus servicios pueden llegar a ser de 8. «Una barbaridad», comenta la entrevistada, ya que sus viajes al sur suelen tener una duración de un fin de semana o como máximo, de tres días.

Eso hace que muchos miren hacia el coche particular, donde la popular plataforma de viajes compartidos BlaBlaCar volverá a reinar en los dispositivos de muchos aquellos que se vieron obligados a recurrir a ella tras el accidente de Adamuz. El viaje en vehículo privado puede reducir el tiempo del viaje, y compartirlo, más allá de las molestias ocasionadas, permite también una reducción de gastos. Precisamente, lo económico, pesa mucho en la decisión de alquilar un coche. Son varios los usuarios que estos días reportan un aumento de los precios ante la alta demanda.

La opción de un vuelo no siempre topado

Tras la interrupción de la alta velocidad por el accidente de Urda, las aerolíneas que operan en la zona han activado planes destinados a reforzar el servicio para viajar en avión entre Sevilla o Málaga a Madrid. Un consuelo para muchos usuarios del AVE, que sin embargo, echarán de menos la situación urbana de las terminales ferroviarias, en contraste con la periferia de los aeropuertos.

Iberia ha añadido más frecuencias y ha incorporado aviones de mayor capacidad tanto desde Málaga como desde Sevilla, y ha anunciado que sus precios estarán topados hasta el 8 de noviembre.

Volotea, por su parte, ha anunciado un operativo de cien vuelos adicionales para ambas rutas, ofreciendo un precio máximo de 75 euros por la tarifa básica y 99 si se incluye equipaje de cabina. Air Europa también ha reforzado sus operaciones regulares para canalizar la altísima demanda, mientras otras compañías de bajo coste como Ryanair han incrementado sus enlaces anunciando tarifas, según disponibilidad, a partir de los 50 euros.

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