El Jefe Superior, José Luis Santafé, estrecha la mano de uno de los agentes reconocidos

Operación 'Manso-Enroque Bal'

La Policía condecora a los cinco agentes que derribaron la mayor red de narcotráfico en Baleares

El jefe superior de Policía, José Luis Santafé, celebra que esta operación ha evitado «el pleno establecimiento y crecimiento de uno de los grandes peligros que acechan a Occidente en nuestro tiempo», en referencia al tráfico de drogas

Cinco hombres. Cinco nombres que no figuran en titulares. Cinco agentes a los que Baleares les debe una victoria silenciosa frente al narcotráfico, y que este martes han sido reconocidos por la Policía Nacional en un emotivo acto en Palma.

Todos ellos han recibido la Cruz al Mérito Policial con distintivo blanco por haber participado de forma decisiva en la desarticulación de la mayor red de narcotráfico jamás desembarcada en las islas, una organización criminal internacional que anegaba el archipiélago de cocaína y lo convertía en un nodo estratégico de distribución hacia Europa.

La ceremonia ha tenido lugar en la renovada sede de Serveis Ferroviaris de Mallorca, en Palma, y ha servido para conmemora también los 202 años de la Policía Nacional, una efeméride que une pasado, presente y futuro de una institución absolutamente necesaria. Sus resultados lo avalan.

Una amenaza neutralizada antes de echar raíces

Resultados como la Operación ‘Manso-Enroque Bal’, un punto de inflexión en la lucha contra el narcotráfico en Baleares. La investigación permitió desmantelar una compleja organización criminal internacional dedicada a la introducción, almacenamiento y distribución de grandes cantidades de cocaína, con infraestructura asentada en Mallorca e Ibiza y conexiones con otros puntos de España y Europa.

La red utilizaba métodos logísticos altamente sofisticados, con embarcaciones, naves de seguridad, sistemas de vigilancia electrónica y estructuras compartimentadas diseñadas para dificultar la acción policial. El objetivo era claro: establecerse de manera permanente en las islas y convertirlas en un eje clave del tráfico de estupefacientes en el Mediterráneo occidental.

Gracias al trabajo conjunto de Policía Nacional y Guardia Civil, la organización fue desarticulada antes de alcanzar completamente ese objetivo. La operación se saldó con 76 detenidos, 690 kilos de cocaína y 2.500 de hachís incautados y 1,5 millones de euros intervenidos.

Durante su intervención este martes, el jefe superior de Policía, José Luis Santafé, ha recordado que los agentes condecorados han contribuido a frenar «el pleno establecimiento y crecimiento de uno de los grandes peligros que acechan a Occidente en nuestro tiempo», en referencia directa al narcotráfico y a su capacidad de corromper economías, instituciones y tejido social.

Santafé ha destacado también que esta actuación es un ejemplo del «espíritu de servicio» que ha caracterizado a la Policía Nacional a lo largo de más de dos siglos, un compromiso que, asegura, sigue plenamente vigente en las nuevas generaciones de agentes.

La seguridad como pilar de la sociedad

Por su parte, el delegado del Gobierno, Alfonso Rodríguez, ha puesto el acento en el valor democrático del trabajo policial. «Las libertades y los derechos son un bien común, y por eso la seguridad nos debe amparar a todos y a todas», afirmó, recordando que sin seguridad no hay convivencia posible ni garantías reales para el ejercicio de los derechos fundamentales.

Rodríguez ha dicho sentirse «confortado» por la profesionalidad y la firmeza con la que las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado desarrollan su labor en Baleares, contribuyendo a que el equilibrio social siga siendo «real y viable».

Cinco cruces, un trabajo colectivo

Porque detrás de cada gran operación policial hay horas de trabajo invisible, sacrificios personales y una vocación de servicio que rara vez ocupa espacio en la agenda pública.

La concesión de las cinco cruces al mérito policial con distintivo blanco simboliza ese esfuerzo silencioso.