Gabriel Verd, en Palma

Gabriel Verd, en PalmaC.S.

Historia

«Cristóbal Colón era mallorquín»: la cruzada de Gabriel Verd contra cinco siglos de historia oficial

El Debate conversa con el investigador mallorquín Gabriel Verd, presidente de la Fundación Cristóbal Colón de Mallorca, que lleva décadas defendiendo —con documentos y una investigación autodidacta— que el descubridor de América nació en Felanitx

Gabriel Verd no es historiador de formación. De hecho, su pasado laboral siempre ha estado ligadoaal turismo, pero su obsesión —como él mismo reconoce— ha sido investigar el origen de Cristóbal Colón. «Cuando era pequeño, había muchas personas que decían que el descubridor de América era de Felanitx. Que era Cristóbal Colom, con 'm'. Era gente sencilla, gente del campo. Yo pensaba: ¿cómo puede ser que lo afirmen tan alegremente si en los libros pone otra cosa?», recuerda.

Aquella contradicción fue el detonante de una curiosidad que acabaría marcando su vida. «Cuando tenía unos 14 años, tenía un libro de historia que ponía: Cristóbal Colón, navegante genovés. Yo, que no paraba de escuchar a los del pueblo decir que era mallorquín, lo taché», recuerda, sonriendo mientras recuerda el germen de su pasión. «Cuando empecé a comentarlo, todo el mundo me decía que me estaba pasando de frenada, que podía ser pero que mejor «deixa-ho estar »; y cuanta más oposición recibía, más me crecía para defender que Colón es mallorquín».

Durante décadas, Verd ha reunido documentos, referencias lingüísticas, topónimos y argumentos históricos que sostienen esa dirección, la de que Colón no era hijo de un humilde lanero genovés (Domenico Colombo), como afirma el relato oficial, sino el hijo ilegítimo de Carlos, príncipe de Viana, que habría conocido a la mallorquina Margalida Colom en la isla.

Sobrino de Fernando el Católico

«El Colón mallorquín sería un sobrino de Fernando el Católico. Si eso se hubiese sabido, podría haber generado problemas de sucesión en la Corona de Aragón», afirma. De ahí surgiría, según Verd, lo que denomina «un pacto de silencio».

«Yo digo que hubo un pacto entre el rey Fernando y Colón: él descubriría nuevas tierras y recibiría títulos, honores y privilegios a cambio de mantener en secreto su origen», sostiene. Ese silencio explicaría por qué el propio Colón habría contribuido a ocultar su procedencia.

Verd cita un pasaje atribuido a Hernando Colón, hijo del almirante: «En cuanto a su patria y origen quiso que fuese menos cierta y conocida». Para el investigador mallorquín, esa frase sería la clave de todo: «Si él quiso que su origen fuese menos cierto y conocido, significa que se crearon pistas falsas para ocultar la verdad».

La tesis genovesa, esa pista falsa que se extendió por pura estrategia

Una de esas pistas, sostiene, sería precisamente la teoría genovesa que acabó imponiéndose. «Italia fue muy lista en el siglo XIX y se adueñó de un personaje universal», afirma. Según Verd, la tesis mallorquina no pudo competir durante siglos porque no estaba suficientemente documentada.

«El Colón de Felanitx empezó a documentarse realmente a partir de los años sesenta del siglo XX», explica. Antes de él, investigadores como Manuel López Flores ya habían apuntado en esa dirección.

Verd, junto con Arístides Royo, expresidente de Panamá, en la exposición de Felanitx

Verd, junto con Arístides Royo, expresidente de Panamá, en la exposición de FelanitxC.S.

Las pruebas que Verd reúne abarcan desde cuestiones lingüísticas hasta referencias geográficas. Una de sus hipótesis más repetidas tiene que ver con el lugar donde habría nacido el almirante. «Colón habría nacido en Felanitx en 1460, en una finca que entonces se llamaba la Alquería Roja», afirma. «Él decía que era de ‘terra rubra’. Si traducimos al latín Alquería Roja, se convierte en ‘terra rubra’».

Margalida, Sant Salvador, Costa Anegada

También interpreta algunos nombres del primer viaje como posibles guiños a Mallorca. «La primera isla que descubre la llama San Salvador, nombre que coincide con el santuario de Felanitx», explica.

El investigador insiste además en la presencia de palabras mallorquinas en los documentos colombinos. «Yo he encontrado topónimos escritos en mallorquín: Margalida, Costa Anegada, Boca de Dragó… Son palabras nuestras», sostiene. «Busca en los escritos de Colón palabras italianas o topónimos de Italia: no hay ninguno».

Otra pieza clave de su argumentación son los títulos que Colón exigió antes de partir hacia el Nuevo Mundo. «En las Capitulaciones de Santa Fe pide ser almirante, virrey y gobernador general», explica. «El cargo de gobernador general estaba reservado en la Corona de Aragón a los hijos del rey o al heredero. Si Colón pidió eso, es porque tenía sangre real».

El libro de Carlos García-Delgado, el día 19 en Palma

Muchas de estas tesis han sido recogidas recientemente por el arquitecto, ingeniero e investigador Carlos García-Delgado en el ensayo El origen de Colón más allá del ADN. Análisis crítico de la tesis genovesa a la luz de quince hechos históricos. El libro bebe en gran medida de las investigaciones de Verd y ha vuelto a situar el debate en el centro de la actualidad.

El próximo día 19, ambos presentarán la obra en el Colegio de Abogados de Palma. Será un nuevo intento de abrir un debate que, durante décadas, ha sido recibido con escepticismo.

Verd lo sabe bien. «He tenido que soportar que digan que esto es una patochada, que soy un loco obsesivo o que esta teoría es una vergüenza», admite. Pero lejos de desanimarle, las críticas parecen reforzar su convicción. «Lo curioso es que yo soy autodidacta y he encontrado más pruebas que nadie», afirma con orgullo.

Falta de apoyo institucional

Sin embargo, el mayor obstáculo para que su investigación avance no ha sido el descrédito académico, sino algo mucho más prosaico: el dinero.

Hace dos años se creó la Fundación Cristóbal Colón de Mallorca, con el objetivo de impulsar la investigación y divulgar la tesis del origen mallorquín. «La fundación se creó para potenciar el origen mallorquín de Colón, pero todo esto cuesta dinero», explica Verd. «Se hizo una inversión para un documental, incluso se preparó un tráiler, pero nadie lo ha comprado».

Verd lamenta que, pese a la dimensión universal del personaje, las instituciones no se hayan implicado. «Ni el Govern, ni el Consell, ni el Gobierno de España han colaborado», afirma. Y cree que muchos políticos temen respaldar una tesis que desafía la versión oficial.

«Aquí hay políticos cobardes que no se atreven a defender algo así», sostiene.

Para él, el potencial cultural y turístico de la investigación es enorme. «Nos dicen que hay que desestacionalizar el turismo. Pues ahí tienen a Cristóbal Colón», dice. «Dentro de la historia de la humanidad es probablemente la persona más famosa del mundo después de Jesucristo».

Y, puestos a fantasear, ¿qué pasaría si algún día el mundo aceptara que el almirante era mallorquín?. "El impacto sería enorme, pero asumamos que la historia es el relato de hechos ciertos. Si lo que nos han contado no es verdad, no es Historia. Es otra cosa”, afirma.

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