El obispo de Mallorca, Sebastià Taltavull, preside una misa en la Catedral por el papa Francisco.

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22/4/2025

El obispo de Mallorca, Sebastià Taltavull, preside una misa en la Catedral por el papa FranciscoOBISPADO DE MALLORCA

Cuaresma

El obispo de Mallorca pide el «desarme del lenguaje» en la redes, la política y los medios de comunicación

Taltavull inaugura la Cuaresma en Palma con un aviso contra la hipocresía y el ruido digital: «Rasgaos el corazón, no las vestiduras»

«Rasgaos el corazón, no las vestiduras». El obispo de Mallorca ha presidido este miércoles en la Catedral de Palma la eucaristía del Miércoles de Ceniza. Con las palabras del profeta Joel, Sebastià Taltavull ha iniciado este miércoles el periodo de la Cuaresma de 2026 ha arrancado una homilía marcada por la exigencia ética y también la desconexión del ruido digital.

El prelado ha articulado su discurso en torno a las directrices del Papa León, destacando que el itinerario cuaresmal debe basarse en la escucha y el ayuno, pero alejados de cualquier exhibicionismo. «Jesús señala la comunicación de bienes, la oración y el ayuno como los medios que favorecen un cambio del corazón», ha recordado, subrayando que estos gestos «deben ser hechos en secreto; de lo contrario, abocan a la hipocresía y alejan la caridad».

El obispo ha pedido a los fieles huir de la autorreferencialidad, señalando que la verdadera conversión nace de «dejarse atrapar por la Palabra» y no por el aplauso social.

Abstinencia de las palabras que hieren

Uno de los puntos más relevantes de la intervención ha sido la apelación directa a una nueva forma de abstinencia aplicada a la comunicación actual y a la convivencia social.

«Quisiera invitaros a una forma de abstinencia muy concreta y a menudo poco apreciada, es decir, la de abstenerse de utilizar palabras que afectan y hieren a nuestro prójimo. Comencemos a desarmar el lenguaje, renunciando a las palabras hirientes, al juicio inmediato, a hablar mal de quien está ausente y no se puede defender, a las calumnias», ha expresado.

Esta petición de «desarmar el lenguaje» ha sido extendida por el prelado a todos los estratos de la sociedad, mencionando específicamente «la familia, entre los amigos, en los lugares de trabajo, en las redes sociales, en los debates políticos, en los medios de comunicación y en las comunidades cristianas».

Finalmente, el obispo ha defendido el ayuno como un ejercicio de discernimiento para ordenar los «apetitos» y mantener despierta la sed de justicia, concluyendo que «solo la austeridad hace fuerte y auténtica la vida cristiana». Con el rito de la imposición de la ceniza, la diócesis inicia así el camino hacia la Pascua.

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