Un grupo de jóvenes manifestantes con banderas independentistas en PalmaEl Debate

Así fue la manifestación independentista en Palma: «Ni España ni Francia, ¡Países Catalanes!»

Más de 1.000 manifestantes ocuparon el centro de la capital ondeando esteladas catalanas y banderas palestinas, reclamando la independencia

Un año más, la «manipulación histórica» que señaló el presidente de honor de la Real Academia Mallorquina de Estudios Históricos, Román Piña, en declaraciones a El Debate, volvió a extenderse por las calles de Palma este martes. Más de 1.000 personas se manifestaron para reclamar el 31 de diciembre como fecha de la «inventada» Diada de Mallorca, la «autodeterminación» de la isla, defender los «Países Catalanes» y cargar contra PP, Vox, Israel y el Estado español.

La manifestación, convocada por los independentistas de la Plataforma 31 de Desembre, partió del paseo del Born, recorriendo la calle Unión, las Ramblas y Avenidas hasta finalizar en la plaza del Tub. Los organizadores apuntaron a más de 5.000 personas participantes, una cifra muy alejada de las aproximadamente 1.100 personas que señala la Delegación de Gobierno.

Durante el recorrido, ambientado con esteladas independentistas catalanas y banderas palestinas, se pudieron leer pancartas como «La solución es la autodeterminación» y se escucharon gritos como «Queremos mandar en nuestra casa, España no tiene remedio. ¡Independencia!», «Ni Francia ni España, ¡Países Catalanes!» o «Mallorca será la tumba del fascismo». También hubo otros dirigidos a Israel y contra el diputado de Vox Jorge Campos, al que llegaron a llamar «nazi» en numerosas ocasiones.

«Autodeterminación» como «solución a los problemas»

Uno de los manifiestos fue leído por Tomeu Martí, portavoz de la Plataforma 31 de Desembre, quien defendió que la Diada debe seguir celebrándose el 31 de diciembre por «motivos históricos, de tradición y simbólicos». Esta reivindicación responde al cambio de fecha promovido por el Consell de Mallorca gobernado por PP y Vox, que trasladó la Diada al 12 de septiembre, ya que el 31 «realmente se celebra la Fiesta del Estandarte y no una fiesta popular como San Juan» y «esta diada se la inventaron los catalanistas por su obesión ideológica», tal y como sostiene Piña.

Sin embargo, Martí expresó que no existe «ninguna otra fecha» en la historia de Mallorca que pueda competir con el 31 de diciembre, y defendió que la autodeterminación sería la solución a problemas como el acceso a la vivienda, la expulsión de los jóvenes del mercado laboral o la masificación turística. También apeló a la presidenta del Govern, Marga Prohens, para que el futuro de la isla lo decidan los mallorquines.

31 de diciembre: «la verdadera fiesta popular»

Tampoco se perdió la cita el nacionalista Lluís Apesteguia, líder de MÉS per Mallorca, quien afirmo que la izquierda soberanista lleva «décadas» manifestándose en defensa de la soberanía nacional y que la convocatoria ayuda a «visualizar el 31 de diciembre como la verdadera fiesta popular de Mallorca». Una mentira en toda regla para Piña, ya que «el 31 de diciembre es una tradición respetable en honor a la conquista de Jaume I y la inclusión de Mallorca en el cristianismo, no una fiesta popular nacionalista».

En la misma línea, el diputado de Sumar MÉS en el Congreso Vicenç Vidal defendió una Mallorca «libre» y «radicalmente comprometida con la democracia, las libertades, la justicia social y el espíritu antifascista», en alusión directa al mensaje de Jorge Campos en X, que llamó a aprovechar la presencia de separatistas «pancatalanistas» en el centro de la ciudad. Ambos dirigentes advirtieron de que si se producen disturbios serán responsabilidad «absoluta» de Campos y de lo que calificaron como «agitadores del fascismo antimallorquín».

La protesta contó con la presencia de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC). Su secretaria general, Elisenda Alamany afirmó antes de arrancar el recorrido que las negociaciones con el Gobierno central «no se pueden eternizar», aunque se mostró «optimista» respecto a la posibilidad de lograr un acuerdo que abra «una nueva etapa de bienestar». La dirigente señaló la falta de «ambición nacional del PSOE», recalcando que «hace demasiado tiempo que Cataluña espera una financiación singular, porque necesita los recursos que generan los catalanes y las negociaciones no se pueden eternizar».

Unión de Cataluña y Baleares

La secretaria general de ERC explicó que la delegación de su partido se desplazó a Palma con motivo de la Diada para reivindicar los «retos compartidos» con Baleares. Entre ellos citó el «expolio fiscal», las dificultades de acceso a la vivienda, la gobernanza del turismo para proteger el territorio y las «amenazas a la lengua».

En este punto, Alamany cargó contra el PP y Vox al afirmar que «quieren que el catalán sea una cosa folclórica, relegada a la marginalidad». «La política tiene que servir para estar en todos los frentes y defender que la lengua tiene que estar fuerte y viva, porque es la base de nuestra identidad y la base de nuestra mirada del mundo», sostuvo.

Por su parte, el portavoz de la Esquerra Independentista de Mallorca, Dani Comas, afirmó que la movilización respondía a los «ataques españolistas» y al «discurso reaccionario» del Govern, con el objetivo final de lograr unos Països Catalans «libres, socialistas y feministas».

La jornada concluyó con actuaciones musicales de Garrafa Nadal, Palmer, Al-Mayurqa y Trabucades, poniendo el broche final a una concentración que volvió a evidenciar que el 31 de diciembre sigue siendo una fecha histórica mallorquina utilizada por el independentismo. Lo que durante cientos de año significó un día para celebrar la Fiesta del Estandarte, «se ha convertido en una fiesta nacionalista catalana por culpa de 4 mangantes que manipulan la historia», tal como explicó el historiador Román Piña a este medio.