El presidente de Vox Baleares, Gabriel Le Senne
Entrevista a Gabriel Le Senne
«Sánchez ha llevado al PSOE a la ruina, hace falta un movimiento sísmico de todos para echarlo"
El presidente de Vox en Baleares sentencia a un PSOE al borde del colapso y marca distancias con el PP de Prohens, reivindicando las pruebas dentales y la revisión de las ayudas sociales a los inmigrantes
Gabriel Le Senne, presidente de Vox en Baleares, dice que «todavía es heroico militar en Vox» y anuncia una nueva etapa para el partido en las islas, con caras nuevas y presencia en los pueblos donde aún persiste el «bipartidismo». Defiende que «mientras un trabajador legal tarda año y medio en llegar a España, miles se cuelan por la ruta irregular» y reclama desplegar Frontex y limitar las ayudas sociales «para evitar el efecto llamada». En materia educativa, acusa a la «ideología woke» de haber «cortocircuitado la sociedad» y exige garantizar el derecho a estudiar en español. Sobre las divisiones internas, promete recomponer la unidad del partido: «Vox ha tenido crisis de crecimiento, pero estamos más cohesionados que nunca».
- En dos años le han intentado apartar sus propios compañeros, la izquierda pidió su destitución y un juez lo imputó por un presunto delito de odio. Hoy preside Vox en Baleares. ¿Tiene usted un manual de resistencia?
(Ríe) Bueno, la verdad es que vamos resistiendo. Llevo poco más de dos años en política y he aprendido que hay que resistir. A veces se hace duro, uno piensa que no compensa, pero sigo por vocación de servicio público. Creo en unas ideas y merece la pena sufrir por ellas.
- ¿Le eligieron por lealtad al partido?
Desde luego eso cuenta, pero espero que también hayan valorado mi formación y experiencia: tengo un doble grado, un máster en el Instituto de Empresa y veinte años de carrera profesional, entre Pharmamar y la abogacía.
- ¿Tras la polémica de la foto y la imputación nació un líder en Vox Baleares?
Me dio notoriedad, para bien y para mal. Yo actué aplicando el reglamento según lo entendí. Me sorprendió el escándalo que se generó. Mucha gente lo vio como una injusticia y, aunque fue duro, me lanzó a la fama. No hay mal que por bien no venga.
- ¿Cómo encontró el partido cuando asumió la presidencia?
Vox vive un momento dulce a nivel nacional e incluso internacional. Pero en Baleares ha habido divisiones, como en todos los partidos jóvenes que crecen rápido. Son crisis de crecimiento. Ahora estamos en una fase de integración, profesionalización y de encontrar sitio para todos.
- ¿Por qué se deshizo de Fulgencio Coll en el comité provincial?
No me deshice de él. Fulgencio sigue siendo nuestro líder en Palma. Tiene un currículum espectacular, es el general que montó la UME y estará donde él quiera.
- ¿Cuáles son sus prioridades inmediatas?
Superar divisiones, integrar a todos y atraer gente nueva. Necesitamos más voluntarios y profesionales, sobre todo en los pueblos pequeños donde aún no tenemos presencia por el bipartidismo. En muchos sitios todavía es heroico estar en Vox.
- ¿Hay buena sintonía con la dirección nacional?
Muy buena. Tenemos una dirección sólida y honesta. Nuestro principal activo es Santiago Abascal. Es un líder indiscutido.
- ¿Tienen margen o todo se decide desde Madrid?
Hay jerarquía, como en una empresa, pero se escucha y se decide colegiadamente. Los superiores no suelen actuar por un ordeno y mando, sino que tienen en cuenta las opiniones y la información que les llega.
- La ruptura del pacto con el PP en 2024 fue decisión nacional. ¿Cómo lo vivieron?
- En Baleares no estábamos en el gobierno, así que nos afectó poco. Fue una decisión nacional porque el PP rompió el acuerdo de no colaborar en el reparto de menores extranjeros no acompañados.
- ¿No era incoherente romper con el PP balear, que precisamente ha sido el más duro contra la inmigración ilegal, y con el Gobierno balear, que no tenía competencias en inmigración, pero no romper en el Consell de Mallorca?
- No. Gracias a Vox, el PP de Baleares mantiene un discurso más firme. Muchas medidas que impulsan, como las pruebas dentales a supuestos menores, nacieron de nuestras exigencias. Y se ha demostrado que muchos de esos menores eran adultos.
Me sorprendió el escándalo que se generó . Mucha gente lo vio como una injusticia y, aunque fue duro, me lanzó a la fama
- ¿Ya piensa en las listas de 2027?
- Aún no. Estoy conociendo a los cargos y viendo perfiles nuevos. Las decisiones las tomaremos colectivamente, con el comité provincial y la dirección nacional.
- ¿Seguirá Manuela Cañadas, actual portavoz parlamentaria?
- Es uno de nuestros pesos pesados, igual que Toni Gili o Pedro Bestard. Aún queda año y medio para las elecciones. Habrá tiempo para decidir y para integrar a gente nueva.
- ¿Será usted el candidato?
- No lo sé, ni me preocupa. Nunca he pedido ningún cargo. Como dicen los militares: ni pedir ni rehusar.
- ¿Jorge Campos tiene billete de vuelta?
- Jorge está haciendo una gran labor como diputado nacional. Tiene experiencia y debe seguir teniendo un papel importante.
- Si pudiera cambiar una política en Baleares de inmediato, ¿cuál sería?
- Dos prioridades: inmigración ilegal y lengua en la educación. En lo que va de año han llegado 6.000 personas por la ruta argelina, mientras traer a un trabajador legal cuesta año y medio de papeleo. No es justo para estas personas que vienen legalmente, asumiendo el coste y el tiempo que conlleva todo eso, y son los primeros perjudicados por esta otra gente que se cuela. Y en la enseñanza, se vulnera el derecho de muchos padres —entre ellos yo— a elegir lengua. Además, hay propaganda ideológica en los currículos.
- ¿Adoctrinamiento?
- Sí. Las políticas woke han cortocircuitado la sociedad. Tenemos más muertes que nacimientos, una natalidad hundida, y eso debería preocupar a todos. Sin familia ni natalidad no hay sociedad sostenible. Nos van a reemplazar pues todos los inmigrantes que vienen de todos lados y no va a quedar gente autóctona. Por tanto, hay que frenar ese adoctrinamiento y defender el derecho a estudiar en español.
- ¿Qué medidas concretas propone en inmigración?
- Desplegar Frontex y hacer cumplir la ley. También revisar las ayudas sociales para evitar el efecto llamada. Lo que no podemos hacer es, como como quiere hacer el Gobierno central y el delegado del gobierno, aumentar las facilidades para que esa gente pueda llegar cómodamente y seguir si quieren en su ruta hacia la península.
No podemos aumentar las facilidades para que los inmigrantes ilegales pueda llegar cómodamente y seguir si quieren en su ruta hacia la península
- Vox pidió la dimisión del delegado del Gobierno por las medias verdades sobre Frontex.
- Sí. Alfonso Rodríguez es un digno delegado de este gobierno y poco podemos esperar de él. Ha mentido sobre este asunto. En política antes no se admitían las mentiras; ahora parecen normales.
- Vox ha perdido tres diputados en dos años. ¿Cómo afecta eso?
- Da mala imagen, pero el grupo está más cohesionado que nunca. Los que se fueron se equivocaron.
- ¿Y la relación actual con el PP y con Marga Prohens?
- Las negociaciones nunca son fáciles. Últimamente ha habido algún tira y afloja, pero creo que ahora estamos en conversaciones para avanzar en algunas normas que beneficiarán a todos los ciudadanos baleares.
- ¿Habrá techo de gasto?
- Se está negociando pero antes debemos cumplir el pacto de los presupuestos de 2025, que incluye medidas en memoria histórica, inmigración y lengua. En educación cuesta más, pero la doble vehicularidad debe ser real, no sólo una frase en un artículo.
- ¿Renuncia Vox a las enmiendas lingüísticas que se votaron por error y no dejaron rectificar al PP?
- Está claro que hay que reformar el artículo [para incluir la vehicularidad del castellano en la ley educativa balear], pero entendemos que no basta porque eso debe traducirse en algo concreto que beneficie a los padres. Eso es lo que se está discutiendo.
- ¿Qué propone en vivienda?
- Hay una gran carestía de vivienda asequible por culpa de ocho años de parálisis [del anterior Gobierno de izquierda de Armengol]. Se construyeron viviendas de lujo y plazas turísticas, pero no casas para trabajadores. Nuestra propuesta es ampliar suelo urbanizable y las áreas de transición, siempre con decisión municipal. Intervenir precios, como propone la izquierda, es un error probado desde tiempos del Imperio romano porque reduce la oferta.
El mercado necesita seguridad jurídica, combatir la ocupación y permitir contratos flexibles. Si un propietario quiere alquilar tres años, no puede obligársele a siete o diez. Estas normas sólo expulsan viviendas del mercado.
Armengol, como presidenta del Congreso, demuestra una falta total de imparcialidad. Si yo hiciera aquí la mitad de lo que ella hace allí, la que se liaría
- ¿Cómo ve al PSOE balear y a Francina Armengol?
Los veo perdidos. No tienen claro quién será su candidata y dependen del calendario nacional. Pedro Sánchez ha llevado al PSOE a un callejón sin salida con su radicalismo y desprecio por el Estado de derecho. Ellos mismos lo están viendo y suenan algunas voces, pero claro, no tienen la fuerza suficiente porque tiene totalmente controlado el partido. Van hacia su ruina, pero no veo cómo pueden evitarla más que echando a Pedro Sánchez, y para eso haría falta un movimiento sísmico de todos a la vez. Mientras tanto, Armengol, como presidenta del Congreso, demuestra una falta total de imparcialidad. Si yo hiciera aquí la mitad de lo que ella hace allí, la que se liaría. Es increíble la doble vara de medir.
- ¿Cómo afronta su juicio por delito de odio?
Con tranquilidad. La Fiscalía pidió el archivo y coincido con ella. Sólo apliqué el reglamento del Parlament para garantizar la neutralidad de la Mesa y el tiempo me ha dado la razón. La Conferencia de Presidentes de Parlamentos autonómicos aprobó en enero un acuerdo escrito en esa línea. Mostrar carteles o camisetas reivindicativas cuando no te toca hablar interfiere con el derecho de los demás. Es como si somos los árbitros y vamos a arbitrar un Madrid - Barça con la camiseta del Barça.
- ¿Cómo es su relación con las diputadas socialistas Garrido y Costa?
- Cordial. Alguna discusión puntual, pero nada fuera de lo normal.
- ¿Vox obliga a destinar el 50% del presupuesto parlamentario al partido?
- Hay un convenio nacional por el que el grupo aporta dinero a cambio de servicios técnicos y de asesoramiento. Es algo común en todos los partidos.
- Es usted cristiano, libertario, fan de El Señor de los Anillos y no le gusta la bandera LGTBI.
- En edificios institucionales sólo deben ondear las banderas oficiales, las otras son partidistas. La ideología woke divide por colectivos: hombres y mujeres, heterosexuales y homosexuales.
Por otro lado, el cristianismo defiende la libertad, el libre albedrío es una parte del corazón del cristianismo cuando lo entiendes bien. Todos somos hijos de Dios y tenemos una dignidad y por eso todos tenemos nuestro libre albedrío y nuestros derechos individuales, que deben ser respetados. Los derechos de verdad, que son la vida, la propiedad y la libertad. Estos son los tres básicos, no los beneficios sociales, porque hoy en día se llama derecho a cualquier cosa. Cada día hay más derechos, incluso hasta la aberración de llegar a llamar derecho a acabar con una vida.
Y Tolkien, autor de El Señor de los Anillos, tenía una vena libertaria: decía que habría que arrestar a quien pronunciara la palabra Estado.
- ¿Qué papel juegan los 'elfos' en la política balear?
- (Ríe) Los elfos seríamos los que luchamos por preservar el sentido común y la civilización europea. Europa lideró el mundo por la herencia del cristianismo y el liberalismo. El Partido Popular no es coherente con esos valores, sino que para ser coherente con esos valores hay que estar en Vox. Porque la vida, la libertad, la propiedad se defienden mucho mejor en Vox y los partidos que son como Vox.
- ¿Habrá presupuestos en 2026 o ya estamos en precampaña?
- Dependerá del PP y de la presidenta. Nosotros no somos de líneas rojas, no sólo por el color, sino porque es una postura de cerrazón. Si ellos dicen haber cumplido el 90% de su programa y nosotros sólo un mínimo, no es razonable. Habrá que buscar un punto de encuentro.