Casco histórico de Palma
Un juez 'destierra' de Palma a tres carteristas rumanos que actuaban camuflados de turistas
La medida cautelar prohíbe a los integrantes de la banda criminal acceder a la ciudad tras ser arrestados por múltiples hurtos en zonas de gran afluencia
Desterrados del casco histórico. Un juez ha prohibido a una banda de carteristas profesionales volver a pisar Palma tras ser sorprendidos saqueando a turistas en las inmediaciones de la catedral. El grupo, integrado por un hombre y dos mujeres de nacionalidad rumana, actuaba camuflándose entre los visitantes sin que éstos se dieran cuenta.
La Jefatura Superior de Policía de Baleares ha informado este sábado de la desarticulación de esta célula de carácter itinerante, que había convertido las inmediaciones de la Seu en su particular centro de operaciones. No eran aficionados sino que funcionaban con un reparto de tareas y cada miembro sabía exactamente cuándo intervenir y cuándo vigilar.
Para no desentonar entre la multitud que abarrota el casco antiguo, los arrestados se 'disfrazaban' de turistas. Con una estética estudiada para pasar desapercibidos, se camuflaban entre las colas del monumento y los comercios del centro. Una vez seleccionada la víctima —casi siempre un visitante extranjero distraído—, ejecutaban el hurto aprovechando el descuido.
La caída de la banda se consumó entre el pasado jueves y viernes en un operativo conjunto de la Policía Nacional y la Policía Local. Los agentes lograron acreditar que el grupo no solo se limitaba a robar carteras sino que el hombre de la organización ya había comenzado a «quemar» las tarjetas de crédito sustraídas realizando cargos fraudulentos en comercios locales, por lo que se le imputa un delito de estafa.
Una orden de alejamiento
A los tres detenidos se les atribuyen delitos de pertenencia a organización criminal y hurto. Tras pasar a disposición judicial, el magistrado ha optado por una medida drástica y ha dictado una orden de alejamiento que los expulsa directamente de la ciudad.
Aunque los tres cabecillas ya están fuera de circulación, la Policía mantiene la investigación abierta. Se sospecha que este «clan» podría tener ramificaciones en otros puntos de la isla, por lo que no se descartan nuevas detenciones en las próximas horas.