La Policía Nacional libera a 15 víctimas de explotación sexual en Palma
Sucesos
Golpe a la mafia china en Baleares: 15 mujeres liberadas de explotación sexual y 14 detenidos
La organización captaba a las mujeres a través de redes sociales y las obligaba a prostituirse las 24 horas del día en pisos clandestinos de Palma
La Policía Nacional ha desmantelado en Baleares una organización de la mafia china dedicada a la trata de seres humanos con fines de explotación sexual, liberando a 15 mujeres que eran obligadas a prostituirse en pisos clandestinos de Palma. La operación se ha saldado con 14 personas detenidas —12 en las Islas Baleares y dos en Barcelona—, siete de las cuales han ingresado en prisión provisional por orden judicial.
La red criminal, integrada mayoritariamente por miembros de origen asiático, obtenía grandes beneficios económicos mediante la explotación sexual de las víctimas y aumentaba sus ingresos con la venta de sustancias estupefacientes y potenciadores sexuales a los clientes. Las mujeres permanecían bajo un estricto control, sin libertad de movimientos y disponibles las 24 horas del día.
Además de las detenciones, los agentes han llevado a cabo diez entradas y registros en inmuebles, decretándose la clausura de tres prostíbulos clandestinos en Palma de Mallorca.
Denuncias anónimas y la huida de una víctima, claves en la investigación
La investigación, que ha contado con la colaboración de la ONG Our Rescue, se inició en abril de 2025 tras la recepción de dos denuncias anónimas en el correo electrónico gestionado por el Servicio de Atención a las Víctimas de Trata de Seres Humanos de la Policía Nacional. En estas comunicaciones, varias mujeres de origen asiático solicitaban ayuda y denunciaban que se encontraban recluidas en pisos de alterne de Palma, donde estaban siendo explotadas y sufrían agresiones sexuales.
Además, una de las víctimas logró huir del local en el que permanecía retenida y acudió directamente a dependencias policiales para pedir auxilio. La mujer relató haber sido obligada a ejercer la prostitución y haber sufrido agresiones físicas y sexuales, aportando información determinante para el avance de la investigación.
Las declaraciones de esta víctima, junto con las pesquisas posteriores, permitieron a los investigadores confirmar la existencia de una estructura criminal perfectamente organizada y asentada en la capital balear.
Durante el desarrollo de la investigación, los agentes detectaron vínculos con una operación policial llevada a cabo en 2024, en la que se desmanteló parcialmente una red dedicada a la trata de mujeres de origen chino con fines de explotación sexual en prostíbulos clandestinos de Palma de Mallorca.
En concreto, la propietaria de uno de los locales investigados entonces figuraba ahora como una de las principales cabecillas de la banda, lo que ha permitido a la Policía Nacional dar por completamente desmantelado este entramado en la ciudad.
Captadas a través de anuncios en redes
Las víctimas eran captadas a través de anuncios publicados en redes sociales y engañadas sobre la verdadera actividad que iban a desempeñar en España. Algunas se encontraban ya en la península, mientras que otras viajaron desde China tras aceptar supuestas ofertas de empleo como masajistas terapéuticas, cocineras o cuidadoras, con salarios prometidos de alrededor de 2.000 euros mensuales.
La organización asumía los gastos del viaje y del traslado hasta Baleares, generando una deuda que las mujeres debían saldar ejerciendo la prostitución. Una vez en Palma, eran recogidas por miembros de la red y trasladadas directamente a los locales ilegales.
Esclavitud sexual las 24 horas
En estos prostíbulos, las víctimas eran obligadas a prostituirse las 24 horas del día, los siete días de la semana, sin libertad ambulatoria y sin posibilidad de rechazar a ningún cliente. Algunas de ellas fueron forzadas a realizar servicios sexuales a domicilio y, en determinados casos, incluso sin preservativo, práctica por la que la organización cobraba un sobreprecio.
Las mujeres estaban sometidas a una vigilancia constante y eran trasladadas de un piso a otro para evitar controles policiales. Todas las ganancias generadas debían ser entregadas íntegramente a la organización, recibiendo únicamente un porcentaje de los beneficios una vez descontados los gastos de alquiler y manutención.
Matrimonios fraudulentos y falsas identidades
La red ofrecía a las víctimas la posibilidad de regularizar su situación administrativa en España mediante matrimonios fraudulentos, a cambio del pago de elevadas cantidades de dinero.
Una vez obtenida la documentación, los criminales utilizaban sus identidades para dar de alta suministros, abrir cuentas bancarias o contratar líneas telefónicas. De este modo, ocultaban su identidad real y evitaban figurar directamente como titulares de los negocios de prostitución.
Venta de drogas, armas y beneficios millonarios
Los investigadores han constatado que la organización incrementaba notablemente sus beneficios mediante la venta de sustancias estupefacientes y vigorizantes sexuales a los clientes de los prostíbulos. En uno de los locales investigados, los beneficios obtenidos en el periodo de un año ascendieron a 1,2 millones de euros.
La red llevaba un exhaustivo registro económico de la actividad delictiva, utilizando páginas web para interactuar con los clientes y ocultar la identidad de los máximos líderes. Parte del dinero era enviado a ciudadanos chinos encargados de realizar el cambio de moneda a yuanes, ingresándose posteriormente en cuentas bancarias en China.
La operación ha culminado con la liberación de 15 víctimas y la detención de 14 personas en Baleares y Barcelona. Durante los registros, los agentes intervinieron cinco vehículos de alta gama, cerca de 190.000 euros en efectivo, armas prohibidas y blancas —incluidas pistolas táser, katanas, nunchakus, cuchillos y puñales—, así como joyas, relojes, teléfonos móviles y abundante documentación. También se localizaron varios terminales punto de venta (TPV) asociados a negocios sin actividad real, utilizados exclusivamente para el cobro de servicios sexuales.