Álex, así se describe: «Todos los días reparto ilusión a las personas que pasan por el Hospita»
La buena suerte
Álex, el cuponero del hospital que ha repartido 640.000 euros: «Lloraba, podrá pagar su hipoteca y la de su hija»
El Debate habla con Alejandro Morro, vendedor de la ONCE en el hospital de Son Espases desde 2013, que ha dado el mayor premio de su vida a una paciente habitual: 500.000 euros del cupón del miércoles
En el Hospital Universitario de Son Espases, en Palma, hay rostros que forman parte del paisaje cotidiano tanto como los pasillos, las salas de espera o el ir y venir de médicos y pacientes. Uno de ellos es el de Alejandro Morro. Desde hace más de una década, este vendedor de la ONCE recorre el hospital de arriba abajo ofreciendo cupones, saludando a trabajadores y familiares y cruzando breves conversaciones que a veces alivian un poco el peso de la espera. Esta semana, además, ha llevado algo más que conversación: ha repartido 640.000 euros y un buen puñado de felicitaciones.
El cupón diario de la ONCE ha repartido esa cantidad en el Hospital Universitario de Son Espases en el sorteo celebrado este pasado miércoles. El vendedor ha sido precisamente Morro Macho, que cuenta con su punto de venta en el propio centro hospitalario.
En total, el cupón ha dejado en Palma cinco premios: uno de ellos, el mayor, de 500.000 euros; y otros cuatro cupones premiados con 35.000 euros cada uno, hasta alcanzar los 640.000 euros repartidos. El sorteo correspondía al cupón del 11 de marzo, dedicado al 200 aniversario de la Policía Municipal de Valladolid.
El cupón y su historia
Sólo que esta historia -como todas las de premios de lotería- no son cifras sino personas e historias.
El Debate ha hablado con Alejandro Morro Macho, que todavía recuerda el momento en que supo quién había ganado el premio principal. «El cupón premiado con 500.000 euros le ha tocado a una paciente de Son Espases, una señora mayor de Son Ferrer que me compra habitualmente», explica. Con los años, la relación entre vendedor y clientes habituales se convierte en algo más cercano.
Otra imagen de Álex
«Después de tanto tiempo la conozco bien», cuenta. Cuando la mujer supo que tenía el cupón premiado, la reacción fue inmediata y profundamente emocional. «Entre lágrimas me dijo que con esos 500.000 euros le había solucionado la hipoteca a ella y a su hija», recuerda Morro Macho. Un instante que da sentido de su trabajo.
De los otros premios repartidos, también conoce a varios de los agraciados. «A dos de ellos también los conozco bastante», explica. No es extraño: su jornada se desarrolla recorriendo el hospital casi sin descanso.
«Me paseo por todo el hospital. Estoy de arriba abajo constantemente y me conozco —y me conocen— todo el mundo», relata. Ese contacto permanente con el personal sanitario, los pacientes y sus familiares le ha convertido en una presencia habitual en Son Espases. Una figura casi fija entre los ascensores, las cafeterías y los pasillos. Un vendedor que no solo ofrece cupones, sino también conversación y cercanía.
Este premio de 500.000 euros es, además, el mayor que ha repartido desde que comenzó su trayectoria con la organización. «Es el premio más alto que he dado hasta ahora», explica Morro Macho. Lleva trabajando para la ONCE desde 2013 y en estos años ya había entregado otros premios importantes. «He dado 240.000 euros y 175.000 euros respectivamente», recuerda.
Por eso sabe bien lo que significa dar una buena noticia. Pero reconoce que esta vez ha sido especial. «Sí, ya sé lo que es repartir alegría, pero lo de esta última vez ha sido mucho mejor», afirma.
Quizá porque el escenario también influye. Un hospital es, por definición, un lugar donde se concentran preocupaciones, diagnósticos y largas horas de espera. Por eso, cuando llega una noticia distinta, el efecto se multiplica. «Estoy feliz de repartir felicidad», dice Morro Macho. Y añade una reflexión que resume lo vivido estos días entre los pasillos de Son Espases: «Sobre todo en un hospital, que no suele ser un sitio de buenas noticias».