Agente de la Guardia Civil en Baleares

REMITIDA / HANDOUT por GUARDIA CIVIL
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01/1/1970

Agente de la Guardia Civil en BalearesGUARDIA CIVIL

Baleares, el destino de «castigo»: la Guardia Civil pierde 70 agentes en un goteo incesante

El coste de la vivienda y la «falsa» equiparación de la insularidad provocan un éxodo de efectivos mientras la criminalidad y la presión migratoria baten récord

Baleares se ha convertido en un destino de castigo para los guardias civiles. Venir a trabajar al archipiélago supone un destierro económico y, en muchos casos, malvivir en furgonetas porque no se pueden permitir un alquiler en condiciones. Mientras las cifras de criminalidad y la presión migratoria baten récords de vértigo, la Guardia Civil se desangra. El último concurso de vacantes ha certificado una huida en masa de 70 efectivos de una sola tacada.

La asociación profesional Jucil denuncia que mientras 85 guardias civiles han logrado el salvoconducto para abandonar el archipiélago hacia destinos más amables con el bolsillo, sólo 15 nuevos efectivos aterrizarán en las islas.

Baleares se ha convertido en un destino «de castigo», aseguran los agentes. Hay un dato relevante que lo demuestra y es que no sólo son pocos sino que un tercio de esos escasos refuerzos llega de forma «forzosa». Es decir, agentes que desembarcan contando los días para volver a irse porque no pueden asumir el alto coste de vida y los precios de alquiler. Esto ha generado que varios agentes acaben durmiendo en furgonetas.

Desde Jucil tachan de «incomprensible» que, con una demografía disparada y una presión turística que no da tregua, la seguridad pública pierda capital humano de forma constante. Las consecuencias se van viendo frente a una delincuencia al alza y una ruta migratoria desde Argelia que no cesa. Sólo en las últimas horas han llegado más de 300 inmigrantes en pateras.

El drama del alquiler

El principal motor de esta fuga es el alto coste de la vida. El sueldo de un guardia civil se estrella contra el muro del mercado inmobiliario balear.

La asociación denuncia la «falsa equiparación con Canarias». Tras meses de anuncios vaporosos y propaganda sobre un modelo de insularidad exclusivo, la realidad es que el Boletín Oficial sigue mudo y sin reconocimiento.

El horizonte en marzo

Pero la situación puede empeorar, vaticina la asociación. El próximo mes de marzo se abre un nuevo escenario de traslados y ya aventura que habrá un éxodo masivo: hasta 400 agentes de los 450 que finalizan su compromiso de permanencia este año están ya preparando las maletas.

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