La compra de esta fábrica abre una nueva vía de expansión industrial para China

La compra de esta fábrica abre una nueva vía de expansión industrial para China

Industria

China sale en rescate del automóvil mundial y comienza a comprar fábricas de coches en apuros

La industria China se convierte en el bueno de la película al comprar fábricas condenadas al cierre y salvar los puestos de trabajo

Hace solo unos días que el grupo chino Chery, de propiedad estatal, sorprendía al mundo con la adquisición de una de las fábricas de Nissan más veteranas que tiene ubicada en la ciudad sudafricana de Rosslyn.

Se trata de una decisión que podría suponer el inicio de una nueva fase de expansión industrial del país asiático, que ha visto como las exportaciones masivas de coches a bajo precio que lleva haciendo desde hace meses están asfixiando a las grandes marcas de automóviles mundiales.

Asfixiando al mundo

A diferencia de lo que ocurre en China, donde el Gobierno sostiene y ayuda financieramente a todas sus empresas cuando no las participa directamente, en el resto del mundo las marcas de coches son unidades de negocio independientes que necesitan justificar su existencia con rentabilidad, el problema es que la rentabilidad del sector se ha desplomado a causa de las brutales inversiones que ha exigido el coche eléctrico y por la caída generalizada de ventas a nivel mundial.

Las extensas instalaciones de Nissan en Sudáfrica

Las extensas instalaciones de Nissan en Sudáfrica

En este contexto muchas de las fábricas de coches occidentales han dejado de tener sentido, pues están a un 60 % de su capacidad de producción pese a no ser rentables hasta no superar el umbral del 80 % de fabricación.

Hace ya tiempo que Carlos Tavares, ex CEO de Stellantis y Luca de Meo, ex CEO de Renault, advertían simultáneamente de que en las condiciones actuales en Europa sobran una docena de fábricas de coches cuya producción sencillamente no se vende.

La jugada china

Algunos expertos anticipaban hace ya meses que la jugada de las marcas chinas pasaba por inversiones estratégicas en el resto del mundo para ‘colonizar’ el resto del planeta automovilísticamente hablando.

La jugada consiste en comprar fábricas en apuros a bajo precio, como la de Nissan en Rosslyn y asegurar así producción local en determinados países del mundo en los que pueden obtener importantes beneficios comerciales.

Santana está reindustrializando Linares con este nuevo pick up

Fábrica de Santana en Linares

Es el caso de la fábrica de Nissan en Sudáfrica, un país con un emplazamiento estratégico al convertirse en la puerta de África y estar en una de las rutas comerciales marítimas más importantes del mundo.

Para Chery producir en Sudáfrica supone abrir un mercado de unos 600.000 coches al año evitando los aranceles del 25 % que actualmente pagan los coches fabricados en China. En este caso Sudáfrica exige que solo un 40 % de los componentes sean locales, lo que significa que Chery puede usar hasta un 60 % de componentes originarios de China.

Plataforma logística

Una plataforma desde la que también puede exportar vehículos a otros países en condiciones muy ventajosas, como puede ser el resto de África y Sudamérica. La guinda del pastel es convertirse en el ‘bueno’ de la película al asegurar los empleos a todos los trabajadores de las factorías en condiciones iguales a las que tienen.

Para China, comprar fábricas es una solución mucho más barata que desplegar nuevas factorías, otra de las claves que conocemos bien en España, donde junto a socios locales ha llevado a cabo la reindustrialización de dos fábricas españolas cerradas, en este caso la de Nissan en la Zona Franca, donde actualmente se producen los Ebro y Omoda, y la de Santana en Linares, de la mano del grupo Chery y de Zhengzhou Automotive respectivamente.

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