El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la clausura del acto de presentación del Plan España Auto 2030EP

Palma declara a Sánchez persona 'non grata': «Cada día que se mantiene en el poder, más nos destruye»

Vox y PP aprueban una moción al considerar que hay suficientes motivos para pedir la dimisión del presidente por actuar contra los intereses de España

El Pleno del Ayuntamiento de Palma ha aprobado este jueves una moción que declara persona non grata al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y le exige la dimisión y la convocatoria de elecciones generales.

La iniciativa, presentada por Vox y apoyada por el PP, destaca entre los motivos el deterioro de la democracia, el quebrantamiento del orden constitucional y la actuación por parte del líder del Gobierno contra los intereses de España.

Aunque este pronunciamiento municipal no tiene efectos administrativos sí alberga una clara intencionalidad política de trasladar el rechazo ciudadano a la gestión del jefe del Ejecutivo y a lo que definen como una deriva autocrática del Estado.

«Cuanto más permanece, más destruye»

«Es un grito ciudadano contra un autócrata del siglo XXI que ha fragilizado la estructura del Estado vulnerando reiteradamente principios constitucionales y normas básicas del respeto democrático», ha expresado el líder y portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Palma, Fulgencio Coll, insistiendo en que esta moción da voz a un «clamor popular contra un jefe de Gobierno que cada día que permanece en el poder destruye aún más la nación española».

La decadencia llegó con Zapatero

El PP, que gobierna en minoría el consistorio palmesano, secundó la moción, considerando que existen motivos suficientes para pedir la dimisión de un Pedro Sánchez, además, «discrimina» a la ciudad de Palma. De hecho, los populares consideraron que votar en contra de esta moción era como «respaldar abusos sexuales, corrupción y tráfico de influencias».

La moción de Vox aprobada este jueves alerta de que «España está políticamente enferma» y sitúa el origen de esta patología en la llegada al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero tras el 11-M de 2004, fraguando una ruptura del clima de concordia de la Transición, el retorno del «guerracivilismo», el auge del populismo y el fortalecimiento del secesionismo. Un clima que, según Vox, se ha agravado durante los últimos seis años en los que Sánchez ha gobernado.

«[Pedro Sánchez] ha conseguido eliminar políticamente a todo aquel que pudiera hacerle la más mínima sombra en el partido para moldearlo a su antojo. La primera característica definitoria del sanchismo es su control de los medios de comunicación. La segunda característica sería limitar, por no hablar de claro menosprecio, los derechos fundamentales de los ciudadanos», sostiene la moción que define a Sánchez como un «autócrata».

Un Gobierno 'fake'

La moción acusa al presidente de sostenerse en el poder mediante un «proyecto de Gobierno fake», basado en cesiones a múltiples partidos, como la ruptura del orden constitucional e incluso la unidad de España.

En política exterior, acusa al Gobierno de asumir posiciones contrarias a los intereses nacionales sin pasar por el Parlamento y de haber desplazado a España de la esfera internacional democrática, alineándola con regímenes bolivarianos.

El documento también denuncia el supuesto control de las instituciones del Estado, citando expresamente al Tribunal Constitucional, la Fiscalía, el Tribunal de Cuentas, el Banco de España, el INE y el Consejo General del Poder Judicial.

Un entorno familiar «empantanado»

Otro bloque del texto se centra en la gestión de crisis recientes. La moción afirma que el Gobierno ha fragilizado el Estado hasta hacerlo incapaz de responder adecuadamente a tragedias como la pandemia del Covid-19 o la DANA de 2024, de la que acusa a Sánchez de haberse desentendido y de ser «un cobarde» por huir para no escuchar al pueblo valenciano.

Asimismo, se apunta al entorno familiar del presidente, a su partido y a su Gobierno «empantanados por la corrupción y por la obscenidad». Reprocha al presidente haber «aprobado los caprichos de Puigdemont», un «delincuente fugado», así como haber «dilapidado miles de millones en frivolidades», mientras descuida a los españoles «que madrugan y trabajan».

El actual Ejecutivo «parece un calco de las dictaduras bolivarianas» y se encuentra inmerso en un proceso de «destrucción de nuestra democracia», recalca la moción. De ahí que Vox considere -con el apoyo del PP- que los poderes públicos y la ciudadanía tengan la obligación de «levantar la voz» ante lo que califican como un «gobierno de cloacas, prostíbulos y mordidas».

Cloacas, prostíbulos y mordidas

La iniciativa defiende que el pleno de un ayuntamiento es un espacio legítimo para expresar este rechazo político, al representar a la ciudadanía de la capital balear.

El documento recuerda que el Ayuntamiento de Pontevedra declaró persona non grata a Mariano Rajoy en febrero de 2016 por la permanencia de la planta papelera en la ría, y que el Ayuntamiento de Albacete hizo lo propio con Pedro Sánchez el pasado 27 de noviembre, en una iniciativa respaldada por PP y Vox, en la que también se pedía su dimisión por los pactos con formaciones independentistas y con la izquierda abertzale.

El texto llama a una movilización cívica para «decir basta» a lo que define como un Gobierno «de cloacas, prostíbulos y mordidas».