Aula de un colegio en Baleares
La inmersión «implacable» también atrapa a los alumnos con necesidades especiales en Baleares
Escuela de Todos denuncia que se ignora la lengua materna de los niños con dificultades de aprendizaje en sus informes médicos y pedagógicos
Ni siquiera en los casos de mayor vulnerabilidad educativa se levanta el dique de la inmersión lingüística. Coincidiendo con el Día de la Lengua Materna, la plataforma Escuela de Todos y la Asamblea por la Escuela Bilingüe (AEB) ha denunciado que los alumnos hispanohablantes con necesidades especiales de apoyo educativo (NEAE) no pueden estudiar en su lengua materna en las comunidades con lengua cooficial.
En concreto en Baleares, los informes previos a la adaptación curricular de estos menores —documentos clave para determinar cómo deben ser enseñados— ignoran por completo la lengua del niño. A juicio de los expertos, este dato es «determinante» para su evolución cognitiva y académica.
El vacío en Baleares
El protocolo balear no contempla en sus informes psicopedagógicos ningún apartado que identifique si la lengua materna del alumno es el castellano o el catalán. Esta «omisión» administrativa impide que se valore si el aprendizaje en una lengua distinta a la del hogar está agravando las dificultades de aprendizaje del menor.
«La inmersión lingüística en catalán es implacable también con este alumnado», sentencian desde la asociación, subrayando que no se hacen excepciones ni siquiera cuando existen diagnósticos de trastornos del lenguaje o retrasos madurativos donde el bilingüismo forzado puede suponer una barrera adicional.
Para Escuela de Todos, este escenario supone una vulneración de los derechos de los niños hispanohablantes, que ven cómo se prioriza el objetivo político de la normalización lingüística sobre el bienestar pedagógico de los más frágiles.
La organización reclama que la lengua materna deje de ser un «dato invisible» y se garantice el castellano como lengua vehicular para quienes lo necesiten por prescripción pedagógica.