Pruebas para obtener los certificados oficiales de lengua catalana de enero de 2024
Un notable bastará para el catalán: Prohens rebaja la nota y el PSOE insiste en agraviar a miles de alumnos
Armengol no revisó la normativa y dejó a estudiantes sin homologar el título B2 o C1 de lengua catalana si no sacaban un 8 o más en ESO y bachillerato
Un siete. Un notable. Eso será suficiente a partir de este curso para que los alumnos de ESO y Bachillerato de Baleares obtengan los certificados oficiales de nivel más alto de lengua catalana en cada caso. El Govern que preside Marga Prohens ha decidido rebajar la nota mínima exigida, que hasta ahora se situaba en un ocho, una barrera que dejaba fuera a miles de estudiantes pese a haber aprobado con holgura.
La medida, defienden desde el Ejecutivo autonómico, responde a una cuestión de justicia académica. Y de coherencia normativa. La regulación vigente no se había revisado desde 2014 y seguía anclada en un sistema de calificaciones numéricas que dejó de existir en 2022.
Un 'robo' a muchos alumnos
Hasta ahora, para que se homologara automáticamente el nivel máximo —un B2 al finalizar la ESO y un C1 al concluir Bachillerato— era necesario alcanzar esa nota de ocho. Desde este curso 2025-2026 bastará con un notable. «Era una incoherencia», admiten fuentes del Govern a El Debate, que reconocen que la situación estaba perjudicando a alumnos con buen expediente, siendo privados de un título oficial por una exigencia que ya no encajaba con el marco educativo actual.
Desde la reforma estatal aprobada en 2022, las calificaciones oficiales son cualitativas: suficiente, bien, notable y excelente. Los números en Baleares se mantienen, pero con un valor meramente informativo, sin efectos académicos. Pese a ello, la homologación del catalán en Baleares seguía basándose en décimas.
Ese desajuste no se corrigió durante la etapa del anterior Ejecutivo de la socialista Francina Armengol, actual presidenta del Congreso. «Se siguió aplicando una nota numérica que el propio Ministerio de Educación ya no considera determinante», subrayan desde el actual Govern. El resultado fue un agravio para los estudiantes del archipiélago.
Para más inri, explican, en Cataluña basta con un aprobado para acceder a la titulación equivalente, un criterio que expertos consultados por El Debate cuestionan por su encaje en el marco europeo de lenguas. Baleares, sin llegar tan lejos, opta ahora por el notable como referencia común.
La nueva orden, que prepara la Conselleria de Turismo, Cultura y Deportes —responsable de la política lingüística del ejecutivo balear—, permitirá que todos los alumnos que obtengan un notable accedan automáticamente al certificado más alto correspondiente a su etapa educativa. Los suficientes y los bien mantendrán las equivalencias actuales: B1 y B2, respectivamente.
Un cinco basta en Cataluña
El cambio tendrá un impacto inmediato. Abrirá la puerta a miles de estudiantes que hasta ahora se veían obligados a presentarse a los exámenes oficiales de catalán, con el consiguiente coste económico y de tiempo, y con tasas de suspenso tradicionalmente elevadas.
La reforma incorpora, además, una mayor flexibilidad para los alumnos que hayan cursado parte de sus estudios fuera de territorios de habla catalana. Se podrán convalidar cursos realizados fuera de Baleares siempre que se acredite un mínimo de escolarización en centros del archipiélago donde el catalán represente más del 50% del horario lectivo. El objetivo es adaptarse a «una realidad cada vez más habitual, marcada por la movilidad de los estudiantes», que en muchos casos se van a estudiar fuera en 1º de bachillerato y eso les penalizaba a la hora de pedir la homologación del título.
Los sindicatos docentes de perfil catalanista han puesto el grito en el cielo y defienden que esta medida es un ataque a la lengua catalana. Desde el Govern insisten en que no se trata de una rebaja del nivel ni de una modificación del currículo. «No se toca el contenido ni la enseñanza del catalán», recalcan. El ajuste es administrativo, pero con efectos prácticos en la vida académica y profesional de los alumnos.
Por su parte, el PSIB-PSOE se opone a esta medida y acusa al Govern de Marga Prohens de «devaluar los derechos lingüísticos». Según la diputada socialista Amanda Fernández, el cambio «devalúa el catalán» y el Govern del PP da pasos atrás en política lingüística.
La orden se publicará previsiblemente antes del 15 de mayo y se aplicará de forma automática a quienes se titulen al final de este curso. Para muchos, supondrá obtener por fin un certificado que hasta ahora se les escapaba por una sola décima.