Salvamento Marítimo intercepta una patera llegando a BalearesDELEGACIÓN DE GOBIERNO EN BALEARES

Avalancha de pateras en Baleares: Prohens acusa a Sánchez de «gobernar contra» las Islas

En los últimos tres días, el archipiélago ha recibido más de 300 personas a bordo de varias embarcaciones

En una sola madrugada, han arribado a las costas de Baleares casi 60 inmigrantes procedentes de Argelia. De estos, 30 personas de origen subsahariano han tenido que ser rescatadas a 44 millas de la isla de Ibiza. Otros 15 inmigrantes magrebíes han llegado por sus propios medios a Formentera. Y 14 más han sido rescatados a una milla al sur de Cabrera. El director general de Inmigración del Gobierno balear, Manuel Pavón, ha denunciado que, en tan solo tres días, las Islas han sido el destino de más de 300 inmigrantes irregulares, de los cuales 202 han arribado a las costas de Formentera, la más pequeña del archipiélago.

La presidenta del Govern, Marga Prohens, ha mostrado en su perfil de X su indignación ante esta nueva avalancha de pateras. Prohens ha acusado al Gobierno de Sánchez de fomentar el efecto llamada al pretender una regularización masiva de inmigrantes. Y ha acusado al Ejecutivo central de «abandonar» las Islas y de gobernar «contra» sus ciudadanos.

Solo entre enero y febrero se han contabilizado casi 700 personas llegadas a bordo de 35 pateras. Unas cifras que Manuel Pavón ha asegurado que son «escalofriantes».

El director general de Inmigración ha recordado que el Govern lleva años denunciando que la ruta entre Argelia y Baleares está más que consolidada. Una denuncia que se niega a aceptar el Gobierno de Pedro Sánchez. «Baleares es una ruta migratoria consolidada y en expansión», ha asegurado Pavón este miércoles, «pero desde el Gobierno de España siguen sin hacer nada».

La única acción tomada por el Estado en este sentido ha sido instalar carpas en los puertos de Palma, Ibiza y Formentera para la recepción de estos inmigrantes. En estos espacios se les toman los datos para ser fichados por la Policía Nacional. La mayoría de ellos, han señalado siempre desde la Delegación del Gobierno, no se quedan en el archipiélago sino que viajan hasta la Península donde suelen entrar en circuitos gestionados por ONG como Cruz Roja. Pero la atención inicial sí la reciben en las Islas y ésta se lleva a cabo en unas carpas que han tenido un coste para los ciudadanos de 7 millones de euros, según ha explicado Pavón.

Tres comidas al día

«En estas carpas se les dan tres comidas al día», ha afirmado el responsable autonómico de Inmigración, «todo un éxito para el Gobierno pero para nosotros no es la solución. Es un parche improvisado que no soluciona la magnitud del problema». En este sentido, Pavón ha recordado que estas avalanchas periódicas de inmigrantes están tensando hasta el extremo el sistema de protección de menores en todo el archipiélago.

El caso más grave es el de Formentera, con una población de algo más de 11.000 habitantes, y cuyo Consell Insular tutela en estos momentos a más de 150 menores extranjeros no acompañados, con un coste económico que está perjudicando de forma grave a la institución.

Precisamente en Formentera, las carpas instaladas por el Gobierno de Sánchez para la recepción de los inmigrantes irregulares están este miércoles con plena ocupación. Así lo ha denunciado Manuel Pavón, que ha asegurado que «ya no tienen capacidad para las personas que están llegando». Por ello, ha acusado al Gobierno y a su delegación en las Islas de «falta de planificación ante una crisis que es estructural, no puntual».

Al bordo del colapso

En cuanto al sistema de protección de menores, Pavón ha indicado que «está al borde del colapso». Los consells insulares, responsables de estas tutelas, no tienen ni medios económicos y ni espacios para acoger a la gran cantidad de menores que está llegando a bordo de las pateras. En Ibiza, por ejemplo, el centro de menores de Padre Morey está al límite y la institución insular ha tenido que contratar a varias empresas del tercer sector, como la Fundación Samu, para que se hagan cargo.

En tan solo dos días, Baleares ha recibido a un total de 15 menores extranjeros no acompañados. «Baleares ya atiende a más de 700 menores extranjeros», ha dicho Pavón, «no podemos asumir más presión cuando nos cuesta garantizar una atención digna a los que ya están aquí». Y menos aún, ha subrayado, «acoger a los menores extranjeros procedentes de otras comunidades», como pretende el Estado.

Estas avalanchas de pateras, por otro lado, están afectando gravemente a los servicios que prestan la Guardia Civil y la Policía Nacional en Baleares. Con plantillas ya muy ajustadas por problemas como el de la vivienda, la atención a los inmigrantes irregulares está provocando, además, que estos cuerpos se vean sobrepasados, tal y como han denunciado el Govern y los propios sindicatos policiales en numerosas ocasiones: «Se está sobrecargando a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y poniendo en peligro la atención humanitaria y la seguridad de nuestros ciudadanos».

Efecto llamada

El portavoz del PP en el Parlament balear, Sebastià Sagreras, ha denunciado, por su parte, que las llegadas de los últimos días son «la confirmación de una presión migratoria constante que nuestras islas ya no pueden asumir». Sagreras ha recordado que en 2025 llegaron al archipiélago 7.321 inmigrantes irregulares a bordo de 401 embarcaciones. Y en menos de dos meses de 2026 han sido casi 700 personas las que han arribado hasta las costas de las islas de forma ilegal. «La tendencia es clara y creciente», ha dicho Sagreras, «Baleares está en una situación límite. Mientras esta es la realidad, el Gobierno de Pedro Sánchez insiste en que una regularización masiva no provoca efecto llamada pero los datos demuestran lo contrario».

El PP llevará la próxima semana al Parlament una Proposición No de Ley para «rechazar la regularización masiva» que pretende el Gobierno de Sánchez. También rechazará «el reparto de menores a un sistema que ya sufre una sobreocupación del 1.000%, tensando aún más unos servicios que ya están al límite». «Dar papeles no es integrar», ha concluido, «integrar es garantizar empleo, vivienda, idioma y convivencia. Y Baleares hoy no tiene capacidad para hacerlo. Regularizar de manera masiva e indiscriminada no resuelve el problema. Lo multiplica. Genera falsas expectativas, refuerza el negocio de las mafias y lanza el mensaje de que entrar irregularmente puede tener premio».